LA FRATERNIDAD ROSACRUZ

TEMPLO DE LA FRATERNIDAD ROSACRUZ
OCENSIDE CALIFORNIA
HISTORIA DE LOS PRIMEROS TIEMPOS DE LA FRATERNIDAD ROSACRUZ

Comiézase a publicar en Enero de 1948

En la última reunión de la Junta y del Consejo Eclesiástico, se me pidió escribir el relato de mi primer encuentro con MAX HEINDEL  y de mi  asociación  con él en el origen y crecimiento de la Fraternidad  Rosacruz.

Estos hechos, junto a otro material significativo con relación a los primeros incidentes de la fundación de la Fraternidad Rosacruz, han sido descritos en un manuscrito que guarda el tiempo y la condición convenientes para su publicación en forma de libro. En estas breves líneas para los “Ecos”, sin embargo, relataré esta historia.

Max Heindel fue una fuerte alma de Leo, teniendo su ascendente, el Sol, la Luna y Mercurio, en este signo. Estaba destinado a sufrir con el fin de que fuese probada la grandeza de su espíritu, y de que esta grandeza pudiera relucir. Sabemos que las almas fuertes se robustecen y prueban a través de las adversidades y el dolor. Después de muchas experiencias desgarradoras, abandonó el hogar y la familia y se convirtió en un errante, solitario, sin amigos y sin dinero, hallando finalmente su camino en dirección  oeste, hacia el Nuevo Mundo.

En medio de su desgracia, un día, mientras caminaba por las calles de los Ángeles, California, observó sobre un salón un letrero que anunciaba una conferencia del ahora fallecido líder teosófico, Charles Leadbeater. Para aliviar el paso del tiempo, que pesaba duramente sobre su corazón, Mr. Heindel entró a la sala de conferencias. Fue recibido en la puerta por una joven (yo misma), entonces conocida como Augusta Foss, quien había sido miembro de esa Sociedad Teosófica durante cuatro años. Conduje al desconocido a un asiento, notando al mismo tiempo que era lisiado.

Al día siguiente ayudé al bibliotecario a atender a los visitantes que pudieran venir como resultado de la conferencia del día anterior. Uno de los primeros en llegar al salón fue este mismo hombre a quien yo había indicado un asiento en la conferencia del día anterior. Su misión era pedir un libro escrito por el conferencista. Después de conversar con él, hallé que vivía cerca de donde residíamos mi madre y yo. Le invité a reunirse con mi madre en nuestro hogar ya que ella también estaba profundamente interesada en filosofía. El resultado de este incidente fue una visita diaria de Max Heindel a nuestra casa, seguida de una estrecha amistad entre mi madre, Max Heindel y Yo.

Max Heindel pronto se convirtió en miembro de la Sociedad Teosófica, y por un período de tres años fue un trabajador muy activo en ella. Durante ese tiempo yo le interesé en astrología, le presté nuestros libros y lo inicié en este estudio. Estaba tan interesado en esta ciencia, la cual él afirmaba era la clave del alma, que a menudo le dedicaba hasta dieciocho horas diarias de profundo estudio, llegando a ser muy eficiente en ella. Un día me preguntó si con su horóscopo podía yo determinar si él podría llegar a ser un conferenciante. Mi respuesta fue que podría ser un mejor escritor. En mi respuesta me vi influenciada por el hecho de que Max Heindel en ese tiempo hablaba con un acento danés que yo creí interferiría en su habla en público.

Como Max Heindel no estaba satisfecho con la influencia orientalizante de la enseñanza teosófica, después de una severa enfermedad en el otoño de 1905, se decidió a emprender su primera gira de conferencias, yendo primero al norte, dando conferencias y enseñando misticismo cristiano y astrológico. Había esperado encontrar un buen campo en San Francisco, pero algo en su interior le apremió a no quedarse allí. Siguió ese apremio de partir y al día siguiente a su partida la ciudad fue sacudida por lo que el mundo ahora conoce como el gran terremoto e incendio de San Francisco.

Desde San Francisco Max Heindel fue a Seattle, donde encontró un campo muy fructífero. Después de un período de enseñanzas y conferencia en Seattle, su corazón se debilitó y se rebeló ante la tensión puesta sobre él, y se puso muy enfermo. Esta enfermedad cardíaca se produjo por una temprana lesión, cuando siendo un niño de diez años, saltó sobre un arroyo en Copenhague, Dinamarca, haciendo que su pié azotara el suelo con su talón vuelto hacia afuera. Debido a esta lesión se vio obligado a pasar dieciocho meses en el hospital, donde los doctores mutilaron su pierna izquierda en un esfuerzo por corregir el daño, de suerte que tuvieron que ser estirpadas algunas venas y arterias. El subsecuente esfuerzo de trabajo y las privaciones personales hicieron que su corazón desarrollará una fuga valvular que le acarreó indecible sufrimiento, el cual fue particularmente intenso durante los períodos de preparación iniciática.

Después de su enfermedad en Seattle, Max Heindel se dirigíó hacia Duluth, Minnesota, donde fue muy afortunado en sus clases.

Una amiga personal de Max Heindel, a quien había conocida cuando fue miembro de la Sociedad teosófica, oyó las conferencias del Dr. Rudolf Steiner durante sus viajes por Europa. Steiner, quien estaba afirmando ser un Iniciado de la Orden Rosacruz, era al mismo tiempo Secretario General de la rama europea de la Sociedad Teosófica. Esta amiga urgió a Max Heindel que viajasen Viena para escuchar a Steiner, pero él físicamente estaba incapacitado para responder, y, además, estaba encontrando un campo tan fértil en la parte norte de los Estados Unidos que se mostró renuente a renunciar. La amiga retornó de Europa, se reunió con Max Heindel en Duluth, Minnesota, y le persuadió a aceptar su ofrecimiento de pagar el viaje, si la acompañaba a Alemania para oír a Steiner. Max Heindel fue a Berlín y se reunió con Steiner, pero éste no pudo responder a sus preguntas. Estaba profundamente decepcionado. El conferenciante mezclaba las en enseñanzas orientales y occidentales de una manera inaceptable para Max Heindel y éste, con gran desilusión, decidió regresar a Norte América.

     Mientras se encontraba reflexionando sobre su gran pérdida en su cuarto del hotel, el Maestro de la Orden Rosacruz vino a él en su cuerpo vital y le ofreció darle las enseñanzas de este antigua Orden con tal de que las conservara en secreto. Comprendiendo el hambre anímica que había sufrido en su búsqueda de la verdad, Max Heindel no pudo prometer el secreto y el Hermano Mayor lo dejó. Max Heindel posteriormente afirmó a la que escribe que se sintió como un hombre que no hubiese probado alimento durante mucho tiempo y a quien se le hubiese ofrecido un pedazo de pan, retirándoselo antes de que pudiese probarlo. Se sentía muy infeliz, y después de pasar una noche de insomnio continuó sus preparativos para retornar a los Estados Unidos.

El Maestro retornó a él. Sonriendo a su discípulo le afirmó que había pasado la prueba, porque si hubiese prometido conservar las enseñanzas en secreto, él, el maestro, no hubiese regresado. Ahora los Hermanos de la Orden Rosacruz lo habían aceptado como su mensajero. El maestro afirmó que el hombre a quien primeramente había escogido había fracasado, por cuanto no podía ser a la vez un líder de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental y de las Orientales.

El Maestro entonces reveló a Max Heindel cómo encontrar a los Hermanos y visitarlos en el Templo Rosacruz, donde recibiría las principales enseñanzas que están contenidas en el Concepto del Cosmos. Se le dijo, sin embargo, que terminaría el libro en la atmósfera más eléctrica de Norte América.

La que escribe no había tenido noticias de Max Heindel durante casi dos años después de partir para su primera gira de conferencias hacia el Norte, antes de su viaje a Berlín. Ella temía que su amigo la hubiese olvidado cuando, avanzado el otoño de 1909, apareció de nuevo en su casa. Este era un Max Heindel muy diferente del que ella había conocido dos años atrás. Ella se sorprendió cuando él le contó que ahora estaba representando a la Orden Rosacruz, que había escrito un libro y estaba preparándose para dar un curso de conferencias. El alquiló el mismo gran salón donde asistió a la primera conferencia en el otoño de 1901.

Max Heindel rentó un cuarto a unas pocas puertas de la casa de quien escribe y aceptó el ofrecimiento de ella para ayudarlo. Sus libros y sus imprevistos fueron almacenados en el tejadillo del carruaje de la casa de ella. Entonces comenzaron visitas diarias. La gran sorpresa ocurrió cuando apareció en la tribuna de conferencias. Pocos años antes ella le había dicho que su horóscopo no indicaba éxito en conferencias, y sin embargo el conocimiento que ponía de manifiesto y las preguntas que contestaba de manera improvisada eran verdaderamente sorprendentes. Era un hombre renacido. Después de unas pocas conferencias el salón se atestó tanto que fue necesario emitir boletos. Dio conferencias tres veces a la semana, y dio clases en otras dos noches. El energético Leo tenía que dar hasta que provocó daño.

Para anunciar estas conferencias en Blanchard Hall, Los Angeles, lugar que tenía una capacidad para trescientos asientos, Max Heindel tenía anuncios impresos en cartón de aproximadamente una pulgada cuadrada. Cada mañana salía con una gran cantidad de estos cartones, con tachuelas y martillo en su bolsa, y los clavaba en varias partes de la ciudad, caminando con su pierna lisiada y dañada, toda la mañana y luego permanecía de pie en la tribuna o en el salón de clases toda la tarde. Aun este gran salón no podía albergar a todos los seres atraídos a las reuniones y se hizo necesario presentar boletas a quienes abandonaban el salón, para la siguiente reunión.

Entre el 29 de noviembre de 1909, y el 17 de marzo de 1910, Max Heindel dio conferencias, o dio clases cada noche de la semana, y aun el domingo por la tarde. Estaba preparándose para salir para Seattle y Portland, donde había comenzado clases; la noche anterior asignó la clase de filosofía a Mrs. Clara Giddings y la clase de astrología a la que escribe. Había ciento veinticinco estudiantes matriculados en estas clases. A la mañana siguiente, después de haber asignado estas responsabilidades, Max Heindel se desplomó con un severo ataque de insuficiencia cardíaca hizo necesario que sus amigos lo llevasen al Angelus Hospital donde pasó varias semanas inconsciente.

Una noche en que los doctores estaban particularmente preocupados acerca de su estado, tres de ellos en Junta médica, estaban parados alrededor de su cama, bajo la impresión de que Él estaba inconsciente; sin embargo él los oyó hablar y manifestarse de acuerdo en que no podría vivir hasta el día siguiente. La poderosa determinación de este hombre se despertó. Tuvo la convicción de que, puesto que los Hermanos de la Orden Rosacruz le habían confiado esta maravillosa enseñanza, no debía partir en este punto decisivo de la obra y paso el resto de la noche tratándose a sí mismo. Conforme a mi hábito diario, lo visité al día siguiente a la una, y me pidió le ayudara a pasarse a una silla de ruedas para bajar dos pisos hasta el prado y al aire fresco. Cuando estábamos allí conversando virtualmente se recuperó. Dos de los doctores que pasaban se maravillaron al ver a su paciente sonriendo y en aparente buena salud.

Max Heindel me hizo prometerle que alquilaría un cuarto para él cerca de mi casa, con el fin de que pudiese dejar el hospital en pocos días. Mi casa estaba situada en lo que es conocido como el distrito Bunker Hill de Los Angeles. Después de instalarse en el nuevo cuarto, al cual pudo trasladarse caminando hasta el tranvía, puso un anuncio solicitando una taquígrafa, teniendo la intención de dictar un libro en los salones de la Fraternidad, la cual estaba tres cuadras colina abajo. Pero encontró esto imposible debido a los amigos, admiradores y estudiantes; así fue que llego a mi casa y me preguntó si en ella había un cuarto que pudiese usar durante el tiempo necesario para dictar su libro.

Un antiguo compañero de cuarto de Max Heindel, Carl Oscar Borg, quien después llego a ser un notable artista, un paisajista, había rentado el cuarto que daba a la calle en nuestra casa, y estaba ausente en una gira de diseño entonces y le permitimos a Max Heindel usar esa habitación. Contrató a una mecanógrafa y hacia que una estenógrafa viniese diariamente. La parte más sorprendente de esto fue la determinación y la maravillosa mentalidad de Max Heindel.

Durante sus períodos de conferencias, Max Heindel había recopilado preguntas escritas que le fueron presentadas por sus oyentes, y con éstas en sus bolsillos se paseaba por el cuarto dictando respuestas sin consultas ni ninguna otra ayuda. El cuarto estaba a alrededor de diez pies de la acera y su alta y notable voz a menudo atraía a una muchedumbre de personas que se detenían a escuchar. Su más grande admiradora era mi querida madre, quien había llegado a sus ochenta y cuatro años, y se sentaba en la baranda para escuchar a este hombre de tan gran inspiración para ella.

El libro que Max Heindel dictó por aquel tiempo fue el primer tomo de “Preguntas y Respuestas”, que es una verdadera oficina de información. Al acabarlo comenzó a hacer planes para un viaje hacia el norte. El destino fue demasiado fuerte como para permitir a Max Heindel dejar los Angeles, sinembargo hasta que tuvo lugar un cierto importante acontecimiento, a saber: su matrimonio con la que escribe, lo que tuvo lugar en Santa Ana, el 10 de agosto de 1910. Al día siguiente salió para el norte.

Mr. Heindel no había consultado a su Maestro antes del matrimonio, y no sabía como iba a calzar esto dentro de los planes de los Hermanos, pero el Maestro vino a él sonriendo al buque de vapor en el cual se dirigía hacia el norte, y estas fueron las palabras de Max Heindel en su carta: “Mi Maestro me felicitó y dijo que esperaba algún día darte la bienvenida como una hija en el templo, y me llamó hijo, lo que nunca antes había hecho. Y estuvo más afectuoso que nunca”.

La idea de Max Heindel era viajar hacia la parte norte del pais, pero aquí de nuevo el destino fue el amo. Después de dar conferencias en Seattle y North Yakima, Washington y Portland, Oregón, por cerca de seis semanas, su pobre corazón rehusó trabajar. Se vio obligado a renunciar a la gira de conferencias para tomar un largo descanso. Ahora tenía a alguien a cuya casa llegar y Augusta Heindel preparó una de sus pequeñas cabinas de playa en Ocean Park, California, para el regreso al hogar de su marido enfermo. Ella puso a su madre al cuidado de una hermana, ya que la madre estaba profundamente interesada en el bienestar de este maravilloso yerno, a quien había aprendido a amar como a un hijo.

La pequeña cabina de tres cuartos fue remodelada y preparada para le llegada de Mr Heindel. Cuando él llegó al umbral de su nuevo hogar, estaba tan enfermo que se desmayó y durante los siguientes tres meses su esposa fue su devota sirvienta día y noche. El había pagado el precio que debe pagar todo aquel que tiene una vida pública; el público, a través de su admiración hacia alguien verdaderamente grande, a menudo exige demasiado de tal individuo, como sucedió en este caso.  En adelante el público sólo pudo hallarlo por medio del número de un apartado.

Por primera vez estas dos almas tenían libertad de disfrutar de su mutua compañía. Esta fue una extraña pero dulce luna de miel, porque sus intereses estaban dedicados a una importante obra que no detuvo ni aún la enfermedad de Max Heindel. Una pequeña prensa que Mr. Heindel había obtenido en Seattle estaba lista para su uso. Era una máquina de imprenta que se manejaba empujando el rodillo sobre el tipo, que era compuesto y encerrado como lo requiere cualquier máquina de imprenta. Desde la cama de su marido enfermo, Mrs. Heindel recibía las instrucciones acerca cómo manejar esta prensa. Siendo por naturaleza inclinada a la mecánica, ella fue una discípula lista, pero su inmediato problema era cómo componer el tipo, que debía ser puesto al revés, de modo que la impresión sobre el papel fuese legible. Después de un periodo de mucho esfuerzo con esta anticuada máquina, fueron enviadas las primeras lecciones a los estudiantes. Estas primeras lecciones salieron en noviembre de 1910, y aquellos que todavía las tienen notarán que la impresión en un lado de la página era más oscura que la del otro lado.

Antes de que Max Heindel dejase Seattle para dirigirse al sur, el secretario envió avisos a los amigos de Columbus, Ohio, Seattle y North Yakima, Washington, Duluth, Minnesota, Portland, Oregón. y Los Angeles, California, diciendo que Mr. Heindel iniciaría un curso por correspondencia desde la Sede Central de Ocean Park, California, bajo el apartado postal 866. La respuesta fue buena, estando preparados todos los estudiantes como los probacionistas para las lecciones. Puede el lector comprender lo que esto significó para una mujer sola con un marido enfermo, teniendo que hacer las comidas, hacer las camas, barrer los cuartos, componer el tipo, manejar la prensa, y luego rotular todos los sobres para estas dos clases de miembros, además de contestar numerosas cartas de estudiantes que no pensaban por sí mismos. A pesar de su cansancio, su placer era servir a este pobre, sufriente, pero ambicioso hombre, que tenía tanto que dar y que nunca pronunciaba una palabra de queja.

Así llegó a la existencia la infante Sede Central, una Sede Central que debía alimentar al mundo hambriento en todos los países, en todos los climas y en todos los lenguajes. Poco comprendieron estas dos almas pesadamente agobiadas con respecto a lo que serían los resultados de sus trabajos. Tal como la madre en trabajo de parto, cómo tiene que sufrir, pero qué alegría viene a ella cuando su amor maternal se dirige hacia el recién nacido. Así se sintieron los padres de esta maravillosa criatura, la Fraternidad Rosacruz, con relación al nacimiento de su hijo.

Por este tiempo, el doctor que fue llamado para examinar a Max Heindel dijo a la que escribe que él no podría vivir hasta el fin de otro año, pero Mrs. Heindel no aceptó esta desalentadora información. Ella creyó en su corazón que con amoroso cuidado su bienamado no moriría hasta que su  obra hubiese sido completada. Ella tenía la fe de que los Hermanos Mayores cuidarían de esta alma, creyendo que esta enfermedad era una lección para aquel que ahora iba a recibir otra iniciación, y siendo una persona de naturaleza tan vital y ambiciosa, él no sería llevado hasta las puertas mismas del Más allá antes de que estas enseñanzas más elevadas le pudiesen ser impartidas. El ya había recibido, a través de previas enfermedades, dos iniciaciones, y ella tenía la fe de que los Hermanos le restaurarían a la salud tan pronto como su respuesta a sus superiores enseñanzas hubiese sido realizada.

Por alrededor de tres meses Max Heindel estuvo bajo una afección del corazón debilitado, pero hubo días en que podía vestir una bata y sentarse a escribir. No estaba contento a menos de que estuviese haciendo algo constructivo, de modo que de nuevo estaba planeando escribir un libro, el quinto. Por un anuncio solicitó una taquígrafa, la cual llegaba cada día para tomar su dictado, y así surgió “Los Misterios Rosacruces”, un tratado elemental de la Filosofía Rosacruz. También ésta fue una obra para la cual no necesitó prepararse. El simplemente se paseaba por el cuarto mientras dictaba a la taquígrafa. Hasta aquí nadie en Ocean Park sabía quién era Max Heindel, pero su alta voz atraía a las personas de la calle, así como a los vecinos. En la casa siguiente vivía un doctor que no conocía a su vecino, pero al saber que se trataba de Max Heindel y habiendo leído el Concepto del Cosmos, se acercó muy comunicativo, aunque el tiempo para las visitas sociales era muy breve. Max Heindel se sentía siempre muy feliz cuando podía trabajar en algún manuscrito o lección que llevara la obra al mundo. Después de casi tres meses su salud se mejoró tanto que de nuevo pudo estar en el negocio de su padre.

Por este tiempo, un antiguo y muy estimado amigo de Max Heindel, William Patterson, de Seattle, Washington, el hombre que le ayudó financieramente para poner en prensa el Concepto del Cosmos y las veinte Conferencias de Cristianismo, visitó Ocean Park trayendo a su esposa consigo. Este amigo, quien era entonces el secretario interino de la obra, comenzó a impulsar la compra de tierra para una futura Sede Central. De nuevo estaba dispuesto a ayudar económicamente. Después de buscar por algún tiempo, un pedazo de tierra de cuarenta acres fue asegurado; este terreno estaba situado en una ladera en Westwood, distrito de moda y colindante con lo que hoy es la célebre cinematográfica de Hollywood Mr. Patterson iba a comprar el terreno, reteniendo treinta acres y donando diez acres para la Sede Central. Tenía la intención de vender los treinta acres a miembros de la Fraternidad para que construyeran sus casas. De un modo u otro, esta no era la localidad correcta, porque después de haberse pagado los primeros cien dólares como abono, se halló necesario que firmarán tres herederos de la finca. Mientras se estaban esperando sus firmas, trascendió el rumor de que una institución sería erigida en la colina, detrás de Westwood. Como resultado, la propiedad duplicó el precio. Cuando esto llegó a oídos de los herederos en los estados del este, rehusaron firmar la escritura. Por aquel tiempo, Hollywood era todavía un pequeño suburbio de Los Angeles, y a menudo nos hemos preguntado si los Hermanos no conocían el vivaz futuro de este pequeño pueblo.

La búsqueda de una sede Central se reanudó y se decidió salir a las ciudades vecinas sin conocimiento de los ciudadanos y obtener la tierra de incógnito árbol. Pocos años atrás, al pasar por la ciudad de Oceanside, Mrs. Heindel había sido impresionada con los hermosos árboles y alrededores. Esa imagen retornó a ella y fue el medio de conducirlos a esta ciudad. La Prueba del extraño destino que rodeaba la obra que estas dos almas debían realizar, y la misma ciudad y terreno que aguardaba esta obra, estaban indicados en la manera en la cual fueron conducidos a su destino. Al comprar boletos para San Diego, de ida y regreso, nuestros dos transeúntes solicitaron una parada en San Juan de Capistrano, donde estaba situada una antigua Misión, y también solicitaron otra parada en Oceanside. Esperaban buscar terreno en estas dos ciudades. El Ferrocarril no permitió la parada en San Juan de Capistrano, pero sí la de Oceanside.

Fue un domingo por la mañana que bajaron del tren en Oceanside. Fueron saludados por un muchachito de cara pecosa de aproximadamente diez años de edad. Ninguna otra persona se veía. “Hola,  ¿Qué desean ustedes? fue el sonriente saludo. Max Heindel tenía una debilidad por los niños, y él contestó a este pilluelo diciéndole que necesitaba comprar alguna tierra, preguntando a este chico si él le podía vender. La sorprendente respuesta fue un dedo señalando a un hombre canoso que avanzaba a través de un lote vacante, diciendo: “Allá viene el hombre que puede venderles tierra”. El resultado fue que Mr. Chauncey Hayes era el único agente de propiedad en la pequeña aldea. Cuando se le dijo lo que deseábamos, hizo señas a un hombre que estaba parado en la puerta de un establo de caballos a corta distancia de allí, y cuando el hombre se acercó le envió a llevarnos al terreno del estanque. En poco tiempo este hombre apareció con dos vivaces caballos uncidos a un carro abierto de dos asientos y en veinte minutos llegamos al borde de una colina. La vista sobre el Valle de San Luis Rey era maravillosa. Estabamos parados en un estéril campo de frijoles de cuarenta acres; ni una sola ramita se veía. La parte superior de dos feos estanques se notaba hacia el norte. Estos estanques suministraban agua a Oceanside. A pesar de esa fealdad a la vista, a lo lejos el paisaje era imponente, con montañas hacia el noreste y el océano hacia el sudoeste tal como Max Heindel había descrito las instrucciones que recibió del Maestro y él al momento observó: “OH, ESTE ES EL LUGAR”. Y este estéril campo de frijoles que había estado en manos del Banco de Oceanside por cuarenta y cinco años   estaba aguardando su destino de convertirse en la Sede Central Mundial de la Fraternidad Rosacruz. Este lugar se volvería un hermoso parque que atraería a muchos miles de seres vendrían en busca de la salud del cuerpo tanto como la del alma.

En Septiembre de 1911, Mr. Y Mrs. Heindel emprendieron un viaje por la costa del Oeste, donde Mr Heindel dio conferencias en San Francisco, Sacramento y Portland, Seattle, y North Yakima, Washington, y se mostró feliz de anunciar desde la tribuna que la Fraternidad había comprado un pedazo de tierra en Oceanside, California, que iba a ser allí su Sede Central permanente. William Patterson, el hombre que tan bondadosamente financió la impresión de la primera edición del Concepto del Cosmos, de nuevo se adelantó y pagó los primeros mil dólares por los cuarenta acres. El resto de los cuatro mil dólares tenía que ser pagado en abonos anuales.

 El dinero para los edificios no aparecía, y al principio se creyó que podrían pasar algunos años de que pudiera iniciarse la construcción de los mismos. Pero una obra como la Fraternidad Rosacruz llegará a ser, no podía ser contenida por causa de unos pocos miles de dólares, así es que el destino de nuevo intervino e hizo posible que la construcción siguiera adelante. UN mes después del retorno de los viajeros de gira norteña de conferencias, se presentó una insólita oportunidad: La pequeña casa en la cual se  dirigía la sede central había pertenecido a Mrs. Heindel por cierto número de años y era una fuente de ingreso para ella.   Un día, mientras Max Heindel estaba en los Angeles, distante dieciocho millas de Ocean Park, la que escribe tuvo varias visitas, dos hombres y una mujer, quienes se habían encariñado con la pequeña cabina, y deseaban comprarla. Al principio la propietaria estaba renuente a vender, no sabiendo dónde podrían ser almacenados los muchos libros y manuscritos que se habían acumulado en los once meses desde que habían iniciado el movimiento, y no deseaba hacer el traspaso a menos de que Max Heindel estuviese de acuerdo. El precio que ofrecían era tan tentador y tan por encima de lo que ella estimaba valía la propiedad, que pidió a estos compradores pensarlo hasta que su marido volviera. En El espacio de una hora Max Heindel entró al cuarto y las primeras palabras que pronunció fueron: “Bueno, tuviste una oportunidad de vender, y ¿Cuál fue la oferta? Cuando él oyó el seductor precio, al momento replicó: “Querida, esta es la oportunidad misma que hemos estado aguardando. Nos proporcionará el dinero necesario para construir en Oceanside”.

La venta fue consumada y los compradores pagaron la suma de dos mil dólares en efectivo, y dieron una hipoteca por el resto, pero debíamos desocupar y dar posesión a los nuevos propietarios dentro de diez días. Con la ayuda de una Taquígrafa y una mujer que había llegado pocos días antes de Portland, con la ayuda de Mrs. Ruth Beach y Rachel Cunningham, al momento se comenzó a empacar a disponer la mudanza a Oceanside. Entretanto, Mr. Heindel debía hacer un viaje a Oceanside y alquilar una casa donde pudiéramos vivir durante el tiempo en que fuera erigido un edificio.

 En la mañana del 27 de octubre de 1911 estabamos todos preparados para mudarnos allá a Oceanside desde nuestra pequeña cabina de playa en Ocean Park.  Mrs. Ruth Beach y Rachel  Cunningham fueron enviadas por tren, mientras que Mr. Y Mrs. Heindel debían manejar en un pequeño automóvil Franklin de dos asientos, que se compró remodelado por la suma de trescientos dólares, tomados de la suma recibida de la venta de las dos cabinas de Mrs. Heindel. La parte de atrás del carro fue llenado hasta el tope con máquinas de escribir y maletas, y a la temprana hora de las 5:00 A.M. Mr. Y Mrs. Heindel estaban listos para partir. Llegaron a Whittier, California, que está a cerca de treinta millas de Los Angeles, cuando una terrífica tormenta eléctrica les dio alcance. El carro era abierto, pero los viajeros tuvieron la fortuna de manejar hasta debajo de una gran palmera de grandes hojas como refugio. Después de que hubo disminuido la tempestad de nuevo arrancaron. Era cerca del mediodía, y, horror de horrores, el camino entre Whittier y Fullerton había sido recién surcado y no había desviación. Se vieron obligados a manejar con su carro pesadamente cargado sobre esta tierra fresca que se había humedecido con la reciente lluvia.

Mr. Y Mrs. Heindel manejaron unas pocas millas con gran dificultad cuando de repente Bedelia (éste es el nombre que Max Heindel había dado al carro) rehusó caminar: absolutamente se rehusó. No arrancó. El resultado fue que Mrs. Heindel caminó una milla por el camino y contrató un granjero con su máquina para que los remolcara hasta Fullerton. Tenían que llegar a Oceanside ese mismo día, porque se habían enviado avisos anunciando la remoción del terreno de la Sede Central, programada para el día siguiente a las 12:30 P.M. ¿Qué iban a hacer estos dos viajeros? Bueno, el pequeño carro fue enganchado al automóvil más grande que suministró el granjero, y los dos viajeros fueron remolcados hasta Fullerton, a tiempo de dejar en un garaje al carro lisiado y correr a tomar el tren, que estaba detenido y esperando.Pueden ustedes imaginarse lo que este penoso día debe haber hecho a un hombre con un insuficiencia valvular del corazón? Sentado en el tren, Max Heindel, con su maravillosa naturaleza optimista, señaló a un vistoso doble arco iris, “Mira”, dijo, lo que nos traerá a pesar de estas dificultades nuestro futuro”. Llegaron a Oceanside después de anochecer y se acomodaron en una pequeña cabina de cuatro cuartos, simplemente amueblados con catres y cubiertos los pisos con esterillas ; estos cuartos no habían  sido ocupados por algún tiempo , y las pulgas y los ratones habían tratado de tomar posesión .

El día siguiente fue el día de la bandera para la Fraternidad. El Tren llegó a las 12 y media y trajo cuatro de nuestros leales miembros: Mr. William Patterson de Seattle, Washington: George Cramer, John Adams y Rudolph Miller, todos miembros activos del Centro Fraternidad de los Angeles. Mrs. Anna R. Atwood, de San Diego, también llegó. Estos cinco se agregaron a nuestro grupo, que consistía de Mrs. Ruth Beach y Rachel Cunningham, Mr. Y Mrs. Heindel, haciendo en total nueve almas, quienes llegaron hasta el árido campo de frijoles de dos carros. Oceanside, con sus seiscientos habitantes, tenía un establo de caballos, y los automóviles eran una cosa rara. Este grupo ejecutó uno de los más vitales acontecimientos: revolvieron la primera palada de tierra y plantaron una cruz y una rosa ( en el lugar que iba a convertirse en el punto focal central de una gran obra).    

UNA SEDE CENTRAL MUNDIAL FUE INAUGURADA, y está crecería y expandiría su influencia por el mundo entero. Mount Ecclesia vino a la vida en un campo polvoriento y árido, sin ninguna ramita verde a la vista. Una Cruz negra, con las letras “C R C “en cada brazo, fue traída desde Ocean Park. También una pala con la cual debía ser removido el primer terreno, Max Heindel entonces arengó a las nueve personas presentes en el cuerpo físico y a los tres Hermanos Mayores presentes en sus  cuerpos vitales. El tiempo era ideal, como lo es usualmente en California del Sur, y después de los  servicios los nueve  hombres y mujeres  volvieron a la pequeña  casita,  el hogar de Mr. Y Mrs. Heindel  (con las dos mujeres auxiliares)  durante la erección del primer edificio en Mt. Ecclesia. Un ligero almuerzo fue preparado y los visitantes pronto se fueron, dejando a los cuatro cansados pero esperanzados hasta su descanso nocturno.

A la mañana siguiente, alegre y tempranero, Max Heindel reunió a sus carpinteros, e hizo que el hombre del establo de caballos lo llevase a los terrenos:  distantes milla y media, donde iba a comenzar la obra de construcción.

Al segundo día hizo su aparición el primer miembro de la Fraternidad, Rollo Smith y ofreció su ayuda en la construcción. Había estado en la lista de curación por algún tiempo. Fue rentado un cuarto en la cuarto en la vecindad y Max Heindel y Rollo Smith se mantuvieron activos todo el santo día en los terrenos de la Sede Central, mientras las tres mujeres en la casita se daban prisa a ocuparse de las muchas cartas y órdenes de libros. Por este tiempo los conocimientos de embarque fueron remitidos desde Ocean Park para la primera edicción de los MISTERIOS ROSACRUCES Y LA SEGUNDA del CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS. Los libros habían sido postergados por los editores, y las órdenes se habían acumulado durante tres meses.

¡Cómo manejar cuatro mil volúmenes del libros empastados en una casa de cuatro cuartos, ocupada por cuatro individuos, era una problema. Estas pesadas cajas de libros fueron almacenadas en un cobertizo al cual se podía llegar a través de una callejuela que comunicaba con la casita.  Las cajas eran abiertas por las mujeres y los libros eran empacados para el correo. Después de que un gran número de ellos habían sido envueltos, tenían que ser llevados a la oficina del expreso y a la administración de correos en un anticuado vagón del expreso tirado por un viejo caballo. Mrs Heindel tenía  que ir  con el viejo vagón a la oficina del expreso, y allí ella iba en el asiento alto.

Todos estos paquetes eran descargados en la Oficina del Expreso del Ferrocarril de Santa Fe y, como el pobre empleado de la oficina nunca había manejado tantos de ellos a un tiempo, se perturbó y acaloró tanto que Mrs. Heindel se vio obligada a hacer su trabajo de registrar estos paquetes en el libro del Expreso. Estos envíos de libros fueron los medios de excitar la curiosidad de los ciudadanos de Oceanside con relación al trabajo que iba a ser hecho en su ciudad. Hasta aquí nadie se imaginó que tipo de trabajo iba a ser inaugurado, pero cuando la administración de correos y la oficina del expreso comenzaron a verse inundados con el correo entrante y saliente, entonces los curiosos comenzaron a investigar, porque los forasteros eran muy pocos, y esos pocos no eran bien vistos. La ciudad se había desarrollado alrededor de dos familias que se casaban y se casaban entre ellos, y nadie que no tuviera conexión  con ellos eran bienvenido en la ciudad. Su espíritu se expresaba cuando un recién llegado hacía la observación a alguno de los socios de la principal casa de negocios: “ Bueno, Mr., no es bueno que vengan extraños y se establezcan ?”El hombre de negocios replicaba : “Oh, no, no queremos  extraños  en nuestro medio. Era tan bonito cuando todos conocían a todos; nos hacía  sentir como un gran familia”, Así era la ciudad en la cual Max  y  Augusta Heindel se encontraba, importunos e intrusos.

Las tres mujeres continuaban llevando a cabo el trabajo allá en Oceanside, mientras que Max Heindel, quien  ahora tenía a Bedelía en condiciones de caminar nuevamente,  y Rollo Smith, con su almuerzo envuelto en un saco, emprendían su camino a aquel árido campo de frijoles para dirigir la construcción de un cuartel general Mundial como puesto de  avanzada de la Antigua Hermandad Rosacruz, Max Heindel, vestido con un cordero y pardo y barato, que había costado la suma de diez dólares, trabajaba con los carpinteros como un obrero regular. Afortunadamente  en este particular tiempo su corazón no le estaba dado mucha molestia, pero éste era también el tiempo en que su gran energía y ambición obtendrían lo mejor de él y un poco de exceso de trabajo invariablemente le ponían en cama. Estaba tan lleno de felicidad que trabajaba con los carpinteros, pintores y cavadores de zanja ocho  horas cada día, y por la noche volvía hambriento y cansado pero lleno de satisfacción ; no importa cuán cansado se sintiese, podía cantar con su hermosa voz musical.

En veintiocho días de trabajo el primer edificio estuvo listo para que lo habitaran los cinco trabajadores. Mucho del mobiliario fue hecho por Rollo Smith: construyó mesas y escritorios para la oficina y una mesa para comedor. Aún la mesa del cuarto de Max y Augusta Heindel fue hecha de tablas del pino gigantesco de California. Pasó casi un año antes de que las finanzas les permitieran comprar mobiliario real y mucho del antiguo fue retenido por cierto número de años. Estos cinco trabajadores  estaban felices  de que les fuera posible trasladarse a la casa parcialmente terminada el día anterior de Acción de Gracias. El maderaje estaba todavía sin pintar y ventanas había solamente en los cuartos donde dormía los trabajadores. La brillante luz de la Luna resplandecía en los cuartos sin cortinas y en las  noches de luna una banda de coyotes salvajes daba serenata. A veces, de quince a veinte de estos animales aullaban a la luz de la luna. Estos son una especie de animales salvajes de muy cercano parentesco con el lobo; raramente atacan al ser humano pero son muy destructores de los pequeños animales domésticos.

Desde entonces, los líderes de la Fraternidad Rosacruz tuvieron que comenzar su actual edificio, y, como en el fundamento de un edificio, tuvieron que cavar profundamente en las penalidades de ser precursores. La casa que ocupaban solamente estaba parcialmente terminada. Mr. Smith pudo quedarse solamente el tiempo necesario para hacer algo de la terminación actual; las ventanas y puertas estaban todas y algún mobiliario más crudo o tosco fue hecho de madera de pino gigante de California, para la cocina y el comedor. La parte este del edificio fue arreglada como un apartamento de dos cuartos con un gran closet entre los dos para vestidos y ropa blanca. Sofás- camas fueron construidos usando resortes y erigiéndolas en elevados postes de cuatro pulgadas y, conectándoles rodillos bajo estas camas bajas, podían ser rodadas bajo el larguero desde dos lados. Por la noche estos cuartos eran usados por Mr. y Mrs. Heindel como dormitorios. Durante el día eran sus salas y estudios donde recibían a sus visitantes y hacían mucho de su trabajo.

Las camas estaban fuera del alcance de la vista. Un baño estaba conectado con el cuarto de Mr. Heindel, pero en esta apartada tierra no había ni gas ni electricidad y el agua tenía que ser calentada en una estufa de gasolina y llevada desde la cocina cada vez que uno de los residentes de la recién erigida Sede Central deseaba tomar un baño. La parte central de este largo edificio fue ocupada por un comedor y cocina. El piso superior estaba dividido en cinco cuartos no terminados, cada uno conteniendo una cama, un lavabo hecho en casa y un tocador barato. Todo el mobiliario, hecho de pino gigante de California por Mr. Smith, recibió un tinte pardo, remanente de la tinta usada para cubrir el exterior del edificio. Rollo Smith, después de completar el mobiliario más necesario, fue llamado de vuelta al hogar por parte de una esposa enferma. El nuevo edificio fue ocupado el día anterior al día de Acción de Gracias. Los dos ayudantes, Mrs. Ruth Beach y Rachel Cunninghn, partieron la mañana de Acción de Gracias para estar con sus amigos y parientes para la comida, mientras que Mr. y Mrs. Heindel se quedaron a comer una sopa vegetariana, porque el alimento por ese tiempo era muy escaso.

El automóvil “Bedelia”, fue de nuevo guardado para reparaciones. Los abarroteros hasta ahora habían rehusado entregar abarrotes a la región, de modo que a veces estábamos grandemente limitados en nuestra selección de alimentos.

La mañana del domingo siguiente salimos para iniciar el verdadero trabajo. Comenzaron a aparecer problemas. A la compañía de teléfonos se le había solicitado instalar una línea, pero únicamente pudimos obtener conexión a través de lo que denominase una “línea de finca”. Teníamos que levantar nuestros propios postes y pagar por el alambre; y luego estar en una línea compartida con cuatro finqueros. Uno de los cuatro rehusó permitirnos estar en la línea. Finalmente vencimos su prejuicio y por fin pudimos dar gracias de tener un teléfono. Otro obstáculo que había que encarar era cómo obtener nuestros abarrotes y vegetales en la ciudad.  “Bedelia” permanecía fuera de servicio, y persuadimos a Mr. Heindel a dejarlo en depósito bajo la casa, porque no tenía arrancador automático, y para él voltear el cigüeñal para hacer arrancar el motor de un carro viejo deteriorado cada vez, era demasiado duro para su pobre corazón sobrecargado. Se hizo trabajo de Mrs. Heindel ir caminando a Oceanside para procurar unos pocos abarrotes, y pagar al viejo mayoral diez centavos por llevarla de regreso con su carga cuanto él entregaba el correo. La leche la conseguíamos con un vecino.

Obtener el adecuado alimento vegetariano era un problema, de modo que, para ayudar, Mrs. Heindel compró semillas de melón, pepino y varios otros vegetales, y las plantó en un rincón umbroso donde la humedad no se secase demasiado pronto. Ella tenía muchas ambiciones en este respecto, y trabajaba duro para hacer que las semillas germinasen, pero no había vivido en este clima seco lo suficiente para comprender el tiempo y las estaciones. Durante meses no cae lluvia. California usualmente tenia sus lluvias de invierno durante el tiempo en que el sol está pasando a través de los signos de Capricornio, Acuario y Piscis. Pero El invierno de 1911-1912 California sufrió una sequía, y ninguna semilla germinó. El terreno estaba calcinado. La ciudad de Oceanside tenía sus estanques de agua en el extremo noreste de los terrenos de la Sede Central, pero aún estos grandes tanques raramente se llenaban de suficiente agua como para proporcionarnos agua para nuestra bañera. Max Heindel consideró este problema por cierto número de días y, para afrontar esta emergencia, fue instalado un tanque de cincuenta galones bajo la casa, con un tubo que salía de la principal cañería de agua que conectaba con los medidores. Una válvula para cortar el suministro de agua interrumpiría el flujo de agua cuando el tanque estuviese lleno. Otro tanque de veinticinco galones fue instalado bajo el techo, y fue conectado con este tanque inferior, y una bomba fue instalada en el primer piso que bombearía el agua desde el tanque del piso inferior hasta el tanque que estaba bajo el techo. La tarea de Mr. y Mrs. Heindel cada mañana era bombear agua en el tanque con el fin de tener suficiente cantidad para el día.

Pero algo tenía que hacerse para conseguir vegetales. La primera aventura de Mrs. Heindel fue obtener plantas de repollo y tomate. Plantó sus semillas en un pequeño rincón donde estaba el suelo más fértil. Esto fue a principios de la primavera, después de algunas lluvias fuertes. Cuando las semillas brotaron, las malas hierbas invadieron los pequeños plantíos, de modo que Mrs. Heindel tuvo que hacer un esfuerzo por eliminarlas. Había trabajado tan fuerte escribiendo a máquina, limpiando y empacando cajas, que su mano derecha estaba muy hinchada, de manera que no podía arrancar hierbas con esta mano.

Un día Mr. Heindel vio a Mrs. Heindel mientras hacía este esfuerzo con la mano izquierda, y esto le hizo muy infeliz, de modo que se ofreció a ayudar. El no se podía inclinar mucho por causa de su corazón, de modo que se sentó en un pequeña caja. Después hizo la pregunta: “ Dime, querida, cuál es el repollo y cuál es hierba ?”. Max Heindel era un hombre criado en la ciudad, que nunca había tenido este tipo de entrenamiento. Arrancaba una planta de repollo o una planta de tomate más a menudo que una hierba, y por fin renunció desesperado, advirtiendo que en vez de ayudar era una molestia. Pero la ayuda se presentó por fin. Nuestro secretario, Charles Swigert, llegó de North Yakima, Washington, para hacernos una visita y entonces las malas hierbas fueron arrancadas.

El siguiente problema fue plantar estos almácigos.  Contratamos a un vecino que nos removiera la tierra en el sitio en que había un declive gradual colina abajo; las plantas fueron sembradas y regadas, y nos fuimos a dormir. ¡Qué espectáculo nos esperaba a la mañana siguiente !. Solamente había quedado dos únicas plantas de repollo: los conejos se había comido el resto. Entonces levantamos una cerca de alambre de tres pies alrededor de nuestro precioso sembrado de vegetales, es decir, hortalizas, y la huerta comenzó a crecer. La escasez de agua fue subsanada plantando en la ladera y permitiendo que el agua escurriese lentamente y que corriese hacia abajo entre las eras durante la noche, y numerosas legumbres fueron el resultado de nuestros tenaces esfuerzos. Pero de nuevo fuimos afrontados con otro problema.

 El cuarto de Mr. Heindel tenía vista a la huerta y al Valle de San Luis Rey; una mañana, mientras se vestía, Max Heindel llamó a Mrs. Heindel a su cuarto para que echase una mirada por su ventana. Al hacerlo así, vimos una gran liebre americana en la huerta. Esta liebre era mucho más grande que los pequeños conejos comunes, y no tan gorda. No esperábamos este visitante.

¡Que desastre encontramos ! Los conejos gustan más de los repollos, y de nuevo se perdieron. ¿Qué hacer ahora?  Bueno, la que escribe inició la lucha en secreto, y se consiguió un palo debajo de la casa, y con él golpeó al señor conejo ! ! !… este estaba demasiado atemorizado como para saltar por encima de la cerca, y así fue como recibió una buena zurra. Esperábamos que aprendiese su lección, pero a la mañana siguiente estaba de regreso en el sembrado de legumbres y así la cosa siguiente fue conseguirse un perro que vigilase nuestra huerta. Esto hicimos, pero esa es otra historia.

Ahora llegamos a la primera Pascua en Mount  Eccelesia. Las dos trabajadores que estaban con nosotros partieron el día anterior para dirigirse a sus respectivos hogares. La mañana de Pascua amaneció brillante y clara. Solamente quedamos aquí Mr. y Mrs. Heindel. Observamos nuestras primeras devociones matinales y pasamos las horas de la mañana pintando y coloreando algunos de los muebles que necesitaban retoque adicional. Para nuestra comida de mediodía tuvimos una taza de sopa de legumbres. Durante la tarde continuamos trabajando: arreglando cosas importantes de la oficina y alistándolas para otro día de trabajo en la mañana. Y así, el sol se hundió en la amplia expansión del azul Pacífico, repitiendo el eco del cántico matinal: “Cristo ha resucitado”-

En marzo de 1912 se decidió que deberíamos pensar en cultivar nuestras propias frutas y legumbres; por lo tanto nos conseguimos un hortelano. Plantó un huerto de árboles frutales y comenzó a hacer una huerta. Durante el año de 1912 fue realizado mucho trabajo constructivo. Fueron plantadas rosas, y algunas enredaderas hermosas sobre la veranda del frente.  Una hilera de pequeños árboles de eucalipto fue iniciada, y las cosas comenzaron a asumir una apariencia amistosa. El árido campo de frijoles comenzó a aparecer como si realmente hubiesen seres humanos viviendo allí. El hortelano continuó plantando semillas. Algunas pequeñas flores anuales estaban comenzando a adornar los senderos así como el círculo en el cual había sido erigido el emblema en el acto del desmote. Una hilera de geranios crecía bellamente y pronto estuvo en flor. En California los geranios crecen tan fácilmente como las malas hierbas.

Los precursores fueron grandemente estimulados por estos resultados después de la dura temporada que experimentaron al comenzar hacer la huerta y unos pocos macizos de flores. Se tuvo una excelente cosecha de tomates y, a medida que avanzaban los meses de invierno se, recogieron los frutos tanto verdes como maduros y se colocaron muy cuidadosamente en el banco que estaba bajo la casa, pensando que habrían tomates maduros a través de la mayor parte del invierno. La huerta también estaba bien llena de varios vegetales verdes que habrían suplido las necesidades de la familia para todo el invierno.

  Esta era la situación hasta avanzada la tarde del 2 de enero de 1913, cuando Mr. Y Mrs. Heindel notaron que el termómetro estaba bajando considerablemente. Pero quién imaginaba la ruina que podría  causar una visita de Jack Frost en unas pocas horas ? esa noche California sufrió una de las más grandes heladas en sesenta y cinco años. La mañana siguiente, ¡Qué cuadro !. Agua congelada en el fregadero y en el cuarto de baño. Las legumbres verdes todas arruinadas. Una hilera de arvejas verdes estaba en flor, y estas arvejas fueron las únicas cosas verdes dejadas. Las enredaderas, las rosas, los geranios, todo estaba arruinado. Aún aquellos sabrosos tomates que habíamos puesto bajo la casa eran una masa de hielo. La aridez del campo de frijoles de nuevo hizo su aparición. Todo tenía que ser replantado. Como teníamos muy poca agua, aquellos acontecimientos constituían una situación muy desalentadora. Aún las hileras de pequeños árboles de eucalipto estaban todo marchito, y aparentemente muertos.

Poco después de la helada, la región fue visitada por algunas lluvias muy fuertes que prepararon el suelo para otra plantación. Entonces sucedió una cosa extraña: una plantita hizo su aparición, la primera cosa en salir. Donde la hermosa enredadera de bugambilia estaba marchitándose, en el borde de la veranda del frente, allí, en sus raíces, una enredadera de tomate broto como voluntaria. Creció tan rápidamente que pronto cubrió el enrejado donde había crecido la bugambilia, y al cabo de seis meses estaba cargada de pequeña pero muy sabrosa fruta. A menudo nos hemos preguntado si el espíritu de aquellos tomates congelados no había entrado en esta enredadera para ayudarnos y compensarnos por nuestra pérdida.

Dificultades especiales nos sobrevenían de tiempo en tiempo, y una situación muy seria surgió cuando el impresor de Oceanside, quien publicaba un periódico semanal, ya no pudo imprimir nuestras lecciones mensuales porque el doblamiento y el engrapado constituían demasiado trabajo. Y él era el único impresor en esta pequeña ciudad ! Nosotros mismos comenzamos a componer el tipo y a imprimir las cartas mensuales en nuestra antigua prensa, y Max Heindel tenia la maravillosa facultad de ser capaz de enfrentarse a cualquier emergencia. En ningún momento permitió este hombre enérgico y muy despierto que las condiciones le dominaran y su mente perspicaz pudo siempre encontrar alguna forma de salir del paso.

Esta emergencia de impresión necesitó un viaje a Los Angeles, donde Mr. Heindel compró una pequeña prensa Gordon de trabajo, comprometiéndose a pagar por ella en pagos mensuales. Después de pocos días el hombre del expreso de Oceanside entregó la prensa, que tenía que ser instalada en las Oficinas Generales y manejada por medio del pié, lo que hizo Max Heindel. Bueno, cuando la prensa fue colocada en la veranda del frente, se vio que era demasiado ancha para la puerta. El hombre del expreso y Max Heindel trabajaron sobre ella por algún tiempo, pero fracasaron en lograr su propósito de encontrar alguna forma de meterla dentro, y la prensa permaneció fuera en la veranda durante la noche.

Si creemos en milagros, entonces debemos admitir que un milagro sucedió a la mañana siguiente. Durante el tiempo que la que escribe ( que aún era la cocinera) estaba preparando el desayuno, Max Heindel se sentó en la veranda a meditar cómo iba a meter la prensa dentro. Había pensado que sería necesario enviar por un carpintero de Oceanside para que quitase el marco de la puerta y la puerta misma durante esta operación, pero el destino hizo su intervención y ayudó a resolver este problema.

En este momento un vagabundo llegó cojeando por el largo sendero que venía desde el camino y, cuando se aproximó, preguntó si podríamos regalarle un desayuno. Cuando se le dijo que se sentara en la veranda hasta que la cocinera hubiese preparado el desayuno, miró la prensa. “OH”, dijo, “ Ustedes tiene una nueva prensa Gordon ;  yo trabajé para la fábrica que produce estas prensas”. Entonces Max Heindel le contó su problema, y el hombre sonrió. El replicó: “ Eso es fácil. Solamente quite este tornillo y saque aquella palanca, y la máquina pasará a través de la puerta tan fácilmente como nada”. Después del desayuno este hombre ayudó a Max Heindel a colocar la prensa y a comenzar a manejarla.  Con la adquisición de esta prensa los Heindel se enfrentaron con otra tarea: la de mantenerla activa. Sus numerosos deberes ya incluían la composición del tipo para las lecciones mensuales del estudiante, la impresión, el doblamiento y la costura a máquina. Ahora con esta prensa Max Heindel debía también escribir e imprimir folletos y producir otra literatura para la promoción de la obra.

Después de unos pocos meses de este pedaleo de la prensa, que a menudo le tocaba a la que escribe, llegó un joven que pudo quedarse con nosotros unos pocos meses y ofreció trabajar por su comida y cuarto. Pronto Martín Hill y Max Heindel decidieron instalar un pequeño motor eléctrico bajo la prensa en el sótano, hacer un agujero a través del piso de la oficina y pasar una polea desde el motor a la prensa. Entonces podíamos ir debajo de la casa y poner en movimiento el generador cuando quiera que decidiéramos manejar la prensa. Un día, mientras estos dos hombres estaban bajo la casa y la que escribe estaba trabajando en la oficina, ella los oyó como llamando a un gatito. Entonces Max Heindel nos llamó a los que estábamos en la oficina para ver el precioso gatito. Cuando la que escribe llegó a la abertura del sótano, ella pronto supo que clase de gatito había visitado a los dos hombres. Era un zorrillo ! Pero todavía no se había dado a conocer ! La huida del sótano por parte de los dos hombres fue verdaderamente divertida.  Tales “gatitos” después se convirtieron en una verdadera molestia en Mt. Ecclesia. Los primeros años fuimos importunados considerablemente por los perfumados visitantes que se deslizaban bajo la casa en las horas de la madrugada.

El automóvil (“Bedelia”),que había estado guardado bajo la casa, tuvo entonces que ser reparado, y se le instaló un arranque automático, fue empleado un mecánico por varios días para hacer este trabajo en la Sede Central. Pocos días después más trabajo fue hecho por un empleado de Los Angeles. Entonces los Heindel comenzaron a ir a Los Angeles con este carro aparentemente nuevo, para hacer las necesarias compras. Salían al amanecer, pero de nuevo surgieron problemas con el mecanismo  de “Bedelia”, y la mayor parte del día  se pasaba camino.

No había carreteras pavimentadas entre Los Angeles y San Diego, en aquellos días; todos eran caminos de tierra y únicamente del ancho de dos carros. Naturalmente el tiempo de viaje entre estas dos ciudades era mucho más largo. Finalmente, Mr. y Mrs. Heindel llegaron a Los Angeles avanzada la tarde, y después de una noche de descanso fueron efectuadas muchas compras. Alrededor de las dos de la tarde del día siguiente los viajeros partieron de regreso al hogar, con el carro lleno hasta el tope de abarrotes, legumbres y muchos pequeños accesorios necesarios en la imprenta.

Cuando estaban a unas cuarenta millas de Mt. Ecclesia, “Bedelía” de nuevo comenzó a dar guerra, y luego se detuvo. Max Heindel trabajó sobre el automóvil por algún tiempo, pero no pudo arrancarlo; entonces un gran carro de turismo pasó junto a ellos y ofreció remolcarnos hasta Oceanside. “Bedelía” fue enganchado a la parte de atrás de este carro y partimos. Max Heindel conducía el carro pequeño, pero el conductor del carro grande no comprendió que este carro pequeño no podía dar la vuelta en las curvas tan rápidamente como el carro grande con ruedas más grandes, y el camino tenía numerosas curvas. El resultado fue que “Bedelía” fue a dar a un lado del camino, donde quedó estrechamente metido entre dos pequeñas colinas. Como el carro era abierto, Max Heindel fue lanzado unos pocos pies fuera del carro y fue a caer sobre un montón de zacate seco, que suavizó su caída y le salvó de un peligroso accidente. Estuvo inconsciente alrededor de media hora, y después en poco tiempo estuvo en condiciones de caminar hasta el carro grande y llegamos a la casa después de oscurecer, agradeciendo que  estuviésemos vivos. Max Heindel tenía un brazo magullado, y se vio obligado a permanecer en cama por varios días. Al día siguiente la que escribe tomó el tren hasta Capotaron para disponer de la ruina de “Bedelía”. Así termina el capítulo de nuestra “mala suerte”, que casi costó la vida de nuestro querido líder.

Una mañana, a fines del otoño de 1912, Max Heindel sorprendió a su compañera con la afirmación de que el Maestro había solicitado que abriésemos una Escuela de Verano durante el verano de 1913. Las noticias casi la pasmaron, ya que ella no podía ver cómo podría realizarse tal cosa con un edificio que no comprendía en total sino siete dormitorios. Max Heindel replicó que si el Maestro lo deseaba tendríamos que encontrar los medios y maneras de hacerlo.

Después de los afanes del día, estos dos trabajadores pasaron la tarde planeando cómo realizar esta estupenda tarea ; sin cuartos, sin dinero, únicamente cinco ayudantes, con Mrs. Alice Gurney, de Sacramento, que se había agregado a nuestro grupo.

Se enviaron anuncios con la siguiente lección mensual del estudiante, en el sentido de que una Escuela de Verano Iba a ser abierta el 4 de junio de 1913, y que todos aquellos que deseaban asistir,  deberían inscribirse en seguida y enviar un depósito de matrícula de cinco dólares. Salió el aviso de que todos iban a ser hospedados en tiendas; cuarenta y cinco estudiantes respondieron en forma inmediata. ¿ Qué íbamos  a hacer ? Cómo iban a ser atendidas todas estas personas sin facilidades de baño, sin electricidad, sin gas y muy poca agua ?

Pero estos dos tenían a Leo en el Ascendente de sus horóscopos. Uno de ellos tenía el Sol y la Luna en el Ascendente en Leo, y el otro tenía el Sol y la Luna en Acuario, así es que ellos constituían un excelente equipo para trabajo. Lo que uno no pensaba, el otro lo pensaba. De nuevo nuestro fiel amigo, Rollo Smith, fue el primer voluntario en presentarse a ayudar con el edificio. Pero el problema era cómo comprar todos los víveres.

No había sino la suma de ochenta y cinco dólares en el banco y con esto y los depósitos de cinco dólares solicitados a cada estudiante en perspectiva, los dos líderes tenían que comprar tiendas, catres, colchones y ropa de cama. Tenía que ser erigida una cocina para preparar las comidas para cuarenta y un estudiantes y los pocos trabajadores, cinco en número, que tenía en aquel tiempo. Naturalmente la parte más pesada de este trabajo debía recaer  sobre la mujer !

  Mrs. Heindel permaneció despierta varias noches planeando cómo comprar lo necesario para que estuvieran por lo menos parcialmente cómodas cuarenta y seis personas; finalmente ella sugirió un plan que podía dar resultado. Ella tenía un pariente que era un guarnecedor de ventanas en un almacén de tiendas y cortinas en Los Angeles, y él fue persuadido a garantizar el pago a la empresa para concedernos un crédito de sesenta días sobre veinte tiendas, cuarenta catres militares y colchones, así como cincuenta sillas plegadizas. Ella también tenía un amigo muy querido, quien estaba a cargo del departamento de correspondencia en un gran almacén de departamento, y ella usó su influencia para conseguir un crédito de sesenta días sobre sábanas, cobijas y almohadas. Las colchas eran hecha en casa. Algunos de los miembros de Los Angeles llegaron a la Sede Central varias semanas antes de la escuela y ayudaron a anudar las colchas. Los platos y utensilios de cocina también fueron obtenidos en el almacén de departamentos.

De esta forma la parte más vital del problema fue solucionado; pero los Heindel no se acostumbraron nunca a endeudarse: hicieron una regla del “pagar sobre la marcha” y del pasarse sin las cosas hasta que pudiesen pagar por ellas. Sin embargo, esta vez dependía de la prontitud con que los estudiantes pagasen la pequeña suma de $ 25.00  cada uno por comida y cuarto durante el primer mes, y con estos pagos se saldaban las cuentas.

El primer edificio original fue construido sobre la ladera de un declive, una pequeña colina, dejando un sótano grande y espacioso en la parte baja de la casa. A este espacio Rollo Smith, lo convirtió en cocina; los lados y pisos fueron construidos con madera tosca, y se consiguió una cocina económica de segunda mano, de aceite, sobre la cual se cocinaban las comidas para estos cuarenta y seis hambrientos estudiantes y trabajadores.

La más alegre noticia llegó cuando Fred Cárter, un joven que había aprendido cocina y también había tomado un curso de cocina vegetariana en el Sanatorio de Battle Creek, ofreció venir y hacer la comida gratis. Todo estaba marchando a las mil maravillas, excepto los inconvenientes ya mencionados; Mt. Ecclesia estaba a milla y media de Oceanside, y no había hielo, gas, ni electricidad. El canfín era usado para nuestras lámparas, y destilado como combustible en la cocina de canfín.

La inauguración de la primera Escuela de Verano en Mt. Ecclesia fue maravillosa. Los estudiantes, muchos de ellos acostumbrados a lujos en sus hogares, se adaptaron a esta dura vida alegremente, todos dispuestos a prestar su ayuda. Se turnaron para limpiar el comedor y lavar y secar platos. En cada tienda se colocaron dos catres, una alfombrilla, una pequeña mesa hecha en casa con su espejo pequeño, una lámpara de canfín y dos catres de campaña completaban el mobiliario. Hubo menos descontento y verdadera alegría de servir en esta primera escuela que lo que hemos tenido desde entonces. Cuando los estudiantes deseaban tomar un baño caminaban milla y media sobre caminos polvorientos hacia el océano, y estas partidas de natación eran el más alegre de todos los placeres.

El 11 de mayo de 1913, setenta y cinco miembros del Centro de Los Angeles alquilaron un vagón del Ferrocarril de Santa Fe a la reducida tarifa de $ 1.00 ida y vuelta por cada persona. Con canastas llenas de almuerzo, pararon en la Sede Central y almorzaron en los jardines. Por este tiempo no había árboles de sombra para su excursión; no obstante, todos estaban emocionados de poder estar en los jardines de la futura Sede Central de la Fraternidad Rosacruz. Max Heindel les obsequió con una conferencia sobre confianza en sí mismo y haciéndoles felices al anunciarles una conferencia en el Centro  de Los Angeles el domingo siguiente.

El 25 de mayo de 1913, sólo una semana antes de la inauguración de la Escuela de Verano, Max Heindel contó a su asistente que el Maestro había expresado el deseo de que las reuniones de Probacionistas fuesen iniciadas de inmediato, y Max Heindel preguntó si podría tener el emblema listo para aquella noche.  Un carpintero había cortado y dado forma  a dos cruces y Mrs. Heindel había pintado una de ellas de negro por un lago y el reverso de blanco con un borde negro. Pero ahora Max Heindel  dijo que necesitaríamos una cruz toda blanca, junto  con las siete rosas rojas y rosas blancas, de modo que ella pintó la cruz sobrante toda blanca. Ella tenía todo listo, incluyendo tres rosas blancas que había encontrado floridas en uno de los rosales.

Ella arregló este emblema en su oficina y en las primeras horas de la tarde ató las tres rosas desabotonadas en el centro de la guirnalda de rosas rojas. A las siete de aquella noche estaban presentes los siguientes probacionistas, algunos de los cuales habían venido para ayudarnos a prepararnos para la inauguración:  Mrs. M. Mason, Alice Gurney, Flora Kyle, Phillip Grell, Sr. Rollo Smith, Fred Cárter, Eugene Muller, Max Heindel y Augusta Foss Heindel. De nuevo el número nueve estuvo representado, como en la revolución de la tierra, y “La Fraternidad Rosacruz”, de acuerdo con la numerología, también suma nueve.

Los arriba mencionados nueve probacionistas estaban sentados meditando silenciosamente, cuando, de pronto, las tres rosas blancas comenzaron a moverse; una se dejó caer lentamente, pero, al caer, fue cogida por una hoja hasta la siguiente, Luego esta segunda rosa también se movió como si la estuvieran moviendo dedos, y finalmente fue cogida por una hoja y colgó suspendida, dejando sólo una rosa en el centro de la guirnalda de rosas rojas. Decir que los nueve miembros estaban sorprendidos de este suceso, sería declararlo a la ligera. Las vibraciones que había en la habitación llegaron a ser tan altas que algunos de los presentes estaban embelesados: fue sentida una presencia poderosa. Max Heindel después de un tiempo intentó levantarse con el fin de hablar, pero no lo pudo hacer.  Su voz le fallo y corrían lágrimas de sus ojos. Todos los presentes estuvimos seguros de la presencia del HERMANO DECIMOTERCERO ( Christian Rosenkreus)  en su cuerpo vital, y nos sentimos seguros de que ninguno de los presentes olvidaría esta reunión. Después de unas pocas palabras pronunciadas por Max Heindel se dispersaron en silencio. No se habló ni una palabra. Todos sintieron que habían estado en presencia de un Ser Santo.

Las clases eran en las tardes y en las noches. Alice Gurney ayudaba a Max Heindel en la enseñanza de la filosofía. Miss Elisabeth Macduffey, de Filadelfia, daba las clases en inglés y Mrs. Fannie Rockwell, la astrología preliminar. Max Heindel enseñaba la filosofía avanzada y dirigía una muy interesante clase de preguntas. Mrs. Heindel era hortelana en jefe, gerente, cocinera en jefe y aprendiz de todo y oficial de nada; demasiado ocupada como para asumir el trabajo de clases y, por regla general, ni siquiera podía asistir a las clases. Todas las clases eran  tenidas en la gran tienda comedor, y antes de cada sesión las mesas hechas en casa tenía que ser colocadas contra la pared con el objeto de hacer  campo para los estudiantes, quienes usualmente llenaban la habitación. ¡Y vaya si estaban interesados ! Realmente trabajaron duro y se aplicaban como pocos estudiantes de estos días.

Un gran inconveniente nos salió al paso con respecto a que la ligera sábana con la cual era cubierto el comedor no protegía los ojos del intenso resplandor del sol de California, y la brisa marina que comenzaba a soplar cada mañana alrededor de las once hacía que se batiera la sábana y provocara tal ruido que se hizo necesario construir un techo real sobre la habitación.

El espíritu de servicio era tan fuerte entre estos primeros estudiantes, que siempre estaban preparados para hacer las tareas más serviles o difíciles. Cuando Rollo Smith hubo erigido el armazón de este techo, había tantos voluntarios para ayudar a clavar las tablas que estuvieron que ser escogidos en relevos, porque no había suficientes martillos como para permitirles ayudar a todos.  Tanto las mujeres como los hombres subían a la parte superior de este techo y clavaban. Me viene a la memoria el recuerdo de una mujer que hoy es una conferenciante distinguida, y también el de un apuesto joven abogado que se ponía sus ropas viejas y subía a este techo para clavar las tablillas.

Este antiguo abogado recientemente visitó la Sede Central. Es el Doctor Benjamín Hayman, ahora un popular y afortunado médico osteópata de Galveston, Texas. Aunque el Doctor cambió de profesión, todavía está siguiendo las enseñanzas Rosacruces y espera ser algún día residente en el estado California cuando se retire de la práctica.

Estas memorias no serían completas si no mencionásemos algunas de las cosas divertidas que sucedían de tiempo en tiempo. Una se destaca especialmente como singular. En una muy brillante noche de luna el grupo de estudiantes asaron elotes allá en la playa del Océano Pacífico. Mr. y Mrs. Heindel así como una anciana ama de llaves fueron los únicos que se quedaron en la Sede Central, y el campamento en que dormían los estudiantes estaba a alguna distancia del edificio que estaba entonces en los terrenos. Esta buena ama de llaves vino a la cocina bastante tarde en la noche y al retornar sola caminó lentamente a lo largo del sendero que conducía a las tiendas. Súbitamente se vio confrontada por un misterio: precisamente delante de ella vio algo tenebroso que caminaba por el mismo sendero que ella caminaba. Se mantenía a cierta distancia adelante de ella, y ella estaba terriblemente asustada.

Cuando el grupo volvió de la playa, la señora contó su extraña experiencia; a la mañana siguiente el comedor zumbaba con los rumores de este extraño fenómeno: un fantasma caminando ! Y quién o qué era él ? A Max Heindel se le preguntó si podría haber sido el Maestro.  El al momento comprendió el asunto. La Luna estaba detrás de ella y cuando caminaba proyectaba la sombra de su cuerpo delante de ella. ¡Así se demostró que ella era su propio fantasma!

Pero, como las consejas se difunden, se oyó allá en Oceanside que fantasmas estaban caminando alrededor de los terrenos de “esos estrambóticos sectarios de la colina”. Algún tiempo después otro misterioso murmullo se divulgó: el piso de arriba de nuestro único edificio era visitado por fantasmas. Los que tenían su domicilio allí. Cuando el cuento llego a oídos de Mrs. Heindel, ella lo explicó diciéndoles que las grandes hojas   de un árbol de banano plantado cerca de la ventana raspaban contra el lado este del edificio en las tempranas horas de la mañana, cuando el viento venía de las montañas.

Una cosa molesta sucedió durante el primer mes de la escuela de verano cuando los calientes días de junio estaban sobre nosotros. Nuestro suministro de agua era obtenido del tanque de agua de la ciudad de Oceanside, situado en la sección norte de los terrenos de Mt. Ecclesia.  Día tras día, cuando necesitábamos agua para cocinas, o para conservar las plantas vivas, la corriente se detenía. La Junta de Síndicos de Oceanside repetidamente rehusaba mantener lleno este tanque de modo que la Fraternidad Rosacruz no pudiera obtener su suministro de agua. Así es que un día, cuarenta estudiantes, dirigidos por nuestro joven abogado, encaminaron sus pasos en masa para asistir a la sesión de la Junta de Síndicos y hacerles una solicitud de más agua. Por un tiempo la cosa tuvo buen resultado, pero el espíritu de antagonismo hacia todos los forasteros no había aminorado; era opinión general que Oceanside era un lugar hermoso para vivir cuando todo el mundo se conocía y era parientes entre todos.

La creciente seriedad de la situación del agua hizo necesario que Mt. Ecclesia instalase su propios sistema de agua. Uno de nuestros probacionistas, Mr. F.M Kennedy, quien era el superintendente para la Costa del Pacífico de la Moline Ploco Company de Stockton, California, ofreció conseguir la máquina con la cual bombear el agua después de que un pozo fuera cavado; así es que Max Heindel obtuvo los servicios de un cavador de pozos, quien al momento se puso a trabajar. El agua se encontró a la superficial profundidad de veintiocho pies, lo cual fue un gran regocijo para  Max Heindel.

Sin embargo, faltaba aún la parte más difícil. El pozo estaba allá abajo, en el valle, a más de doscientos pies. Se hizo un tanque en la parte de arriba de la colina con las paredes cementadas, donde el agua debía ser bombeada para acumularla; después el agua nuevamente era bombeada y obligada a entrar en otro tanque erigido sobre una casa a una altura de unos veinte pies. Esto nos daba la potencia necesaria para obligar el agua a llegar a la cocina y al cuarto de baño. Naturalmente esto era un desangre muy fuerte para nuestras escasas finanzas, pero así teníamos toda el agua que necesitábamos.

Imagínese a un hombre con una fuga en una válvula del corazón, haciendo este tremendo viaje para arriba y para abajo en esos doscientos treinta y cinco pies hasta el valle y de nuevo hacia arriba. Esto lo hacía algunas veces tres veces al día, y la parte lastimosa sucedía cuando durante el tiempo en que estaba luchado con estas máquinas, los estudiantes irreflexivamente lo seguían hasta abajo, al valle, con el propósito de acosarlo con preguntas, no pensando en ofrecerle alivio en estos duros deberes.

Nuestra felicidad por tener nuestra propia planta de agua fue de poca duración; a causa de la superficialidad del pozo y la cercanía del Océano Pacífico, el agua estaba pesadamente cargada de álcali y los vegetarianos sufrían. En pocos meses la lechuga, las fresas y todas las delicadas legumbres se marchitaron y murieron; así es que estábamos en un dilema. Esta agua era útil únicamente para el baño, para lavar los platos y para unos pocos vegetales ordinarios. Por lo tanto, finalmente, fue necesario que hiciéramos una demanda de un mejor suministro del agua al Consejo de la ciudad.

La cuestión del agua se prolongó y se convirtió en una seria controversia con los Síndicos de la ciudad, quienes no consideraban los derechos de los ciudadanos. Ellos insistían en mantener abierta la puerta de Mt. Ecclesia que conducía a su tanque. A través de esta puerta un viejo con su carretón de un caballo debía pasar cada mañana para saber cuánta agua había en el depósito. Con el fin de impedir que el ganado perdido vagase por nuestra tierra y destruyese nuestros árboles y vegetales, Max Heindel tuvo que insistir en que la puerta fuera cerrada, pero cada mañana el hombre dejaba las varas bajadas.

 Esta dificultad continuó durante varios años. Finalmente, en 1918, los síndicos de la ciudad emitieron un mandato para restringirnos en cuanto a cerrar y clavar la puerta. Max Heindel no deseaba ir a los tribunales, como lo demostró con su larga paciencia, pero ya esto no podía ser evitado.

El mandato fue jurado avanzada la tarde de un sábado y contenía un aviso para estar en los tribunales el siguiente lunes en la mañana. Max Heindel telefoneó a su abogado en San Diego para que nos representase, y a las diez de la mañana del lunes estuvimos en la sala del tribunal, donde no apareció ningún abogado. Max Heindel tuvo que ir a la oficina del abogado para llamarlo;  al entrar oyó la voz del abogado en la habitación siguiente, sinembargo se le dijo, de parte  del servidor, que Mr. Adam Thompson estaba fuera de la ciudad, Max Heindel retornó a la sala del tribunal y su esposa le instó a representarse así mismo en el juicio. El Juez estaba enterado de que Thompson estaba en la ciudad, y cuando el caso fue presentado esto fue en favor de Mr. Heindel, quien ganó este caso contra la ciudad de Oceanside. Los Síndicos fueron regañados por el Juez por haber interferido con el abogado del acusado.

El cierre de calles abandonadas que habían sido trazadas sobre los terrenos durante el antiguo auge de bienes raíces previamente mencionado, y el cierre de las puertas y caminos que conducían a este tanque no fue arreglado completamente hasta que de nuevo fuimos bendecidos con ayuda, la de Hiram Graves, quien llegó a la Sede Central para colaborar en la oficina, y quien había sido una vez detective. Su asociación con amigos de Oceanside pronto reveló muchas cosas relativas a los Síndicos de la ciudad quienes eran muy inmorales. El consiguió la prueba y la exhibió, con el resultado de que fueron obligados a renunciar y se nombró  un nuevo grupo de Síndicos que tenían muy buena voluntad de arreglar todas las diferencias extrajudicialmente. Esto fue a fines de noviembre de 1918, cuando el caso fue arreglado, y Max Heindel pasó al gran mas allá el 6 de enero de 1919.

La parte material del trabajo estaba ahora (1913) yendo muy bien, a pesar de los obstáculos que siempre  fuimos capaces de vencer. Se tuvo buena asistencia a las clases y el aspecto social fue muy satisfactorio, pero el fin y el objeto del trabajo de la Fraternidad Rosacruz era ayudar a espiritualizar el mundo, fortalecer la fe del pueblo en la Religión Cristiana.

Este fue el siguiente trabajo que debió ser atendido. Hasta aquí los servicios espirituales fueron celebrados en lo que fue el primer comedor y, como este cuarto estaba en la fachada del edificio fue convertido en oficina general y sala de recepción. Tenía un tamaño de sólo doce por cuarenta pies, y allí era donde los servicios matinales eran celebrados. Había llegado a estar demasiado atestado durante la escuela de verano, y el Maestro había informado a Max Heindel que había llegado el tiempo de que un edificio se construyese y se usase solamente para servicios espirituales.

Cuando surgió la noticia para este siguiente paso, los estudiantes estuvieron todos de acuerdo, y los planos fueron trazados por uno de nuestros miembros de Nueva York, Francés Lyon, quien había tenido algún entrenamiento a lo largo de lineamientos artísticos y arquitectónicos. Francés Lyon  permaneció  por todo el período ;  compró un lote en la vecindad para construir una casa para ella y su madre, quien fue la viuda de un ministro episcopal. Esta madrecita se oponía mucho a la venida de su hija a un lugar tan peligroso como la Sede Central y, para proteger a su hija, la madre tuvo que venir también. En menos de un mes la madrecita Lyon era una de nuestros más ardientes  estudiantes y estaba dispuesta a pasar el resto de su vida en Oceanside.

Apenas había salido la noticia de que una Capilla iba a ser erigida, cuando un contratista de San Francisco, Mr. William Koening, entró en escena. Demostró ser el hombre necesario para manejar la erección de esta pequeña Capilla. El entusiasmo exhibido por los miembros fue cautivante  y todos y cada uno aportaron  su trabajo con el objeto de terminar esta Capilla, de modo que pudo ser dedicada el 24 de diciembre de 1913, en la NOCHEBUENA.

Esto se llevó a cabo, y en la noche de su dedicación, la víspera de Navidad, se llenó hasta las puertas por parte de miembros visitantes de las ciudades cercanas. Esta pequeña Capilla, la Pro-Ecclesia, se ha convertido en un centro espiritual muy popular.  Desde El tiempo de su dedicación ha habido un servicio matutino y otro vespertino. Estos dos servicios diarios nunca han sido omitidos, aunque hubo ocasiones en los primeros tiempos en que Max y Augusta Heindel fueron los únicos asistentes. Entonces uno leía y otros tocaba el órgano y ambos constituían el coro.

El siguiente texto es copiado de Ecos de enero de 1914 y fue dictado por el mismo Max Heindel :

“Las propiedad acústicas de la Pro-Ecclesia son muy buenas; toda palabra hablada, aún con el tono de voz más bajo, es claramente oída por cada quien. Y la resonancia del órgano es agregada, de una manera que debe ser oída para ser apreciada. El cielo raso es de un crema muy suave, las paredes son de color canela, y todo el maderamen está terminado al natural. Así, pues, el diseño de color es hermosamente discreto: y, por lo tanto, reposado para los sentidos. El sistema de iluminación es indirecto, la luz es lanzada hacia el cielo raso, y desde ahí reflejada al salón, difundiéndose suavemente y sin ese resplandor que es tan molesto en el método ordinario.”

“La tribuna está situada en el Oeste, y un nicho, en el centro del muro oeste, contiene el emblema rosacruz, que consiste en la estrella flamante sobre un fondo azul; la cruz blanca con su borde negro y las rosas rojo sangre. Este Emblema es únicamente expuesto durante los servicios; en todas las otras ocasiones una cortina lo oculta. Esta cortina lleva la siguiente inscripción: “Dios es Luz, si andamos en Luz, como El está en Luz, tenemos comunión entre nosotros”. Durante los Servicios, la sala es oscurecida y el nicho, con su emblema, es bellamente iluminado por medio de luces ocultas, colocadas en todos los lados del nicho.”

“En frente de la cortina de la que se habla más arriba, hay un soporte o atril con una hermosa Biblia enviada por un estudiante de uno de los estados centrales. Y sobre el nicho está la inscripción CHRISTIAN ROSE-CROSS (Cristiano Rosa-Cruz ). En el lado izquierdo del nicho cuelga una copia del Cristo Adolescente de Hoffman, muy artísticamente ejecutada por Gertrude Jarrett, una de nuestras valiosas trabajadoras en la Oficina. Sobre este cuadro está escrito : VOSOTROS SOIS MIS AMIGOS. En el  lado derecho está otra copia de Cristo arrodillado en Gethsemaní  al comienzo de Su Pasión. Y por encima de este cuadro vemos la siguiente inscripción : AGUARDANDO EL DIA DE LA LIBERACION. Este bello cuadro es obra de Steward Bogt, notable artista y miembro de la Fraternidad. Ambos cuadros son, pues, expresiones del amor de los estudiantes mencionados. Debe notarse también  que una cantidad muy considerable del trabajo de construcción del edificio mismo fue hecho por los estudiantes residentes en la Sede Central. De manera que este edificio fue construido por amor en muy grande medida, y es, por lo tanto mucho más precioso que si la obra hubiera sido enteramente realizada por medio de ayuda alquilada sobre una base comercial. Será seguramente más fácil construir el templo espiritual invisible alrededor de este núcleo, por causa de esto”.

Ustedes, los que han estado en la Sede Central en años anteriores pueden haber observado que el cielo raso de esta preciosa Capillita era de color crema y las paredes de color canela y todo el maderamen  terminado en color natural, todo lo cual fue de la propia elección de Max Heindel. Sin embargo, el sistema de color fue cambiado por miembro que no comprendieron este hecho; y, mientras la que escribe estaba en el este en una gira de conferencias en 1936, estos miembros, en un esfuerzo por sorprenderla a su vuelta, con una Capilla recién coloreada, le pusieron al cielo raso un azul muy pálido; también  el suelo que cubre la tarima pasó de un color verde a un color canela, y  la cortina, que era de un color verde musgo, cambió a un azul oscuro. Esperamos que estos pocos cambios algún día sean retornados a un original, especialmente en lo referente a lo colores seleccionados por Max Heindel, porque la Pro-Ecclesia  (Capilla ) es el único edificio dejado en Mt. Ecclesia que permanece como era cuando Max Heindel estaba entre nosotros.

Es esperado, sí, y aún implorado por la que escribe, que estas decoraciones de la Pro-Ecclesia, que eran el orgullo de Max Heindel en los días en que los dólares escaseaban pero el espíritu de servicio era fuerte, sean restauradas y luego conservadas como él las planeó. Cuando llegue el tiempo en que la que escribe sea llamada por su Hacedor para unirse a su bienamado en el mundo celeste, ojalá que  aquellos que quedan para llevar a cabo la obra vean que esta hogareña y amada capilla sea siempre conservada como algo sagrado y nada sea cambiado. Que el amor de estos primeros y sinceros pioneros, bajo la guía de su amado líder se vea como algo sagrado; que este primer y único edificio se conserve en memoria de aquel  pequeño grupo de estudiantes de la primera Escuela de Verano- y de Max Heindel.

La primera escuela de verano fue inaugurada el 4 de junio de 1913, y cuando el tiempo otoñal se  aproximaba, un cierto número de estudiantes se quedó y aún deseaba permanecer indefinidamente. ¿Qué íbamos a hacer con los ancianos y niños, de los cuáles había varios? Como era usual, la mente de ingeniero de Max Heindel encontró medios y maneras. Cuando las tiendas fueron planeadas, se había decidido hacer los pisos de regular embaldosado estrechamente ajustado, con el fin de proteger a los ocupantes del frío  de los suelos, usuales en las tiendas, y éstos fueron hechos de un tamaño de doce por catorce pies. Esto dio a Max Heindel la idea de unir dos de los pisos y de construir pequeñas casitas sobre ellos. 

La idea fue agradable a los estudiantes, quienes, como siempre, estuvieron listos a ayudar con el edificio. Al momento se construyeron embasamientos y los pisos fueron llevados a la ladera y acomodados sobre ellos; luego, con la ayuda de un verdadero carpintero, quien de nuevo fue nuestro leal  Rollo Smith, las casitas de dos cuartos fueron erigidas en muy poco tiempo y sin gastos de trabajo. Se construyeron tres de tales casitas, haciendo seis cuartos confortables para los meses del invierno. Y, lo creerán ustedes, hubo también estudiantes que vivieron todo el invierno en tiendas, aún durante las fuertes lluvias de invierno.

¡Cómo disfrutaban los estudiantes de las clases de Max Heindel y lo convirtieron en un prisionero con todo su amor y entusiasmo ! No podía caminar a través de los campos con alguna comodidad, porque los preguntadores estaban siempre persiguiéndolo. Los estudiantes eran los entusiastas y estaban tan ávidos de conocimientos que se olvidaban de que Max Heindel algunas veces necesitaba estar solo, especialmente cuando tenía una llave inglesa en su mano y se dirigía a hacer algún trabajo de reparación, porque era electricista y plomero, así como impresor y escritor. En realidad era también el hombre para tareas menudas, porque hacía cualquier cosa, aún lavar los platos y barrer los pisos.

No debemos olvidar un acontecimiento muy divertido de esta interesante vida precursora, Mt. Ecclesia, por los días de la inauguración de la primera escuela de verano, poseía una mansa vaca llamada Josie, pero cuando hubo más gente fue necesario agregar otra. Las vacas eran raras en Oceanside o en las cercanías, y fue necesario que los líderes alquilasen un coche de caballos y recorriesen el campo del interior, yendo de cortijo en cortijo buscando una vaca.

Un gracioso incidente sucedió al comienzo de la primera escuela de verano, Max Heindel estaba ocupado instalando la bomba en el valle. Era cerca del mediodía y Max Heindel, vestido con su traje completo de cordero y, muy manchado de tinta de imprenta y aceite de las máquinas, venía dándole la vuelta a la esquina de la casa del tanque cuando un joven forastero se le acercó. Preguntó por Mr. Heindel, pero éste le indicó que fuera a la puerta principal y preguntase por Mrs. Heindel. El joven  tuvo la impresión de que había hablado con el fontanero. Frank Enghish se matriculó para quedarse como estudiante, y en el comedor después de que hubo aparecido Max Heindel, todavía con su antiguo traje de cordero y, Mr. English preguntó por el nombre del hombre que se sentó a la mesa con Mrs. Heindel. Cuando se le dijo que ése era Max Heindel, el pobre joven exclamó: “ Oh, Dios Mio ! Yo lo tomé por el plomero.”  Después este hombre resultó ser de buena suerte para Max Heindel porque era cavador de Oficio, y muy bueno.

La parte más desagradable de esta temprana precursoría se relacionó con la cocina y el comedor provisorios. Aquí surgió la primera dificultad, porque es usualmente la cuestión de la comida la parte más angustiosa de un trabajo en comunidad. Fue necesario, por consiguiente, que se construyera una cocina y un comedor convenientes. Este nuevo edificio, erigido en octubre de 1914, era espacioso y moderno y llenó nuestras necesidades por muchos años. Entonces, de nuevo en 1939, para tener espacio para el mayor número de miembros que viven aquí o que vienen a Mt. Ecclesia de tiempo en tiempo, este edificio fue remodelado, agrandado con relación a los requerimientos de la actualidad, tales como conservación de alimentos por medio de refrigeración eléctrica, etc., y una aumentada capacidad para personas sentadas.

Nuestros pan y bollos eran horneados en nuestras propia cocina. Habíamos conseguido un molino de trigo, el cual, dicho sea de paso, tenía que ser manejado con la mano, y cada día alguien se ofrecía a moler el cereal. Este trigo, rudamente molido, tenía que ser  remojado durante la noche y en la mañana todo era preparado.

Cuando esta mezcla era vertida en cacerolas calientes y horneada por unos veinte minutos, se convertía en los panecillos más deliciosos y al mismo tiempo en un saludable comida para el desayuno. Este trigo entero fue usado por cierto número de años; sin embargo, después cuando la gente aumentó y los miembros ya no pudieron ayudar, Mt. Ecclesia se vio obligada a abandonar su molienda de trigo y aún su cocimiento de pan. El original espíritu precursor usualmente se borra, y las personas se inclinan demasiado a olvidar que los líderes han sacrificado su tiempo y dinero para que la Sede Central pudiera ser edificada y fuera cómoda. Aquellos primeros servidores y los estudiantes de la escuela de verano creyeron que era un privilegio servir y ayudar a construir.

Nuestro siguiente problema surgió cuando las oficinas se vieron tan congestionadas que se hizo necesario planear la construcción de un regular edificio de administración. El 7 de abril de 1917 removimos la tierra para el comienzo de un nuevo edificio de Administración, que debía albergar la imprenta y las oficinas generales. Cuando este Edificio estaba a medio terminar, Max Heindel halló que los recursos no le permitirían seguir adelante y completar este edificio de ladrillos de dos pisos, a menos de que la Fraternidad pudiese tomar prestados varios miles de dólares. Hasta entonces habíamos mantenido el fondo financiero al contado, yendo tan lejos como el dinero lo permitiese sin endeudarnos. Ahora hicimos un fuerte esfuerzo por pedir prestado sobre nuestros pagarés en San Diego, pero los prestamistas rehusaron positivamente prestar ningún dinero a Iglesias, ministros e instituciones espirituales. Estábamos sumamente sorprendidos por esto, pero con tristeza nos dimos cuenta de que alguna vez y en algún lugar las personas comprometidas con el trabajo espiritual había fallado en sus obligaciones financieras y, de este modo habían puesto en entredicho a aquellos que verdaderamente vivían de acuerdo con las leyes espirituales.

De nuevo le tocó a la que escribe encontrar medios y maneras de promover este trabajo. Su propia cuenta bancaria había llegado al mínimo, de suerte que su última esperanza era tratar de pedir prestado de los bienes de su madre, de los cuales ella era la administradora. Esto naturalmente requería el consentimiento de sus hermanas, lo que procuró, y esto solucionó el problema. El edificio de Administración fue terminado, y fue posible sacar el taller de imprenta de su apretado alojamiento bajo la casa en aquel húmedo e insalubre sótano. Max Heindel se sentía grandemente aliviado, porque su trabajo era siempre ajustar y conservar las prensas y el linotipo en orden. Desde el tiempo en que abrimos este nuevo edificio de oficinas el trabajo comenzó a acelerarse a despecho de las condiciones de guerra en Europa.

Los trabajadores eran escasos; los miembros no estaban preparados para venir y ayudarnos a llevar la carga. Teníamos que ir a Los Angeles a contratar nuestros cocineros, lavadores de platos, jardineros, taquígrafos e impresores. Ningún miembro venía a ayudar, a pesar de que a menudo anunciábamos en nuestra revista que necesitábamos ayuda; los miembros no estaban preparados.

Era muy difícil para nosotros hacer viajes semanales o quincenales a Los Angeles, pagar dinero por carro o gasolina y hotel, mientras poníamos anuncios solicitando trabajadores en los periódicos o los buscábamos en las agencias de empleo. Las personas que contratábamos de esta manera nunca eran permanentes, porque la vida del campo era triste para ellos y la dieta vegetariana desfavorable. Parecíamos estar de por vida en ese estado de pérdida de tiempo y de dinero buscando trabajadores. Mrs.Heindel tenía que adiestrar un nuevo cocinero en los métodos vegetarianos cada mes o cada dos meses. Max Heindel estaba teniendo las mismas dificultades con los tipógrafos, quienes, o traían licor a los terrenos, o se iban de juerga, o echaban de menos los placeres de la vida de la ciudad.

¡Qué lastima que los estudiantes que estaban en el mundo no pudiesen despertar a las  necesidades  reales de esta maravillosa obra ! Pero tan pronto como llegaron el mundo las noticias de que Max Heindel había pasado al gran más allá, entonces un cierto número de miembros comenzaron a ofrecer sus servicios. Lo penoso de esto es que el gran espíritu que fue escogido para impartir estas enseñanzas al mundo fuese abandonado en la lucha y que tuviese que sacrificar su misma vida para que pudiésemos tener este pan espiritual para comer. 

Como una buena descripción de los numerosos deberes que tenían que ser llevados a cabo en Mt. Ecclesia, insertamos una parte de un artículo de “Ecos”, en la Revista de agosto de 1916. Fue escrito por Eva G. Taylor, quien nos hizo una visita y dio sus impresiones.

“…………con el fin de obtener siquiera un débil concepto de la magnitud del servicio que está siendo prestado a la humanidad desde la Sede Central de la Fraternidad, no es suficiente llegar en un carro a tiempo de almorzar, y luego, después de echar una rápida y apresurada mirada por los edificios y jardines, alejarse, para llegar al siguiente punto de interés.

“…………Y  el trabajó ! Difícilmente hallo las palabras para comenzar a hablar de su magnitud. Hay montones de cartas para contestar, de todas partes del mundo; hay mensajes de alegría y esperanza para ser enviados a pacientes que han solicitado curación ; hay horóscopos que levantar, con el fin de averiguar el diagnóstico de la enfermedad ; hay cartas que deben ser escritas como respuesta a solicitudes de instrucción, luz y ayuda. Todo esto requiere pensamiento, pero no sólo pensamiento, sino simpatía cordial y también interés personal. Luego está el trabajo de oficina rutinario en conexión con múltiples actividades. En parte éstas consisten en las lecciones mensuales para los estudiantes, las cartas de los probacionistas, y la edición de la revista, “Rays From The Rose Cross”. (Rayos de la Rosa Cruz). Como la enseñanza se disemina rápidamente, las proporciones del trabajo en la Sede Central han asumido una magnitud no pensada por parte de aquellos que no ven el interior del movimiento.

La primera reunión de curación fue celebrada el martes 23 de junio de 1914, cuando la Luna estaba en el signo cardinal de Cáncer. Después fueron celebrados servicios de curación en la nueva Pro-Ecclesia cada semana cuando la Luna estaba en un signo cardinal. Esto fue hecho para hacer todo posible uso de este centro espiritual: la Pro-Ecclesia.

Un curso por correspondencia sobre astrología había sido iniciado, y para ayudar a sus estudiantes en este trabajo, Mr. y Mrs. Heindel escribieron la primera edición de El Mensaje de las Estrellas, libro avanzado en la ciencia de la lectura o interpretación horoscópica. Esta primera edición fue un pequeño impreso de 96 páginas, en rústica.

Un nuevo libro, “Cristo o Buda? ”, escrito por Annet Rich, estaba ahora fuera de impresión, y fue impreso en nuestra pequeña imprenta. Este libro fue seguido a corto plazo por uno escrito por Max Heindel : “ ¿Cómo conoceremos a Cristo a su vuelta ?” Ambos libros están impresos en rústica.

En Diciembre de 1913, una vía principal fue hecha a través de los terrenos y fue denominada Ecclesia Drive. Mr. Stewart Louis Vogt, nuestro miembro artista de Cincinnati, Ohio, costeó este camino y compró cuatro palmeras como iniciador, con el objeto de embellecerlo. Luego Mr. E.W. Ogden, otro miembros de visita en la Sede Central, de Knoxville, Tennessee, obsequió setenta y cuatro hermosas palmeras más.

Las palmeras tenían de seis a diez pies de alto, y para ellas tuvieron que ser hechos huecos con dinamita. En total, setenta y ocho palmeras fueron colocadas el 9 de diciembre. ¡Y que diferencia hicieron en la apariencia de Mt. Ecclesia ! Estas palmeras todavía están graciosamente agitándose para dar su bienvenida a los muchos visitantes que se sienten atraídos ahora a Mt. Ecclesia por causa de su belleza.

Durante el primer semestre de la Escuela de Verano, estuvimos felices de tener con nosotros dos niños , una  niña pequeñita de pelo crespo, Ruthie Rockwell, cuyos padres y su hermano mayor, Donald, vinieron del estado de Massachusetts ; el otro niño fue un muchachito huérfano de madre, Herman Miller, cuyo padre fue uno de nuestros probacionistas de San Francisco. Una era trigueña y el otro, rubio decidido ;  estos dos pequeños rapaces añadieron mucha vida al grupo de personas mayores. Max Heindel era uno de los más devotos admiradores de estos dos pequeños, quienes insistían en que debían asistir al servicio de la Capilla dos veces cada día. La parte interesante de su asistencia a los servicios de la capilla era la rivalidad entre los dos con respecto a quién se sentaba con Max  Heindel.

Después de que se hubo terminado el edificio de administración y las oficinas fueron trasladadas allí desde su edificio temporal, el trabajo se aceleró y los trabajadores estuvieron mucho más contentos. Entre los muchos trabajadores que habíamos puesto a prueba provenientes del mercado general, quedó un hombre, que pasaba de la mediana edad, quien había tenido mucha experiencia de negocios, pero que, a causa de su mala salud, ya no le era fácil conseguir empleo en la ciudad. Mr. Alfred Adams era afable, agradable, un trabajador espontáneo y eficiente en toda clase de líneas de trabajo de oficina; su salud mejoró y se interesó grandemente en las Enseñanzas Rosacruces. Fue empleado en 1915, para el trabajo  general de oficina, y permaneció con nosotros como tenedor de libros, taquígrafo, director de Oficina y luego jefe General. Después de la muerte de Max Heindel en 1919, este hombre fue un pilar de la obra y alivió a la que escribe de mucho de la administración general. Alfred Adams falleció súbitamente de un padecimiento cardíaco el 17 de marzo de 1931, a la edad de 72 años.

En 1913, la Fraternidad puso en marcha el núcleo de un revista; se llamó ECHOES FROM MOUNT ECCLESIA (ECOS DE MOUNT ECCLESIA). El Primer número se sacó en junio de 1913, y después, hasta abril de 1915 inclusive, gratis. En mayo de 1915 se le puso un precio regular de suscripción. Se convirtió ahora en una verdadera Revista Rosacruz de cuarenta páginas, y el nombre se cambió por RAYS FROM THE ROSE CROSS ( Rayos de la Rosa Cruz), Revista de Luz Mística. En Mayo de 1916, la revista fue cambiada a un tamaño mayor, y en mayo de 1914, a su tamaño presente.

El primer ideal de Max Heindel fue hacer de esta revista, con el tiempo, un diario rosacruz , pero en 1914 estalló la guerra. Muchos de nuestros miembros fueron enviados al frente, inclusive, algunos  perdieron sus vidas. Subieron los precios para la maquinaria de impresión, el papel, etc. Los sueldos de los impresores eran muy altos, y no nos pudimos poner en contacto con miembros que estuvieran preparados para lanzarse a la obra; así que su ideal permaneció sin cumplirse.

En 1915, se hizo necesario que Max Heindel y su esposa desocuparan sus apartamentos que había sido expresamente construídos para ellos, ya que este edificio se había hecho muy turbulento y de demasiado fácil acceso. El tiempo de Mr. Heindel debía ser reservado para su más profundo trabajo; así que trasladaron sus dormitorios y el estudio de Max Heindel a una pequeña casita de tres cuartos allá abajo a un lado de la colina, lejos de toda interferencia, y a los extraños no se les permitió saber donde podías encontrar a Mr. Heindel. De este modo permaneció tranquilamente lejos de perturbaciones innecesarias, libre para dedicarse a escribir.

Su dictáfono estaba siempre a mano para su uso. Los dos Heindel estaban entonces ocupados en agrandar y volver a escribir el pequeño folleto impreso en rústica, El Mensaje de las Estrellas, del cual habían habido dos impresiones. Durante el día mientras que la que escribe se ocupaba en la colina de recibir a los extraños, atendiendo al trabajo general de oficina, a los cocineros y a los jardineros, Max Heindel estaba hablando al dictáfono. La que escribe le llevaba sus comidas allá abajo a la casita. Por la noche hacía escuchar a Mrs. Heindel lo que había dictado para el Mensaje de las Estrellas. Ella entonces le ayudaba con su conocimiento, lo que de nuevo dictaba él a la máquina, uniendo su trabajo combinado en este libro de Max Heindel llamó el “hijo cerebral” o inspiración de ambos.

El manuscrito de esta tercera edición del Mensaje de las Estrellas fue producido de este modo en esta pequeña casita en la ladera de la colina y rehecho cada tarde después de que se había hecho el día de trabajo de Mrs. Heindel en las oficinas generales, terrenos y cocina. Ahora había ocho empleados de Oficina, todos de las agencias de empleo, porque por este tiempo ningún miembro de la Fraternidad se había ofrecido.  Estas personas, quienes no estaban familiarizadas con la Filosofía Rosacruz, tenían que ser instruidas muy cuidadosamente. Naturalmente esto le llevaba todo el día, y el único tiempo que ella podía dedicar para ayudar a su esposo en la escritura de este libro debía ser después de las horas de trabajo.

El dictáfono era una maravillosa ayuda en cuanto a que Max Heindel podía hacer todo su trabajo de dictado y luego enviar los fonogramas arriba, a la oficina, para que fuesen transcritos por los taquígrafos. Estos trabajadores sabían que él estaba en estas ocasiones comprometido en sus investigaciones espirituales; de aquí que el dictáfono fuese una protección, evitando a Max Heindel la necesidad de tener secretarias en su cuarto para tomar dictados directamente.

Por este tiempo también planeo Max Heindel la comprensión de Astrología Simplificada como obra que ambos debíamos compartir. Hasta aquí este libro era un folleto en rústica que Max Heindel había escrito mientras estuvo en Seattle y antes de que fuese fundada la Sede Central. Ahora, sin embargo, esto reclamaba la atención de ambos, y la Simplificada de 198 páginas, agrandada y encuadernada en tela fue el resultado de nuestro trabajo de las noches, después de que las clases y el trabajo de oficina había terminado.

En el Valle de San Luis Rey, que está cerca de doscientos pies más bajo que Mt. Ecclesia, el Ferrocarril de Santa Fe había construido ramales para Fallbrook y Bonstall. También el valle entero estaba sembrado de remolachas. Pequeños ramales fueron tendidos, hasta las plantaciones, y allí eran cargadas las remolachas en vagones y transportadas a las fábricas. En el tiempo de la inundación en 1916, este ferrocarril con todos su pequeños ramales, fue arrastrado por el agua, que se lo llevó, dejando un árido valle arenoso.

Esta inundación hizo desaparecer edificios en las fincas y todos los árboles y vegetación por millas en todo el valle. Verdaderamente era una vista trágica cuando, parados en la ventana de nuestra pequeña casita allá arriba en la ladera, veíamos los graneros, los gallineros, los caballos, las vacas y aun  pequeñas casitas arremolinándose río abajo por esta loca corriente, que se había crecido hasta cubrir el valle todo entre las colinas circunvecinas. Hasta donde alcanzaba la vista había agua, dirigiéndose al océano. Se perdieron cinco vidas.

Mt. Ecclesia estaba alta y a salvo de todo peligro, y aunque parezca extraño, la antigua Missión de San Luis Rey, aunque estaba abajo en el Valle, se mantuvo firma sobre una loma a salvo de la inundación, que barrió con todo lo que estaba cerca. En esta inundación todo puente entre San Diego y Los Angeles fue arrastrado, y Oceanside esta como si fuese una isla; nadie podía entrar en ella, ni se podía enviar un mensaje, porque todas las líneas de telégrafos y teléfonos estaban en el suelo, y pasaron tres semanas antes de que se recibiese correspondencia en la Sede Central.

Mr. y Mrs. Heindel continuaron ocupando el bungallow de tres cuartos hasta que se hubo terminado el nuevo edificio de administración. Entonces, para conservar la fortaleza de Max Heindel y evitarle el subir la colina, una parte del nuevo edificio fue arreglado para dormitorios de estos dos líderes pesadamente cargados. Estos cuartos temporales consistían en una gran habitación dividida para hacer dos cuartos, que carecían de agua corriente. Era necesario cruzar el recibimiento para llegar al lavatorio, y cruzar los terrenos hasta el edificio del comedor para llegar a los baños; pero ellos estaban contentos  y felices por estar nuevamente cerca del trabajo  y por ahorrar muchos pasos . Ahora Max Heindel sólo necesitaba bajar unas cuantas gradas de la escalera para llegar a la imprenta y de nuevo podía asistir al comedor y a los servicios de la capilla.

Para llegar a este nuevo y espacioso edificio de administración había una maravillosa escalera exterior en la fachada, porque ahora podíamos tener todo nuestro trabajo centralizado en este lugar, y la imprenta también pudo extenderse. Se consiguió una prensa más grande, que hizo posible agrandar nuestra revista, y también imprimir algunos de nuestros libros en rústica. Había cuartos de existencias, donde nuestros libros podían ser cuidados sin amontonarlos  ni dañar las cubiertas, porque por este tiempo habíamos acumulado un considerable surtido de libros para satisfacer órdenes ; y, lo mejor de todo, el cuarto de envíos fue ahora arreglado de modo que el oficinista pudiese tener un lugar para cada cosa y todo en su lugar.

En Noviembre de 1914, Mr. F.H. Kennedy, el mismo hombre que regaló a Mt. Ecclesia la máquina para la planta de bombeo, de nuevo se adelantó con la donación de una máquina y dínamo para que pudiéramos instalar nuestra propia planta eléctrica. Oceanside tenía una pequeña planta municipal,  pero las autoridades no se inclinaron a llegar con los alambres para esos misteriosos  “Rosacruces”. Por lo tanto Mt. Ecclesia todavía estaba usando lámparas anticuadas para la iluminación de sus cuartos y oficinas.

Max Heindel era un experimentado electricista; fue en un tiempo ingeniero consultor de una planta eléctrica de Nueva York.  Nuestra nueva planta eléctrica fue instalada en lo que había sido una vez el antiguo comedor, un edificio económicamente construido, hecho de tablas de todas partes, ahora usado como bodega Mr. Heindel, naturalmente, de nuevo tenía trabajo de más,  porque ahora tenía que ser hecha la instalación para la electricidad.

El nuevo edificio de administración había sido dotado de instalaciones eléctricas y preparado para esta emergencia, pero aparte de la bodega existía el antiguo primer edificio, que había sido usado como nuestro primer cuartel general. Ahora se había convertido en cuartos de dormir y la antigua oficina fue usada como un salón social y biblioteca. Este antiguo edificio necesitaba instalaciones eléctricas, y ¡ Quién lo debía hacer ? De nuevo este trabajo le tocó a Max Heindel, porque económicamente hablando no estábamos en condiciones de contratar un electricista de San Diego, y Oceanside no tenía sino un electricista aficionado.

Max Heindel con su pierna lisiada fue visto arrastrarse bajo el techo y pararse en escalera de mano. La que escribe nunca olvidará un lastimoso cuadro que ella vio cuando se dirigía a la biblioteca una tarde durante el tiempo caluroso. Encontró a Max Heindel arriba de una escalera de manos, con su cara sudándole, instalando la electricidad en los cuartos; se lo veía cansado y esa noche sufrió la mayor parte de la noche por causa de su corazón.    

Nuestra máquina instalada en casa necesitaba arranque e interrupción; por lo tanto otra responsabilidad fue colocada sobre el único par de hombros; la gran rueda que arrancaba la máquina era demasiado pesada para que la que escribe la manejara; así  es que el trabajo de arrancar la planta eléctrica le toco a Max Heindel, y esta planta se mantenía entonces, trabajando hasta las 10 P :M . Entonces se convirtió en trabajo de la que escribe el bajar al cuarto de máquina y apagarla, retornando a través de los terrenos oscuros  desde la planta hasta el edificio de  Administración.

Los estudiantes del mundo estaban impacientes apremiando a Max Heindel para comenzar la construcción del templo de Curación (La Ecclesia). Algunas pequeñas donaciones habían sido enviadas, y George Wiggs uno de nuestros miembros de Chicago, comenzó a recoger dinero entre de sus amigos  entonces esto naturalmente hizo innecesario que la Sede Central respondiese  de alguna manera, y el día de Acción de Gracias , 26 de noviembre de 1914 celebramos un doble acontecimiento. Los miembros de la Fraternidad de Los Angeles, regalaron a Mt. Ecclesia una hermosa bandera con el emblema, la cual fue izada en esta ocasión.  El segundo acontecimiento fue la confección de la piedra fundamental para la Ecclesia, y usaremos las propias palabras de Mr. Heindel, como fueron incluidas en  Echoes, para describirlo. Era un hermoso día, y a las once todos nos reunimos en frente del nuevo comedor, para izar la bandera de la Fraternidad, y Mr. Heindel dijo entonces, en parte:

“Aunque numéricamente no somos sino pocos, los ojos que están sobre este lugar esta mañana son muchos, y un acontecimiento transcendental esta a punto de tener lugar.  Seiscientos años antes del comienzo de la era Cristiana una oleada de esfuerzo espiritual fue iniciada en las playas orientales de Asia, el Confucianismo entonces comenzó arrojar su luz sobre los problemas del pueblo que vivía allí en ese tiempo. Se convirtió para ellos en una piedra de paso para mayor consecución, porque esta adaptado a su raza, y desde allí bajo otra apariencia, se deslizó sobre el Indostán y Persia para dirigirse a Galilea donde tomó la presente vestidura de la religión Cristiana, y como tal ha sido promulgada sobre el mundo occidental.

“Pero ha habido siempre un lado oculto en todas las Religiones ; leche para los niños, carne para los fuertes,  fue por doquiera la regla en los antiguos como en los modernos días y los símbolos místicos  que dieron esta enseñanza mas profunda se trasladaron junto con la ola en su Sendero hacia el oeste. Hace 600 años el puesto de avanzada más occidental de los Misterios fue asentado en Alemania, y la Orden Rosacruz, comenzó a enseñar a los pocos que entonces estaban preparados.

“Hoy, el puesto de avanzada de la Orden Rosacruz entonces establecido, casi ha completado su trabajo, hasta donde es posible en ese lugar. Ahora esta enviando un puesto de avanzada mas lejano, a las playas del Océano Pacífico; aquí, sobre la margen de nuestro continente occidental, ha sido establecida  la Fraternidad Rosacruz, como centro exotérico para preparar el camino de la Orden Rosacruz, y algún día, no sabemos cuando,  pero probablemente cuando el sol entre en Acuario,  la Hermandad misma seguirá, y será establecida en algún lugar de esta vecindad. Este, entonces es el último cambio en los presente continentes, y cualesquiera movimientos espirituales que puedan ser inaugurados, tendrán su principio en un nuevo ciclo sobre otros continentes que surgirán hacia el oeste y así el sur de esta presente localización; por consiguiente, estamos ahora al final de un antiguo ciclo y al principio de uno nuevo“.

Continuando su conferencia sobre la colocación de la piedra fundamental para la Ecclesia, el 26 de noviembre de 1914, Max Heindel dijo: “Estamos ahora apunto de izar la bandera de la Fraternidad Rosacruz, que es el más elevado emblema espiritual sobre la tierra; la hermosa cruz blanca con sus rosas rojas su estrella dorada y con ese trasfondo azul celeste. Los colores primarios son su singular relación simbolizando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, flotaran sobre este lugar en lo sucesivo hasta que su trabajo se haya terminado, y se encuentre un vehículo superior. Dios conceda que una gran multitud se  reuna al pie de la bandera para luchar contra la naturaleza inferior, para llevar luz y curación al mundo que ahora está gimiendo bajo el dolor y el sufrimiento”.

La bandera fue entonces izada, y Mr. Heindel continuo diciendo : Pero si bien  nosotros tenemos fe en que a su debido tiempo la oscuridad, el dolor y sufrimiento cesaran, y que el glorioso milenio, el reino de Cristo,  del que se habla en la Biblia,  con el tiempo se convertirá en una realidad, la fe sin obras es muerta, y corresponde a todos los verdaderos constructores del templo hacer nuestro trabajo, con el fin de que podamos hacer de estos ideales en los cuales tenemos esperanza, una realidad ; por  lo tanto nos hemos reunido hoy para el importante propósito de hacer la piedra fundamental , el primer  bloque de concreto para el último templo material que va ha ser erigido sobre los continentes ahora habitados por hombres ;  notase que digo el último templo material, porque es necesario en nuestra presente condición no desarrollada tener el edificio de concreto, antes de que podamos construir al rededor  de él  el verdadero templo hecho de corazones humanos, del cual le he hablado tantas veces.

“Alguna vez, como ha sido afirmado anteriormente, en una futura fecha, probablemente cuando el sol haya entrado en Acuario, la Orden de la Rosacruz seguirá su camino. También construirán un templo aquí un templo de mucha más potencia de lo que podamos alguna vez hacer nuestra; y en él, el trabajo ahora hecho en el templo de la Rosa cruz que está localizado en Alemania será continuado; tal vez ese templo pueda ser trasladado. El que escribe no lo sabe definidamente. Pero esa estructura es enteramente etérica. Nosotros, los que somos incapaces aun de ver la iglesia, como aparece ante la visión espiritual, estamos, por supuesto, obligados a construir primeramente estructuras físicas, como armadura o esqueleto, de un edificio verdaderamente espiritual, que entonces se convierte en una fuerza en el mundo. Y si hacemos a este edificio, concreto y material, hermoso e inspirador, la inspiración que obtendremos de este edificio visible se reflejará   en nuestra iglesia espiritual  invisible. Desde esta manera la estructura concreta es la servidora de la obra espiritual.

“Si hubíesemos comprendido las líneas de fuerza cósmica, si hubiésemos sido capaces de ver como ven los Hermanos Mayores, no tendríamos la necesidad de construir así un estructura concreta, de esperar hasta que los materiales sean colocados en sus adecuada posiciones, sino que podríamos comenzar la obra de la construcción ahora mismo; al momento seríamos una fuerza para el gran bien en el mundo, para la pronta liberación de Cristo. Ahora, sin embargo, que no somos eso, debemos hacer lo mejor que podamos, esto es, hacer una estructura material, que incorpore líneas y principios cósmicos, de modo que todo aquel que entre dentro de sus portales pueda recibir inspiración, y de este modo ayudaremos a cada quién a construir el TEMPLO VIVIENTE INVISIBLE, QUE ES LA VERDADERA IGLESIA.

“Esta mañana nos hemos reunido con el propósito de hacer la primera piedra, la piedra que contendrá todos los documentos y cartas, junto con las escrituras y literatura como en la actualidad los tenemos en la Fraternidad Rosacruz; esto dará a las edades futuras la razón para la construcción de esta estructura y de por qué perduró. Que Dios nos conceda que esta piedra primera pueda rápidamente ser seguida por otras piedras y que pronto podamos comenzar la obra, y estar preparados para establecer la verdadera Sede Central sobre Mt. Ecclesia.

“La Biblia nos relata la visita de los Magos al lugar de nacimiento de nuestro Salvador, y la Leyenda completa la Historia diciéndonos que Gaspar, Melchor y Baltazar, que eran los nombres de estos sabios, pertenecían a las tres razas principales sobre la tierra. Es muy especial, por no decir menos, que en esta importante ocasión están también presentes en Mt. Ecclesia representantes de las razas Lemúrica, Atlante y Aria. Para la mente receptiva, la presencia de representantes de las diferentes razas en el nacimiento de Cristo debe ciertamente haber sido iluminadora del hecho de que la religión que El vino a establecer debía ser universal. Asimismo, la inesperada, y hasta el momento inadvertida presencia de las tres grandes razas en Mt. Ecclesia, parece augurar que este gran movimiento también llegará a ser universal, un vehículo de nuevas de gran gozo, de más profunda comprensión, y un verdadero sentimiento de fraternidad con todos los que viven sobre la tierra”, concluyó Max Heindel.

Los miembros entonces se dirigieron hacia el sitio donde arena y cemento habían sido amontonados, y cada uno, tanto damas como caballeros, tomaron parte en la mezcla del cemento, en llevarlo a horma o molde que esperaba, y que había sido decorada con hojas de palmera, y en hacer la piedra que iba a formar la esquina o ángulo de la Ecclesia, cuando se iniciara.

Antes de que fuésemos trasladados a nuestro ahora casi terminado nuevo edificio de administración, nuestro muy leal amigo, Mr. F. H. Kennedy, llamó para hacernos una visita, y, cuando puso los pies en la puerta de enfrente de la oficina, preguntó donde podía ser encontrado Max Heindel, y le fue indicado que en la imprenta. El linotipo, como de costumbre, estaba en desorden, y, cuando Mr. Kennedy entró en la vieja imprenta, que en ese tiempo estaba debajo de la casa, encontró a Max Heindel echado sobre su espalda bajo esta máquina, corriéndole sudor por su cara. El saludó a su amigo con una sonrisa y una cara que parecía lastimosamente cansada.

  Mr. Kennedy, después de conversar con él por un rato, volvió a la oficina de arriba, y la que escribe jamás había visto mayor angustia en la cara de un ser humano que en la cara de este hombre. En realidad derramó lagrimas por el estado en que encontró a Max Heindel. Piénsese en un hombre con su gran mente y su capacidad, viéndose obligado a echarse bajo una máquina sucia y aceitosa con el fin de hacer los ajustes necesarios, porque el único ayudante que tenía era un joven de ligeros conocimientos de tipografía, pero no estaba familiarizado con la mecánica de la máquina, de modo que los ajustes siempre debía hacerlos Max Heindel.

   Mr. Kennedy discutió con la que escribe para que le diese el nombre de algún miembro que pudiese ser traído a la Sede Central para ayudar en el trabajo de imprenta. Ella sólo sabía de un hombre que tenía algún conocimiento de encuadernación, pero era un hombre pobre, con una familia de cinco niños. Mr. Kennedy tomó su dirección y al momento comenzó a hacer planes para enviar a este hombre con su familia con el propósito de ayudar. Primeramente debía construirle una casita. Luego garantizó los salarios por un año. Mr. Phillip Grell llegó con su familia a tiempo de ayudarnos a trasladarnos al nuevo edificio de administración y de instalar la maquinaría impresora, pero su conocimiento de verdadero trabajo de imprenta y el cuidado de la maquinaria impresora era muy escaso; tampoco las cosas marcharon tan bien como debieron marchar, y después de ocho meses este hombre abandonó la Sede Central y Max Heindel  de nuevo estaba bajo las prensas y el linotipo.

Entre 1914 y 1918, mientras la guerra se enfurecía en Europa, la Sede Central tuvo un verdadero conflicto, financieramente hablando. Muchos de nuestros estudiantes de Inglaterra y los países europeos se vieron obligados a interrumpir sus contribuciones, la venta de libros bajo, los precios se hicieron más altos, y en muchas formas las condiciones se hicieron muy serias. Estábamos, sin embargo, con capacidad de pagar nuestras cuentas, pero nos vimos obligados a hacerlo sin muchas comodidades y mejoramientos necesarios.

Durante este tiempo vinieron a nosotros dos trabajadores muy fieles. El primer miembro que ofreció ayudar fue una amable mujer escocesa, Elizabeth Graham, quien ofreció venir a la Sede Central y hacer unos pocos vestidos para Mrs. Heindel, cuyo guardarropa había sido grandemente descuidado. Lizzie, como la llamábamos, vio la necesidad y permaneció con nosotros durante años, hasta que su salud se quebrantó a causa de su edad. Ella volvió entonces a la casa de su hermana en Los Angeles. El otro fiel miembro fue nuestro querido Alfred Adams, a quien ya hemos mencionado antes.  El se adaptó maravillosamente al trabajo general y a la administración, y permaneció con nosotros hasta su muerte

Durante el año 1917, por causa de la guerra, se hizo imposible que los astrólogos pudiesen conseguir las efemérides inglesas, y numerosas quejas llegaron a la Sede Central. Una noche Max Heindel y la que escribe estaban realizando la revisión del trabajo del día, como era su costumbre. Mientras discutía el trabajo en general, Max Heindel dijo; “Bueno, querida, qué es lo que pasa conmigo y contigo? Con nuestro conocimiento de las matemáticas y de la astrología, y nuestra imprenta, por qué no podríamos tu y yo publicar unas efemérides americanas ?”.

Tanto trabajo de más sobre los hombros de dos personas ya cargadas atemorizó a la que escribe, pero nunca, en ningún tiempo interfirió ella con las ambiciones y deseos de este hombre maravilloso. El resultado fue que conseguimos los Almanaques Náuticos Americano y Francés, y pasamos nuestras noches calculando estas efemérides. Max Heindel tomó a su cargo las longitudes, y su compañera luchó con las matemáticas de las declinaciones. En febrero de 1918, apareció el anuncio en RAYS FROM THE ROSE CROSS en sentido de que la Fraternidad Rosacruz podía ahora surtir a los astrólogos americanos. En esta edición salió también la afirmación de que el 10 febrero estarían listas las “Tablas de Casas” para las latitudes 25- 36° y 49- 60°, tres tomos, incluyendo las latitudes 25-60°. Este nuevo trabajo también estimuló las ventas de nuestra edición aumentada de Astrología Científica Simplificada, y los astrólogos y los estudiantes de astrología comenzaron a interesarse en la literatura rosacruz.

Desde enero de 1912, la Fraternidad Rosacruz había enviado sus lecciones de astrología, escritas por Max Heindel, como curso por correspondencia que ahora se conoce como el curso de astrología Junior, y que trata muy ampliamente del lado espiritual de la astrología. Posteriormente escribió el curso de astrología Senior, de 12 lecciones para dar “instrucción sobre el método de interpretar un horóscopo desde el punto de vista espiritual”. En los pasados diez años la Fraternidad Rosacruz ha agregado el curso Senior Extensión. Creemos que estas lecciones son las mejores que se pueden tener y que han enseñado a miles de personas la ciencia de la astrología desde el punto de vista espiritual. De aquí que la predicción de Max Heindel continúa siendo cierta, y estamos orgullosos de creeer que la Fraternidad Rosacruz es estimada en el mundo por su promulgación de la astrología como una ciencia divina.

Mientras la que escribe asistía a una convención astrológica en 1936, ella tuvo mucho gusto en oír a uno de los principales astrólogos americanos decir a su auditorio desde la tribuna que el método de astrología de los Heindel era el más simple y el más confiable de cualquier sistema. Tenemos orgullo en decir que las lecciones por correspondencia de astrología y los libros de la Fraternidad han hecho que muchos astrólogos de mente materialista se hayan interesado en las enseñanzas místicas.

Los servicios de Navidad y de Pascua en Mt. Ecclesia se convirtieron en las ocasiones más relevantes del año. Servicios especiales de medianoche fueron (y son) celebrados en la Pro-Ecclesia  (Capilla) en la víspera de Navidad, o sea en la Noche Buena ; y en la Pascua los servicios al amanecer se hicieron populares. Es la costumbre de muchos estudiantes visitar la Sede Central con el propósito de asistir a estas fiestas espirituales. Con el paso de los años, estos dos períodos espirituales atraen a muchos, y los cuartos son contratados con mucha anterioridad. Antes del amanecer de Pascua podemos oír los carros que han traído a los que llegan mucho antes de la luz del día, los que vienen para asistir a los servicios del amanecer desde las ciudades cercanas.

El siguiente relato de nuestro primer Servicio de Pascua al amanecer, el 12 de abril de 1914, es tomado del Ecos de mayo de 1914:

SERVICIOS DE PASCUA EN MOUNT ECCLESIA

“En la mañana de Pascua todos en Mount Ecclesia propusieron levantarse antes del Sol. Entonces todos acudimos a la Pro-Ecclesia, donde celebramos el acostumbrado servicio matinal, con la lectura apropiada para la ocasión, relatando de nuevo la historia bíblica de la Resurrección. Después de los servicios en la Pro-Ecclesia nos congregamos en el círculo en frente del edificio de administración, donde había sido plantada la cruz tres años antes de que otra cosa fuese puesta en marcha en Mount Ecclesia. La Cruz había sido repintada, y estaba hermosa con su nuevo vestido. Rosas frescas de nuestra abundancia fueron recogidas también, y con ellas se hizo una guirnalda que fue colgada alrededor de nuestro emblema, y la estrella de cinco puntas en el círculo estaba resplandeciente con margaritas egipcias, formando el fondo amarillo para completar el símbolo. El rosal que había sido plantado al mismo tiempo que la cruz, también estaba en flor, y todo estaba listo para la ocasión, de modo que procedimos sobre la marcha a replantar la cruz que había sido sacada para pintarla; cuando esta ceremonia se hubo completado, Mr. Heindel habló como sigue :

“Según una antigua leyenda, Adán tomó consigo tres estacas del árbol de la vida, cuando fue obligado a abandonar el paraíso, y Seth, su hijo plantó estas tres estacas y crecieron. Una de ellas fue posteriormente usada para ser la vara de Aarón , con lo cual  hizo los milagros delante del Faraón ; la otra fue llevada al templo de Salomón, con la intención de hacer con ella un pilar, o ponerla en alguna parte, pero ningún lugar pudo ser hallado para ella ; no encajaba, y por lo tanto fue usada como un puente a través del arroyo que estaba fuera del templo ; la tercera de las estacas fue usada para la cruz de Cristo y sobre ella sufrió por nuestra causa,  y fue finalmente liberado, penetrando en la tierra y convirtiéndose en el espíritu planetario de nuestro globo, en el cual esta ahora gimiendo y afanándose hasta el día de la liberación, hay un significado muy grande en esta antigua leyenda. La primera estaca representa el poder espiritual manejado por las divinas Jerarquías, en los días en que la humanidad estaba en su infancia, manipulada entonces, para nuestro beneficio por otros. La segunda estaca fue usada en el templo de Salomón. Nadie pudo apreciarla, excepto la Reina de Saba, no se pudo encontrar lugar para ella, porque el templo de Salomón en la consumación de las artes y oficios, y en una civilización material nada espiritual es apreciado. Los Hijos de Cain están trabajando para lograr su propia salvación a los largo de líneas materiales, y por lo tanto no tienen uso para poderes espirituales. Así es que “fue usada como un puente a través del arroyo”. Siempre existen almas, los verdaderos y reales Masones Místicos ,  que han sido capaces de hacer uso de ese puente que conduce de los visible a los invisible, quienes pudieron retornar al jardín del Edén, al paraíso, a través  de él. La tercera estaca del árbol de la vida fue la que formó la cruz de Cristo. Subiendo a esa cruz el obtuvo liberación de esa existencia física, y entró en las esferas superiores; así mismo también nosotros, cuando tomemos nuestra cruz y le seguimos, desarrollaremos nuestro poder anímico. Y entraremos en una esfera mas amplia de utilidad en el mundo invisible, y ojalá podamos nosotros, todos luchar así, para que de día en día seamos encontrados arrodillados y rendidos, agarrados de la cruz de Cristo, para que un día no muy distante subamos a nuestra propia cruz y desde ella alcancemos la gloriosa liberación, la resurrección de vida de la cual Cristo fue y es el primer fruto para toda alma creyente.

“Este es un real y verdadero mensaje de Pascua, y cada uno de nosotros debería comprender que somos Cristos en formación, y que cuando el Cristo es real y verdaderamente nacido de nuestro interior,  nos indicará el camino a la Cruz, donde podemos llegar y avanzar desde el árbol del conocimiento, que acarreó la muerte, hasta el árbol de la vida en el cuerpo vital, que traé inmortalidad”.

Durante los cuatro años en los cuales la guerra ocurría en Europa, la escuela de Verano se discontinuo, y las actividades usuales fuera del lado social, fueron también discontinuadas.  Con Camp Kearney a solo 20 millas de la Sede Central, centramos nuestros esfuerzos en tratar de ayudar y guiar a los soldados que estaban entrenando. Varias de nuestras taquígrafas eran las esposas de Soldados de este campo, dimos clases y a veces ciencias sociales para la diversión de estos muchachos un cierto número de los cuales se hicieron miembros de la Fraternidad.

A pesar de la infelicidad y de la inquietud en todo el mundo, durante este periodo la Fraternidad dio grandes pasos y la obra creció de un modo sorprendente. Max Heindel   y la que escribe estuvieron muy ocupados por las noches para terminar el aumentado “Mensaje de las Estrellas” de 700 páginas, y las Efemérides anuales fueron calculadas, además de los números atrasados de las efemérides más atrás del año 1860. El tiempo de los dos líderes, estaba seguramente lleno hasta más no poder; ni siquiera pensaron en tomarse un día de descanso. Domingos, y días de entresemana era los mismo para ellos; estaban comprometidos con la obra de Dios, y Dios nunca para; si él lo hiciera, el mundo caería en el caos.

El Taller de imprenta estaba trabajando por las noches, con el fin de sacar muchos años de efemérides, y durante el año de 1918 el “Gran Mensaje de las Estrellas” encuadernado en tela, fue linotipado e impreso en nuestras propias prensas. Se anunció que estaba “listo” en el “Rays” de noviembre de 1918.

La “Astrología Científica Simplificada” aumentada ( 4a. edición ) fue puesta en marcha antes de que Max Heindel pasase al gran mas allá, pero el trabajo de prensa, el plegado, el encuadernado, no estaban completos. Este libro fue anunciado en el número de la revista correspondiente a noviembre de 1919. En junio de 1918, Max Heindel comenzó hacer planes para instalar una encuadernación y para conseguir la maquinaría. Planeo mejor en el automóvil a San Francisco, donde podía visitar a los tratantes de segunda mano, y conseguir la maquinaría a un precio muy reducido. Por ese tiempo habíamos comprado un carro “usado”, un Paige de siete pasajeros que era grande y espacioso; así es que invitamos a dos damas ancianas muy queridas, amigas especiales de Max Heindel, a viajar con nosotros. Ellas eran la doctora Ruth Woods y Mrs. L. Lyon, con nosotros dos, hicimos un grupo muy agradable, con Max Heindel manejando. El nunca me permitía manejar el automóvil, temiendo que me hiciese daño; así es que él manejo el carro todo el camino hasta San Francisco ida y vuelta, a pesar de su debilitado corazón. Pero así mismo disfrutó cada milla del viaje.

 Volvimos después de una semana, habiendo comprado la maquinaria de encuadernar a un precio muy reducido. Luego Max Heindel armó el equipo con la ayuda de Phillip Grell, quien estuvo en la Sede Central durante ocho meses en 1918, y le había sugerido comprar la maquinaria. Mr. Grell era un experimentado encuadernador, pero permaneció en la Sede Central sólo el tiempo suficiente para instalar la maquinaria de encuadernación.

Esto nos dejó en una situación muy apretada, pero Max Heindel era un excelente mecánico, y estudió estas máquinas hasta que aprendió totalmente el mecanismo. Entonces, desde la última parte de noviembre de 1918, él las manejó hasta que se hizo muy eficiente en el uso de ellas. El había empezado a tomar aliento cuando de nuevo el impresor renunció y fue necesario que viajásemos a Los Angeles y poner un anuncio en procura de un reemplazante. ¡Qué tiempo tuvimos!

Parecía que todos los hombres expertos habían sido, o matados o lisiados en la Guerra, así es que tuvimos que tomar lo que pudimos conseguir. Por lo tanto, Max Heindel y la que escribe, partieron de Mt. Ecclesia el miércoles 1o. de enero de 1919, y fueron a Los Angeles con el propósito de poner anuncios y contratar un impresor. Encontramos a un hombre y su esposa; el hombre tenía experiencia en linotipo e impresión, y la esposa tenía algún conocimiento en encuadernación. Retornamos el viernes, cargados de legumbres y varias otras cosas necesarias en una institución que crecía   rápidamente y estaba situada lejos de las grandes ciudades. Habíamos salido a las 5 a.m., lo que nos dio tiempo para detenernos en el mercado, donde llenamos la parte de atrás del gran carro de 7 pasajeros con legumbres, llegando a Mt. Ecclesia a medio día, cansados y hambrientos. Por este tiempo fuimos bendecidos con una pareja, un hombre y su esposa en la cocina, quienes estaban aparentemente satisfechos de llevar a cabo el trabajo de cocinas y lavar los platos.

El sábado por la noche del 4 de enero disfrutamos de nuestra demorada celebración de año nuevo. Algunos de nuestros amigos de las ciudades cercanas estuvieron presentes para celebrar con nosotros y la biblioteca se llenó de caras felices. Esa noche Max Heindel fue el más alegre de todos, y cantó varias canciones con su profunda voz musical. Una de las que le gustaba más era Ben Bolt. El domingo y lunes estuvo muy pensativo y quieto, trabajando mucho en el arreglo de papeles en su escritorio. También estuvo muy deseoso de tener a su compañera consigo en su oficina. Varias veces, durante el último día de su vida (6 de enero de 1919), pidió a la que escribe que se sentase y hablase con él. Cuando ella le dijo que temía interferir con su trabajo, replicó:” Pero a mí me gusta tenerte a ti conmigo, y que me visites”. Unos pocos minutos después de las 4 P.M. él vino a la oficina de ella con una carta que había escrito a la Administradora de Correos, conteniendo una solicitud de entrega del correo a Mt. Ecclesia una vez por día. Era muy solícito por tener las opiniones de su esposa con relación a cualquier cosa que pretendiera. Mientras Mrs. Heindel estaba leyendo esta carta, él estuvo de pie cerca de ella con su mano sobre la orilla del escritorio. De súbito se desprendió cayendo al suelo, al lado de la que escribe, una extraña caída, que parecía como si manos invisibles le estuvieran sosteniendo y dejándolo caer suavemente. Cuando ella se inclinó sobre él, sus últimas palabras fueron: “Estoy bien, querida”.

Entró en inconsciencia y fue llevado a su cuarto, que estaba contiguo de las oficinas. Los trabajadores celebraron un servicio de curación por él en la Pro-Ecclesia (capilla). La que escribe permaneció con él, y cerca de las 8 P.M. , y abrió sus ojos y sonrió y abandonó su casa terrestre para ocupar una en el hogar de Dios. La parte más extraña de su tránsito fue que su vehículo físico conservó su perfecta apariencia y aún sin hielo. Fue dejado en su estudio sin hielo (y, por supuesto, sin líquido embalsamador) por los tres días y medio, y permaneció tan natural, que algunos amigos temieron que no estuviese muerto, porque sus mejillas retuvieron su buen color como en vida.

La que escribe había decido que, a menos que de hubiese un cambio después de que el cuerpo hubiese llegado al crematorio en San Diego, lo guardaría en la bóveda por varios días, pero esto no fue necesario, porque mientras la ceremonia estaba siendo leida en la capilla, Max Heindel se le apareció y le aseguró que todo estaba bien. El cuerpo fue entonces cremado y las cenizas fueron depositadas alrededor del rosal que esta al pie de la Cruz del Emblema.

Algunos amigos han hecho la siguiendo pregunta: “ No es posible que Max Heindel estuviera  enterado de su próxima muerte ?”- Por varias semanas antes de este tiempo estuvimos  calculando las Efemérides de 1920, y hasta entonces habíamos dividido el trabajo, él calculando la longitud y la que escribe las declinaciones, pero Max Heindel por este tiempo apremió a la que escribe a acabar las efemérides.  

Una noche ella preguntó a Max Heindel; “ Por qué quieres que yo haga este trabajo sola ? Es que crees que vas a dejarme?”. El replicó: “No, querida, sólo quiero que puedas decirle a la gente que tú hiciste sola esta Efemérides. Quiero que ellos estén orgullosos de tí”. Esta solicitud y la cuidadosa preparación continuaron por varias semanas antes de que él fuese llamado, y todos sus papeles fueron cuidadosamente catalogados y archivados. Dos meses antes de que muriese fue a San Diego a ver a su abogado acerca de algunos papeles. Mientras estuvo allá, y sin mencionar que deseaba hacer esto, hizo todos los derecho de autor, así como los clisés, que estaban a su nombre, fuesen traspasados  por escritura  de donación a la que escribe. Esto iba a ser en años posteriores la salvación de Mt. Ecclesia y de la obra de la Fraternidad Rosacruz.

Cuando este testamento fue legalizado, se halló que la tierra había sido comprada por él antes de que la Fraternidad fuese incorporada. En la donación él había afirmado que retuvo esta tierra como depositario a nombre de la Fraternidad, pero cuando la donación fue discutida y el testamento legalizado, el Juez afirmó como no había habido corporación en el tiempo que él hizo esta donación, la tierra de la Fraternidad pasaría a Mrs. Heindel como heredera.

El testamento fue legalizado en 1919, y en 1920 la que escribe, siendo apremiada por ciertos miembros de la Junta de Síndicos, hizo donación de esta tierra a la Fraternidad Rosacruz, para que la Fraternidad estuviese entonces en posesión legal de todos los 50 acres que constituyen la Sede Central (Mt. Ecclesia).

Siempre ha habido mucha especulación con respecto a la continuación de la obra después de que Max Heindel y Augusta Heindel hubiesen pasado al Gran Más Allá. Muchos esfuerzos habían sido hechos durante la vida de Max Heindel para obtener control de los libros, así como de la Fraternidad, y cuando se le hizo la pregunta a Max Heindel respecto de quién sería el líder en Mt. Ecclesia cuando los dos Heindel hubiesen fallecido, siempre contestaba :” NO HABRIA LIDERES”.

Volviendo a nuestro taller de imprenta en 1918, el hombre y su esposa que habíamos traído con nosotros desde Los Angeles eran muy buenos trabajadores, y ayudaron considerablemente en el trabajo de linotipo y encuadernación, pero el pobre hombre era un bebedor periódico, y de nuevo, después de pocos meses, tuvo que dejarnos por el mundo. Esto nos puso en un dilema, necesitando anuncio de nuevo en busca de un operador de linotipo e impresor.  La que escribe tenía una hermana en Los Angeles, cuya dirección fue usada para el anuncio. Aquí Max Heindel se encontró con un impresor digno de confianza, N.W. Caswell, y lo contrató. En el taller ya había una joven aprendiz, Ethel Lanning, a quien Max Heindel había iniciado en el trabajo de linotipo, prensa alimentadora, etc,, porque había una gran necesidad de ayuda en todos los departamentos. Ahora el trabajo siguió adelante, con la impresión del “ Mensaje de las Estrellas” aumentado, y también la “Astrología Científica Simplificada” aumentada. Algunos años después, estos dos trabajadores se casaron y ambos continuaron trabajando en la Sede Central.

Hubo un tiempo atrás, en 1913, poco tiempo antes de la apertura de la primera Escuela de Verano, cuando Max Heindel tuvo un tiempo angustioso con los visitantes, y después de que se fueron  él tuvo un serio ataque al corazón. La que escribe tuvo temor al principio de que la hubiese dejado para siempre, pero después de trabajar sobre sí mismo por algún tiempo, se recobró, y su primera observación a él, fue : “ OH, querido si tú me hubiese dejado, qué habría yo hecho ?”. El la miró con una sonrisa muy dulce, y replicó : “ Mi amada, si yo me hubiese ido, tú hubieras continuado, pero si tú me hubieses dejado, yo no habría continuado sin ti”. Y así fue: después de la muerte de Max Heindel nuestro bien amado, la que escribe continuó con la Obra, la que cobró nueva vida con el trabajo de Max Heindel desde los planos internos.

Después de que unos pocos meses hubiesen pasado, varios miembros que habían estado en la obra por cierto número de años, vinieron a la Sede Central. W.J. Darrow, del Centro de Nueva York, quien era un ingeniero constructor, vino para ayudar a erigir un tanque séptico, ayudando después en la oficina y en el departamento de la revista. Mrs. Nettie Lytle, de Seattle, también vino y alivió a la que escribe de la responsabilidad de la cocina y posteriormente se convirtió en Secretaria Esotérica. Mrs. Mary B, Roberts, de Nueva York, llego y alivió en el departamento doméstico. Mrs. Margaret Wolff tomó a su cargo el departamento de Curación, y después de su muerte, Mrs. Roberts se convirtió en la jefe de ese Departamento. No había nadie que manejase el carro, hasta que después llegó un joven de Chicago, Joseph Hoheisel. Este hombre era un buen mecánico automotor y un estudiante muy sincero.

Tuvimos mucha dificultad con la recién instalada maquinaria de encuadernación, especialmente el plegador. Como nuestro amado Max Heindel ya no estaba con nosotros, para atender este trabajo, la que escribe, que se las ingenió para desarrollar alguna destreza mecánica, también se las arregló para hacer los necesarios ajustes en el plegador, para que las operaciones de plegadura pudiesen continuar el siguiente lunes por la mañana. Después, tuvimos dificultad con la máquina de coser libros. Ningún mecánico de Oceanside parecía estar familiarizado con esta complicada máquina. De nuevo la que escribe se dio maña de algún modo para ajustar la máquina y disponerla para coser.

Las cosas comenzaron a ajustarse por sí mismas en el Taller de imprenta con la venida de Sam Ehret, quien manejo el Taller por muchos años subsiguientes. Aunque Max Heindel había pasado mucho de su tiempo en el Taller de Imprenta, donde su presencia había sido valiosa, nos las arreglamos para mantener este departamento funcionando perfectamente. Nuevos ayudantes llegaron a todos los departamentos funcionando perfectamente. Nuevos ayudantes llegaron a todos los Departamentos. Los trabajadores entraron en el trabajo con gran amor e interés, y de esta manera la obra de esta gran alma continuó adelante. La Obra de Dios sigue adelante. Los hombres pueden ser comparados a las olas  del océano. Cuando una ola rompe y desaparece en las grandes aguas, otra ola toma su lugar. No importa cuán valiosos podamos ser, hay otros que   toman nuestros lugares y la obra avanza.

  Para dar una idea de la sinceridad de los trabajadores, citamos palabras de un artículo escrito por Mary L. Lyon, quien estuvo con nosotros más de cinco años, y que fue publicado en el número de marzo de 1919 de ECHOES FROM MT. ECCLESIA :

“Mount  Ecclesia ha sido mi hogar por más de cinco años, y he tenido toda clase de oportunidad de verificar mis primeras impresiones. Para el mundo general, Max Heindel  fue un estudiante y profesor de misticismo. Muchos  en todo el mundo han recibido sus primeras impresiones de ocultismo a través de él. Para aquellos que estamos en sus cursos por correspondencia, tanto estudiantes como probacionistas, él era nuestro líder, autorizado por los Hermanos Mayores para llevarnos a los más elevados misterios de la Filosofía Rosacruz, pero para quienes hemos tenido el privilegio de vivir en la Sede Central y que vimos al hombre y también al hermano lego, él fue un ejemplo viviente de lo que enseñó.

“Modesto, evadía la multitud que venía con preguntas curiosas, pero para quienes venían en busca de ayuda, siempre fue bondadoso y una torre de fortaleza, un hombre de pocas palabras, pero aquellos que necesitaban ayuda recibían una respuesta que llevaba convicción y que  les satisfacía. Nos enseño a servir con su propio ejemplo. Era uno de nosotros y amó a su hogar; era el más considerado de todos y servía cuandoquiera que era necesario.

“Este ha sido trabajo duro de precursoría, artemisa y malas hierbas cubría el campo cuando fue comprado hace ocho años. Nunca carecimos de dinero para lo que era necesario, pero, por desgracia, los trabajadores que venían- enviados por los Hermanos Mayores, porque ninguno vino que no fuera enviado- a menudo fallaban. Fue la prueba de ellos, y no estaban preparados. Si la bomba estaba descompuesta allá en el valle, Max Heindel bajaba con su pie lisiado y mala circulación una distancia de  235 pies y la  paraba para que Mount Ecclesia pudiese tener agua. Si algo estaba descompuesto en el automóvil, estaba echado sobre su espalda bajo el carro para componerlo. Recientemente, halló necesario ser el mecánico de nuestra Prensa, ya que los competentes mecánicos en el linotipo eran escasos por causa de la guerra”.

“Hace cinco años lo vi venir a la vieja tienda que entonces servía como comedor para más de cincuenta personas, con balde y estropajo para limpiar el cuarto, porque todo probacionista varón consideraba esto un trabajo demasiado servil para ellos, y no le permitía que ninguna mujer lo hiciera en tanto que hubiese varones por ahí.

“Era el arquitecto de nuestro muchos edificios, y a menudo, cuando fallaban nuestros obreros pudo ser visto subiéndoles las tejas a los que estaban arriba. Su corazón se afligía de ver que muchos en quienes pensó que podía confiar, le fallaron.

“Y así el frágil cuerpo cedió bajo el esfuerzo cuando pudo haber sido salvado para esta gran obra, si todos hubiesen hecho su deber.

“El amaba estas montañas y colinas, el San Jacinto coronado de nieve y la amplia extensión del Océano Pacífico con sus crepúsculos siempre cambiantes.

“Siempre el caballero, no dejaba de mostrar su amorosa consideración por su compañera, porque eran uno en alma y espíritu. Un fuerte lazo une a todos aquellos de nosotros que hemos tenido el privilegio de conocer al hombre así como al líder. No podemos olvidar su fuerte voz cuando nos dirigía al cantar en la Pro-Ecclesia, ni la feliz y radiante sonrisa con la cual saludaba a aquellos en quienes tenía confianza.

“Puede alguno de nosotros que estuvimos aquí en tiempo de Navidad olvidar la comida de Navidad y el mediodía que seguía? Cuán feliz, alegre y chistoso estaba Max Heindel, cantaba canciones con su exquisita voz de bajo, contaba cuentos y consentía bromas. Y además, en nuestra pequeña fiesta de Año nuevo, él era uno de los más alegres allí, aplaudiendo cordialmente los esfuerzos de los otros, y siempre listo a hacer su parte, para aumentar la alegría de todos. Nadie puede olvidar su canto para nosotros de la versión del marino de “Dónde vas, mi hermosa doncella” con la melodía antigua, lo que hizo muy apropiadamente.

“Echamos de menos la presencia corporal, pero él todavía es nuestro líder, y todavía escuchamos su voz cuando repetía su poema favorito: “No existe la muerte”.

Durante la vida de Max Heindel, los Estudiantes habían hecho intentos de recoger dinero con el cual construir la Ecclesia (templo). Sin embargo, los estudiantes que se interesaban en esto parecieron renunciar a sus esfuerzos después de un tiempo, y cuando sólo habían sido recogidos unos pocos miles de dólares. En Mayo de 1920, por sugestión del Maestro, salió de la Sede Central la noticia de que el tiempo había llegado para la construcción de este edificio espiritual. Hasta ahora el impulso salió de los estudiantes, pero en ningún tiempo había venido mensaje de parte del Maestro hasta mayo de 1920. Cuando este mensaje llegó a los estudiantes produjo una maravillosa respuesta y llovieron contribuciones en pequeñas cantidades, pero en una proporción tal que nos sentimos estimulados a comenzar a dar cumplimiento a nuestros planes, y a Lester Cramer, un arquitecto, le fue solicitado que viniese desde Nueva York. Este arquitecto había estado en la Sede Central varios años antes y había trazado los planos según las instrucciones que por ese tiempo había recibido Max Heindel. El 29 de junio, a mediodía, la tierra fue removida, y de este modo se dio el primer paso hacia la construcción de nuestra Ecclesia, y el 23 de julio, a mediodía, con el fin de conmemorar un doble acontecimiento celebrando el nacimiento de Max Heindel pusimos la primera piedra, que había sido previamente preparada, y dedicada por el mismo en noviembre de 1914, y la obra prosiguió.

Un cierto número de hombres experimentados que tenían conocimiento de construcción y de contratación estaban entre este grupo de trabajadores, y de nuevo encontramos a nuestro voluntario servidor, Rollo Smith, con nosotros. La obra progresó rápidamente, y durante la construcción las contribuciones también entraron de modo rápido, lo que nos permitió pagar nuestras deudas por material y también pagar por el trajo de los hombres del cemento, porque ellos, con sus herramientas y mezcladoras, tuvieron que ser contratados. Fue pedido que este edificio fuese terminado antes del fin de diciembre de 1920, al fin de la segunda década. Cómo trabajó cada quien ! Todos estaban determinados a terminar la Ecclesia, para que el servicio de dedicación pudiese ser celebrado a medianoche de la Noche Buena, el 24 de diciembre de 1920. Y así lo hicieron.

La obra estaba yendo a un paso muy rápido. Lo siguiente indicará a nuestros lectores cómo había crédito esta obra a más de un año de la muerte de Max Heindel. Durante las luchas de esta querida alma en lo físico, únicamente tres miembros fieles de la Fraternidad estuvieron listos a ayudar: la querida madrecita Lyon, quien pasaba de los setenta y cinco años de edad, pero era muy activa;  Lizzie Graham, y nuestro fiel Alfred Adams. El resto de los trabajadores no eran miembros, pero tan pronto Max Heindel nos dejó, los miembros estuvieron listos a hacer lo mejor que pudieron. El trabajo creció tan rápidamente que fue necesario emplear numerosos trabajadores en todos los departamento; nueva vida comenzó a aparecer en cada departamento.

Reimprimiremos una parte del “Echoes” contenida en la Revista de Septiembre de 1920, y escrita por uno de nuestros trabajadores. Eso les dará una idea de las actividades de quienes estaban construyendo lo más grande de todo: el templo Rosacruz del Hemisferio Occidental, el edificio que iba a convertirse en el punto de enfoque  central del Método Rosacruz de Curación.

“Al pié de la cruz enfrente de la biblioteca, hay una gran estrella hecha con lippia, una planta que crece muy cerca del suelo y que tiene una linda flor pequeña que parece ser una verdadera mina de miel para las abejas. Todo el santo día el zumbido de cientos de abejar llena el aire, mientras que en frente existe otro zumbido proveniente del taller de imprenta a medida que la máquina de linotipo, la prensa, los plegadores, la máquina de coser libros, la guillotina y la máquina empastadora unen sus ruidos en un ritmo compuesto que no es del todo desagradable. En el piso de arriba del edificio de Administración, hay un tic-tac de máquinas de escribir, un constante ir y venir de pies rápidos y silenciosos en diligencias de servicio en la obra. Sobre el viento, frescura siempre soplante en la luz del sol, viene el amortiguado estruendo del océano.

“Y ahora existe otro fuerte zumbido en esta colmena, porque en Ecclesia Point la mezcladora de concreto da vueltas y vueltas todo el día, mezclando piedras, arena, cemento y agua para las carretillas que esperan llevarlos a las zanjas y a los moldes donde la Ecclesia está gradualmente creciendo y saliendo de la tierra.

“Este activo lugar es todo tan maravilloso y estimulante, el centro de una Gran Obra en el mundo. Es un panorama que se mueve rápidamente. Primero el rompimiento de la tierra, luego la excavación de las zanjas, lego el llenado con concreto y finalmente en nuestro día feliz, 23 de julio de 1920, la colocación de la primera piedra. ¡Fue glorioso!”

Con el fin de cuidar de nuestros trabajadores adicionales en este tiempo compramos tiendas. Pudimos conseguir varias del ejército, y levantamos pisos y construimos puertas de tamaño normal para estas grandes tiendas, para que nuestros miembros pudiesen vivir en ellas durante el invierno. Qué amontonados estábamos ! Qué actividad había dondequiera ! Se daban clases casi todas las noches. Mrs. Arline Cramer dirigía la clase sobre el Cosmos, y Margaret Wolff dirigía la de Astro-Diagnóstico. También se daban clases sobre expresión y sobre astrología.

Leemos en el número de noviembre de 1920 del “Echoes” que el taller de imprenta y la encuadernación estaban terminando 5.500 copias del CONCEPTO DEL COSMOS, 5.000 copias de Astrología Científica Simplificada y 4.000 copias de La Trama del Destino.

El precio del trabajo y del papel había subido tan espantosamente después de la primera Guerra Mundial que con el fin de ahorras concluimos por imprimir nuestros libros principales en nuestra propia imprenta. Posteriormente esto se discontinuó por causa de la pérdida de tiempo, etc. Ahora mismo (1941), estamos imprimiendo en Chicago nuestro CONCEPTO DEL COSMOS, EL Mensaje de las Estrellas y la Astrología Científica Simplificada, por la razón de que nuestra imprenta es demasiado pequeña y la actual maquinaria inadecuada para manejar los muchos miles de copias necesarias para abastecer nuestra presente demanda.

En 1920 iniciamos la reimpresión de las lecciones mensuales de Max Heindel arregladas adecuadamente para la impresión en forma de libro. Por este tiempo, la Trama del Destino y la Interpretación Mística de la Navidad estaban listos para distribución, mientras que Fracmasonería y Catolicismo también estaba listos para la prensa. Con relación a los precios del papel:  en 1918 pagamos a 11 ¾ centavos por libra, y en el otoño de 1920 el precio había subido a 311/4 centavos por libra. También en 1918 pagamos 7 centavos por cada cubierta de libro: en 1920 el precio era 20 centavos. Ustedes pueden ahora comprender en qué tremendo gasto incurrimos con la impresión y encuadernación de nuestros libros.

La dedicación del Templo, el maravilloso acontecimiento que tuvo lugar en la Noche Buena, el 24 de diciembre de 1920, puede ser mejor descrito copiando de los “Echoes” lo escrito por Arline Cramer en el número de la Revista de febrero de 1921:

“La terminación del Templo se vio demorada por la imposibilidad de obtener el acabado interior o guarnición de parte de las fábricas, aunque la orden había sido colocada en Septiembre. Sin embargo, todas las cosas necesarias vinieron pocos días después de Navidad. Las hermosas ventanas con vidrios de colores fueron colocadas, y la luz Central del techo había llegado y fue colocada por manos amorosas para que la sala de doce lados del Templo se inundase con la radiación dorada. Las sillas fueron conseguidas mediante préstamo. Una vía de acceso tuvo que ser construida desde los terrenos de la administración hasta el Templo. La estrecha senda para gente de a pié tuvo que ser ensanchada y arreglada con postes previstos de alambre para faroles. Fueron nombrados comités en una reunión de probacionistas para hacerse cargo de decorar el comedor el edificio de la Biblioteca, la pequeña Pro-Ecclesia, y el Templo. Grandes cantidades de ramas verdes fueron acopiadas para hacer dulces y hermosos a estos lugares…. Las margaritas en sus grandes matas esféricas, muchas de ellas de cuatro pies de alto, danzaban antes nosotros, cabeceando y sonriendo, instando a que fuesen llevadas al Templo. Que alegría ver estas flores, tan abundantes aquí en tiempo invernal…..

“Los deberes ordinarios y el trabajo especial para el gran acontecimiento de la dedicación del Templo, nos arrastraron rápidamente hacia adelante, a la Noche Buena……la bruma se elevó y se suspendió por encima de nosotros como cúpula argentina, iluminada desde arriba por la luna llena como para cubrir “el nacimiento del Niño” de todos aquellos que no debían ver…….

EL SERVICIO DE CONSAGRACION

“A las diez y treinta P.M. los Probacionistas y Discípulos se congregaron en el Templo para la dedicación y el Servicio de Luna Llena, los dos acontecimiento despertando vibraciones dentro de nosotros que pudieron elevarnos hasta el trono del Padre para hacer descender bendiciones sobre aquellos que las reciban. A las once y cuarenta y cinco se oyó el coro cantando “Venid fieles todos”, en tanto que los miembros y los visitantes marchaban desde la Pro-Ecclesia hasta el Templo. Sus dulces voces en la tranquila noche sonaron como una llamada que nos arrebató a todos en una gran oleada de adoración.

“Mrs. Frances Ray estaba al órgano en el Templo, y tocó Parsifal- aquella admirable marcha de los Caballeros del Santo Grial. Cómo deseamos haber tenido un excelente órgano de cañones para esa gran Obra Maestra. Entonces todos cantamos “Oh Santa noche” con las hermosas palabras que Max Heindel escribió para la melodía. Esto fue seguido por una muy solemne lectura de las Escritura, relativa a la inmaculada Concepción y al Nacimiento de Cristo. Durante la lectura fueron proyectadas vistas estereópticas en la pantalla colocada sobre el pequeño órgano. Muchas de las imágenes son reproducciones de pinturas de los grandes maestros y son siempre inspiradoras. Con una dulce y plena voz de contralto, Mme. Luoise D. Artell cantó “ Abrir las Puertas del Templo”.

   “Luego Mrs. Heindel nos dirigió la palabra sobre el propósito de la obra y la necesidad de la consagración  personal, despertando en todos una sincera resolución de avanzar en realización espiritual por Cristo y la humanidad. Cuando ella nos habló del hambre anímica del mundo, hambre de tener la Verdad, muchos de nosotros sentimos era dedicación de la vida a las Enseñanzas.

“Mrs. Heindel hablo con un tono profundo y claro que puso de manifiesto las excelentes cualidades acústicas del templo. No hubo eco, pero sin embargo, cada palabra fue llevada a todos los rincones del salón de dos lados.

“Mrs. D. Moro tocó entonces una bella selección en la flauta en tanto que nos preparábamos para la oración Silenciosa, a la cual fuimos llamados por los dulces acordes de un solo de cítara ejecutado por Eugene Miller. Este método de entrar en el silencio acompañados por música suave, y hacernos volver de él con el mismo método, es particularmente armonioso y edificante cuando cesamos de tener todo cuidado del yo y nos derramamos en esa unión de todos los que aman, en el servicio de aquellos que sufren.

Cantamos “Oh pequeña ciudad de Belén”, después de lo cual Mrs. Heindel nos dio a exhortación de despedida. Luego salimos silenciosamente, mientras Mrs. Ray tocaba el órgano un recesional, o sea un himno después del servicio divino.

Mt. Ecclesia estaba sufriendo por falta de cuartos para los huéspedes y los trabajadores, y no se conseguía el dinero para la erección de edificios. Sin embargo, había muchos pedazos de madera dejados de los moldes usado para construir las paredes de concreto para el nuevo Templo. Cierto número de hombres que donaron su trabajo para construir el Templo estaban tan enamorados de Mt. Ecclesia que estaban deseosos de permanecer más largo tiempo;  así es que esta madera fue usada para construir un segundo piso a Ecclesia Cottage, que originalmente había sido construido para Mr. Grell y su familia en 1918. El piso inferior estaba bien construido con un buen fundamento y esta madera en pedazos resulto muy útil. Las paredes interiores fueron terminadas con tabla de fibra comprimida para revestir paredes y las paredes exteriores fueron unidas con tabla de ripia, que cubrió mucho de los remiendos que habían  sido necesarios. Estos hombres también pudieron poner la cañería, y hoy esta casa con sus doce cuartos es un dormitorio para parte de nuestra fuerza de trabajadores. Los siete cuartos que fueron agregados  en el piso superior fueron muy necesarios para nuestras trabajadoras.

Uno de nuestros leales trabajadores y miembros, Mr. Camille Lambert, de Lille, Francia, artista notable, ofreció pintar doce pinturas al óleo para el Templo, con el fin de ser colocadas en las doce secciones que están por encima de las ventanas de vidrio coloreado, representando cada una de ellas a un signo del Zodíaco. Cuando estas pinturas fueron recibidas por nosotros, ustedes no pueden concebir la alegría que fue expresada por los miembros y trabajadores de la Sede Central,  porque estas pinturas al óleo eran interpretaciones originales de los doce signos del Zodíaco. Por ejemplo, el signo de Leo, que fue colocado arriba del Altar, es un resplandeciente amanecer con un majestuoso y apacible león, yaciendo en actitud alerta; Tauro muestra al toro pastando en una pastura rodeada de árboles primaverales en flor, etc. Estos doce murales están hermosamente coloreados, y actúan como un límite que une las  paredes y el techo en forma de cúpula. Verdaderamente se trata de un maravilloso remate para este templo de doce lados, inmaculadamente blando. El signo de Acuario está sobre la entrada del Templo. Las bancas son de un blanco puro, y tienen el signo del zodíaco propio dibujado en oro en el extremo exterior y en el extremo que da a la nave central. Cuando entran los Probacionistas cada uno toma asiento en la hilera marcada con su signo solar. Estos asientos continúan siendo sus lugares regulares en tanto que permanezcan en la Sede Central. La gran butaca en la que se sienta el lector tiene el signo Leo con caracteres dorados en la parte superior del asiento.

La cubierta del suelo fue primeramente un linóleo verde, pero esto fue cambiado en 1939 a una nueva cobertura de linóleo canela. La tribuna está ahora cubierta con una alfombra canela.

Un pequeño órgano fue el único instrumento musical que la Sede Central pudo proporcional al principio, pero esto nos dio la armonía y la dirección para nuestros cánticos hasta una fecha posterior.

La larga y lodosa senda para gente de a pié que siguió el contorno de la colina desde la capilla hasta el templo fue después convertida en una acera de cemento y fueron tendidas luces eléctricas a lo largo de la senda. Nuestro primer alumbrado en la noche de la dedicación del Templo fue una hilera de linternas japonesas. Hoy la calzada para coches del templo es muy popular entre los visitantes que vienen y se paran en el borde de Ecclesia Hill para admirar la maravillosa vista del Valle de San Luis Rey con su famosa antigua Misión que fue erigida en 1798.

Con el aumentado equipo de trabajadores y el interés mostrado por los visitantes que fueron atraídos a venir aquí por la construcción del Templo, el alojamiento en Mt. Ecclesia era muy inadecuado. Muchos no pudieron permanecer por ningún espacio de tiempo por causa de los aprestados e incómodos cuartos, de modo que se hizo necesario construir un edificio más grande, y fue planeado un hotel de veinte habitaciones. Al principio tuvimos temor de no poder enfrentarnos financieramente a este desembolso, pero el Banco de Oceanside fue muy servicial y nos hizo un préstamo con pagaré de la que escribe por la suma de $ 7.000 que pagamos en dos años.

Los planos para este nuevo y moderno edificio fueron trazados por Lester A. Cramer y el trabajo se inició el 7 de agosto de 1923, a las 4 :26 P.M. La acostumbrada buena suerte de Mt. Ecclesia de nuevo se presentó, esta vez en la persona de Mr. Paul Glick, de Milwakes. Aunque no era miembro, estaba muy interesado en nuestro trabajo, y era un experimentado constructor. Mr. Glick ofreció permanecer y dirigir la construcción de la estructura simplemente por cuarto y comida, y el trabajo fue maravillosamente hecho. Los miembros femeninos del Centro de los Angeles bordaron un doble juego de tocador y manteles, y también hicieron alfileteros para todos los cuartos. El edificio fue terminado y listo para ocuparse en la celebración de Pascua de 1924.

Durante su construcción el edificio fue denominado Dormitorio; luego Casa de Huéspedes, pero fue finalmente llamado alojamiento Rosa Cruz. Fue construido con un cuarto para tomar el sol arriba del segundo piso, el cual, siendo grande y espacioso a menudo nos sirvió como sala de reuniones, en la cual pudieron celebrarse nuestras asambleas más grandes. Hasta aquí el Comedor había sido usado para tales reuniones y para ocasiones especiales cuando la asistencia era muy grande. Sin embargo, esto hizo dificil la labor de los que estaban empleados en la cocina.

Por este tiempo, Mt. Ecclesia recibía suministro de electricidad por parte de la San Diego Gas & Electric Co., con lo que se acabaron nuestros problemas de agua, gas y electricidad. Nuevas empresas habían llegado a Oceanside, así como nuevos miembros a la Junta de Síndicos de la ciudad, quienes hicieron posible que Mt. Ecclesia pudiese tener el servicio con todas estas modernas comodidades. Aun la Compañía de Hielo, los comestibles y también las panaderías estaban listos a entregar en la Sede Central. Finalmente, la carretera que pasaba por nuestros terrenos fue pavimentada, y el lodo y el polvo se convirtieron en cosas del pasado.

SE ADQUIERE MAYOR NUMERO DE ACRES

El primer terreno comprado por Max Heindel consistía en cuarenta acres, pero no poseía completo frente con la carretera principal. Alrededor de 1920 un nuevo terrateniente se convirtió en nuestro vecino.  Necesitaba dinero y estaba dispuesto a vender una parcela de cuatro acres que estaba precisamente entre nuestra tierra y la carretera. Esto nos dío completo frente con la carretera, protegiendo así a Mt. Ecclesia de la posibilidad de la erección de edificios entre nuestra Sede Central y la carretera principal. Hoy los terrenos tienen un frente continuo de varios cientos de pies con la “Carretera a las Estrellas”, que conduce al Observatorio de Mt. Palomar, de fama mundial, con el telescopio más grande del mundo.

LA ARBOLEDA DE EUCALIPTOS Y NUEVAS CABINAS

En 1923, un vecino del lado este de nuestros terrenos vendió tierra a un nuevo propietario, quien a su vez la vendió en pequeñas parcelas. Para proteger a Mt. Ecclesia de los demasiado cercanos vecinos de ese lado, compramos un bella arboleda de eucaliptos a un precio muy bajo. Esta arboleda consistía  en cuatro y medio acres.  En esta hermosa arboleda se habían erigido dos cabinas de dos cuartas cada una, con un baño separado para el alojamiento de los hombres. A la orilla de esta arboleda habíamos construido un establo primorosamente terminado donde teníamos nuestros caballos y vacas, los cuales entre paréntesis, ya no están con nosotros; ni tenemos ya gallinas ponedoras, como fue nuestra costumbre durante los años de la presencia de Max Heindel. Hoy el lechero y el granjero nos suministran lecho y huevos. Pero, volviendo al establo, la parte superior, que había sido el desván del heno fue convertido en cuatro cómodos cuartos para uso de los jardineros y de otros obreros. La parte inferior de este establo fue convertida en garage. Durante la carencia de cuartos, mientras estábamos construyendo Ecclesia Cottage, la casa de máquinas de la bomba, que cubría nuestra primera bomba y máquina, fue movida a nivel de los terrenos, y luego sellada por dentro y decorada y ahora es una cómoda casa de tres cuartos, en la cual están domiciliados algunos de nuestros trabajadores.

AMPLIACION DEL EDIFICIO DE ADMINISTRACION      

El Taller de imprenta y las oficinas estaban volviéndose muy congestionados, y, con el fin de encontrar espacio para el gran surtido de libros, fue decidido ampliar el Edificio de Administración agregando un ala. El piso inferior de esta nueva ala se convertiría en un cuarto para el vigilante, un cuarto para almacenaje y un cuarto de trabajo para el encuadernador. El piso superior de esa ala se convirtió en un apartamento para la que escribe. Hasta ahora la que escribe ( Mrs. Heindel ) había permanecido en el cuarto temporal que se abría a las oficinas generales, y que había sido arreglado para ella y Max Heindel. Ahora una pequeña cocina y baño, con un dormitorio y una oficina, fueron construidos para ella. Ella todavía seguía conectada con todas las oficinas y el trabajo en general, y ahora también podía disfrutar de algunas de las comodidades que nunca había tenido. La oficina que ella había ocupado fue devuelta al Departamento de Contabilidad.

Por este tiempo, dos parejas interesadas, que habían sido muy útiles en el trabajo del Centro de la Fraternidad, llegaron a nosotros de Yakima, Washington: Mr. Swigart se convirtíó en administrador General, y Mrs. Swigart ayudó en el departamento de Curación. Sólo unos meses antes, Harry y Verna Wilson se unieron a nuestro personal; Mr. Wilson tomó a su cargo el departamento de finanzas, y Mrs. Wilson fue la Secretaria de Centros. Mr. Swigart pasó al gran mas allá en noviembre de 1928, y Mr. Wilson le siguió en 1939. Mrs. Swigart ( ahora Mrs. Ackerman y de nuevo viuda) fue  muy activa en el Centro de Long Beach, donde fue asistida por Mrs. Wilson.

Para pone cómodos a los Swigart y a los Wilson, fue erigida una cabina de estuco de seis cuartos  (tres de cada lado),  con un garaje abajo, sobre la punta que está exactamente al noroeste del Templo. Esta es ahora conocida como templo Cottage. En 1917, dos cabinas de verano fueron construidas para subsanar en el verano el exceso de los estudiantes que deseaban habitaciones más económicas que las que se podían tener en el Alojamiento Rosacruz (Rosa Cross Lodge). Estas cabinas fueron construidas  a los largo de un sendero solitario que partía de Ecclesia Drive.,  y que conduce alrededor del jardín hundido. En total hay ahora treinta y dos edificios, incluyendo cabinas, y todos los edificios grandes y pequeños que habían sido erigidos desde el comienzo de la Obra.

No debemos olvidar mencionar a otra querida y fiel trabajadora, Mrs. María Lange. Ella nos llegó en 1918, y estuvo con nosotros como ama de llaves durante toda la construcción del Templo. Ella paso a la vida superior en 1923. Estos queridos amigos sirvieron fielmente aquí, y están todavía sirviendo fielmente con los Auxiliares Invisibles allá.

PROGRESO DE LA OBRA DE EXTESION

Una miembro del Centro de Long Beach, Mrs. Lidia West, comenzó en 1923 a transcribir nuestros libros en Braille, y hoy estos libros están siendo enviados mediante los correos, en forma gratuita, a todas partes de los Estados Unidos. También existe distribución gratuita de cientos de nuestros libros, así como de la Revista Rosacruz, en muchas bibliotecas. Se nos ha dicho que en algunas ciudades los libros de la Fraternidad Rosacruz tienen una lista de espera ;  también que en las bibliotecas del área de Los Angeles los lectores a menudo tiene que esperar algún tiempo antes de que puedan ser llenadas o satisfechas sus solicitudes para leer el CONCEPTO DEL COSMOS.

Nuestros libros ahora han sido traducidos e impresos en muchos lenguajes extranjeros. En los países latinoamericanos existen dos editores que están imprimiendo y vendiendo gran número de libros  de la Fraternidad Rosacruz.

En julio de 1939, la Fraternidad Rosacruz de Mérida, México, con la autorización de la Sede Central, inició la publicación de “La revista Rosacruz”, que es una traducción de la Revista Rosacruz en inglés, incluyendo aún una reproducción fiel de la cubierta de la Revista.

LECCIONES POR CORRESPONDENCIA EN LENGUAS EXTRANJERAS

Como el Cosmos y otros libros comenzaron a imprimirse en lenguas extranjeras se abrió con ello un nuevo campo de investigación. Comenzaron a llegar cartas en lenguas extranjeras que necesitaban  traducción, y también solicitudes de cursos por correspondencia en dichas lenguas, sobre la Filosofía Rosacruz. Primeramente comenzamos con los estudiantes alemanes, ya que comenzaron a llegar a la Sede Central miembros que podían hacer la traducción y las respuestas a las cartas en dicho lenguaje. Luego los miembros franceses reclamaron atención, y así con el tiempo, Mme. Jeanne Bigorne, de París, nos llego como Secretaría del Departamento Francés. Sin embargo, los dos grupos más grandes y más activos en el momento en que esto se escribe, son el español y el holandés, y todavía están aumentando en cantidad considerable. La cantidad de libros impresos en estas lenguas indica que estos dos grupos podría con el tiempo abarcar sus países enteros con nuestras Enseñanzas. Muchos Centros de la Fraternidad han sido formados y han sido enviados conferenciantes a diversos lugares.

En febrero de 1929, enviamos a un conferenciante al campo extranjero para llegar a las personas de habla alemana. Mr. Ortwin Scheumburg, joven que fue estudiante en la Escuela de Verano de 1928, quien había previamente concurrido a un colegio eclesiástico en Alemania y es proficiente en esa lengua, viajó al extranjero, y mientras estaba en Inglaterra, casó con una de nuestras líderes del Centro, Miss Mary Josephine Smith, quien regresó con él a los Estados Unidos.

Nuestros trabajo en el exterior creció tan rápidamente que en 1939 teníamos cinco secretarios para idiomas extranjeros, dos para los estudiantes de habla española, y uno para cada uno de los de habla francesa, alemana y holandesa. Los estudiantes recibían nuestras lecciones tanto en astrología como en Filosofía rosacruz. Muchos solicitaban también curación espiritual. Toda esta correspondencia era manejada por los secretarios para idiomas extranjeros, quienes también traducían cada carta y lección mensual enviada desde la Sede Central.

UN ORGANO DE CAÑONES

En noviembre de 1914 fue publicada una carta por el Secretario del Centro Fraternidad de Los Angeles, Mr. Chas D. Cooper, diciendo que un cheque por cien dólares iba incluido para iniciar un fondo para comprar un órgano de tubos para el Templo, e invitando a los miembros y amigos de todas partes a unirse en esta compra. No pasó mucho tiempo antes de que la cantidad estuviera disponible y Mrs. Francés Ray, una organista, cooperó para ayudarnos a seleccionar un hermoso órgano de tubos pequeños que ha sido muy provechoso para suscitar elevadas vibraciones espirituales en nuestro Templo, porque  ninguna otra música tiene tanto encanto espiritual como la del órgano.

Mr. Chas D. Cooper redondeó sus años de servicio a la Fraternidad como Administrador General en Mt. Ecclesia, desde el 12 de marzo de 1937 al 22 de noviembre de 1940. A causa de un padecimiento cardíaco él había vuelto a su hogar en los Angeles con un permiso por un mes pero la muerte lo llamó el 11 de diciembre de 1940.

ESCUELA DE VERANO

Cada año después de la construcción de la Ecclesia, más trabajadores y más visitantes vinieron, y mejores facilidades hubieron para su comodidad. Las actividades de la Escuela de Verano, que habían sido suspendidas por varios años, fueron reanudadas, y se hicieron merecidamente populares, de modo que Mt. Ecclesia era un lugar activo desde el comienzo de julio hasta septiembre. La Sede Central se ha convertido en un lugar de vacaciones de verano para muchos que prefieren la limpia y tranquila vida del espíritu. Durante el balance del año hay clases para nuestros trabajadores y huéspedes, y siempre se consiguen eficientes instructores. Se celebran de tiempo en tiempo acontecimientos sociales y la vida en Mt. Ecclesia se llena de actividad y de estudio.

NUESTRA LITERATURA

Desde el fallecimiento de Max Heindel ha habido en Mt. Ecclesia ayudantes que  se han interesado por ver que la literatura de la Fraternidad Rosacruz alcance la más amplia circulación posible. La siguiente compilación de lecciones mensuales de Max Heindel y varios otros escritos ha sido impresos en forma de libro:

La Interpretación Mística de la Navidad,

La interpretación Mística de la Pascua,

Los Principios Rosacruces de Entrenamiento infantil,

Principios Ocultos de Salud y Curación,

Espíritus y fuerzas de la Naturaleza,

Misterios de las Grandes Operas,

Iniciación Antigua y Moderna,

Francmasonería y Catolicismo,

Recolecciones de un Místico,

Enseñanzas de un Iniciado,

Cartas a los Estudiantes,

La Velo del Destino.

También al Concepto Rosacruz del Cosmos le ha sido agregado un índice completo de palabras de 95 páginas, además de las 57 páginas del índice de tópicos escritos por Max Heindel. Astrodignósis, una  Guía para la Curación, por Max Heindel y Augusta Foss Heindel, aunque no fue publicado sino hasta 1928, fue colocado bajo paternidad literaria conjunta porque fue preparado con mucho del trabajo astrológico del diagnóstico y  delineación de Max Heindel, combinado con posterior conocimiento y muchos horóscopos adicionales usados para astro-diagnóstico por parte de la que escribe. Este libro es un suplemento que vale la pena para el conocimiento contenido en El Mensaje de la Estrellas.

  CURSOS POR CORRESPONDENCIA DE FILOSOFIA

En 1916, Max Heindel y la que escribe comprendieron la necesidad de un cursos de estudios sobre las verdades básicas enseñadas en El Concepto Rosacruz del Cosmos, pero la presión de trabajo era tan grande que ninguno de los dos pudo emprender esta tarea. Por lo tanto, Max Heindel escribió a Mrs. Kittie S. Cowen, de Mountain Home, Idaho, quien estaba contribuyendo con excelentes artículos sobre temas del Cosmos para nuestra revista, y le solicitó llevar a cabo tal curso de doce lecciones con preguntas que el estudiante debía contestar.  Ella hizo esto, y fue exactamente lo que Max Heindel quería. Comenzando en la primavera de 1917, este Curso Preliminar de Filosofía, como es llamado, fue sacado, y cuando el estudiante completaba las doce lecciones, él o ella se convertía en un miembro de la Fraternidad. Esto continúa siendo el método de incorporarse a la Fraternidad Rosacruz.

Cuando pasó el tiempo, los estudiantes solicitaron estudios mas profundos sobre la Filosofía. Y en 1925 fue preparado un curso Suplementario de Filosofía de catorce lecciones, por parte de fieles trabajadores de la Sede Central; algunos años más tarde, siete lecciones más fueron agregadas.

Los escritos de Max Heindel sobre interpretación bíblica han proporcionado una fe nueva a miles de lectores. A través de los años hemos recibido muchas solicitudes de un curso por correspondencia sobre el libro de los Libros. Después de meses de cuidadosa compilación de la enseñanza de Max Heindel como se encuentra en el Cosmos y oros de sus libros, la publicación de las Enseñanzas Bíblicas de Sabiduría Occidental, curso de veintiocho lecciones, se inició en marzo de 1937.

CONFERENCIAS EN EL CAMPO

En 1924 la que escribe viajó a través del país y a Canadá cierto número de veces dando conferencias en las ciudades más grandes, donde habían sido establecidos Centros de la Fraternidad Rosacruz. Estos Centros habían sido establecidos en muchos ciudades por todos los Estados Unidos, y en Canadá, Holanda, Inglaterra, Alemania, España, Francia, India, los Países Latinoamericanos, así como en Africa, Australia y Nueva Zelandia.

NUEVO MACIZO DE CACTUS

En la primavera de 1926, uno de nuestros miembros, Mr. E.W Ogden, hizo donación a la Sede Central de un hermoso macizo de Cactus. El y nuestro superintendente, Chas Swigart, fueron manejando hasta Pasadena y de regreso se trajeron algunos valiosos cactus. Estos cactus forman hoy uno de nuestros lugares de exhibición. El macizo de cactus está directamente en frente de la nueva puerta de entrada del Oeste, la que tiene en luces de neón el Nombre “Rosicrucian Fellowship”.

Otra característica de Mt. Ecclesia es la sinuosa calzada de Las Palma, que comienza en la antigua puerta principal (la del este), pasando por los edificios de la administración y biblioteca, el comedor, la capilla, Ecclesia Cottage, y siguiente adelante para pasar delante del nuevo Sanatorio y edificio del Departamento de Curación, hasta el círculo o redondel cercado al Templo de Curación, el Templo Ecclesia. Aquí muchos dejan sus carros y caminan hasta el borde de Ecclesia Hill para admirar el maravilloso panorama del Valle de San Luis Rey, con su famosa y antigua misión erigida en 1798.

Todos los terrenos están ahora tan bellamente arreglados con jardines y carreteras asfaltadas, con árboles de pino y palmas, así como atractivos asientos dentro de su sombra, que yo uno no puede reconocer al viejo, polvoriento y árido campo de frijoles. La Fraternidad Rosacruz verdaderamente ha “hecho florecer el desierto”, y sus puertas siempre están abiertas como bienvenida a todos.

En 1939, Mr. Lynn Vivian nos hizo el regalo de cien árboles de naranja y grape fruit y uno de nuestros estudiantes de la Escuela de Verano, Mr. Karl Stebbinger, los plantó como un servicio a la Fraternidad Rosacruz.

LA ESCUELA DE NIÑOS

 

En septiembre de 1926 Mt. Ecclesia dedicó la Escuela de Niños. El edificio estaba hermosamente arreglado y equipado para niños de dos y medio a siete años de edad. Mr. y Mrs. J.C. Jenssen, durante sus prolongados viajes, nos convencieron de la necesidad de tal escuela. Su experiencia y su generosa contribución la hicieron posible. Por dos años y medio, Mt. Ecclesia hizo un gran esfuerzo en esta dirección. Tuvimos maestros y enfermeras experimentados, y la escuela marchó perfectamente por un tiempo. Sin embargo, vino la crisis, y en el otoño de 1930 la escuela fue cerrada con profundo pesar. Cuando el Sanatorio fue erigido, algunos años más tarde, el edificio de la Escuela fue remodelado convertido en un Dormitorio de Enfermeras. Ahora es conocido como edificio del Oeste y tiene doce bellos dormitorios, sala de reuniones, lavandería y baños, que lo hacen un dormitorio muy cómodo. El ideal de una Escuela de Niños, sin embargo, está todavía en los éteres, porque era una de las acariciadas esperanzas de Max Heindel el que la Fraternidad con el tiempo enseñase a los jóvenes y desarrollara futuros conferenciantes y maestros aquí mismo en Mt. Ecclesia. Este ideal debe ser puesto a fructificar.

PRUEBAS Y AFLICCIONES

Si bien la Obra de la Fraternidad Rosacruz estaba creciendo y había llegado a su más afortunado período, la armonía de la Sede Central estaba comenzando a revolverse. La que escribe este artículo, en todo tiempo ha estado de parte de lo bueno y lo constructivo, pero ahora cree que es necesario suministrar a los lectores un vistazo de algunas de las pruebas y aflicciones que han venido a las personas que se congregan para llevar a cabo una Gran Obra. Entre ellas, frecuentemente se introducirán aquellos que han venido con un motivo ulterior y que se esfuerzan por obtener el control del movimiento y convertirse en líderes.

Después de la muerte de Max Heindel, Mr. Alfred Adams fué electo para servir como Síndico, y la que escribe fue electa Presidenta. Ella retuvo este oficio hasta el año de 1921. A la muerte de Mr. kennedy y Mrs. Lyon otros fueron electos en sus lugares. Con la elección de nuevos miembros en la Directiva, surgió la inarmonía y un espíritu de dominación quebrantó la armonía de los trabajadores de Mt. Ecclesia. En 1931 esto se hizo muy serio y una división comenzó a tener lugar. El elemento perturbador había obtenido el voto decisivo de la Junta de Síndicos. Dos miembros fueron agregados a la Junta, con lo que el número subió a siete, con la esperanza de traer la paz, pero esto no tuvo resultado.

Finalmente la que escribe renunció como Presidenta de la Junta Directiva.Esta dos facciones se dividieron mucho y el resultado fue que la Obra sufrió grandemente.

La que escribe se puso seriamente enferma, tan enferma que durante cuatro días se temió por su vida, y después de un mes en el cual se recuperó, no volvió a Mt. Ecclesia. Con un grupo de leales trabajadores alquiló una casa en la ciudad de Oceanside y por tres años y medio llevo a cabo la obra espiritual alejada de Mt. Ecclesia. En 1933, viajó por todos los Estados Unidos y Canadá y dio conferencias en treinta y tres ciudades, llevando el mensaje de las amadas Enseñanzas Rosacruces al campo. Durante este período, aquellos que fueron los instrumentos para crear la inarmonía en la Sede Central fueron eliminados, y en 1934 la que escribe fue de nuevo instalada como líder en la Sede Central. Por un tiempo todo marchó armoniosamente y el recuerdo de ese tiempo infeliz, a través de sus aflicciones, nos hizo más fuertes y más afectuosos.

La fraternidad Rosacruz siempre ha llevado a cabo su trabajo pagando sus cuentas mensuales, pero cuando el dinero no se conseguía, las mejoras tuvieron que esperar. Sin embargo, la obra nunca se vio obstaculizada hasta el extremo de no poder seguir adelante, aunque a menudo tuvimos que usar equipo anticuado y escritorios y mesas de segunda mano. A despecho de estas cosas los trabajadores siempre estuvieron dispuestos a hacer lo mejor que podían.

Los Heindel nunca tomaron ningún dinero de la Obra, excepto los gastos para viaje a los Angeles  con el objeto de contratar empleados. En ningún tiempo tomaron ni un centavo de la Obra para comprar ni aun sus pobres guardarropas. Los fondos personales de la que escribe fueron usados siempre para gastos personales, y a la muerta de Max Heindel, él no tenía dinero en su cuenta. Sin embargo, la legalización de su testamento fue necesaria debido a unos pocos cientos de dólares como legado de una tía de Alemania y debido a la escritura de la tierra de la Fraternidad, que la corte decidió que era propiedad de la que escribe. Ella posteriormente hizo una escritura de cesión a la Corporación de la Fraternidad. Desde el 10 de Agosto de 1910, cuando se convirtió en Mrs. Max Heindel, hasta agosto de 1931, la que escribe dedicó todo su tiempo y mucho de sus propios fondos para llevar a cabo la obra. Ella nunca ha recibido un salario. Todo lo ofrendó gratuitamente y con amor a la causa de la humanidad.

En 1921, debido a las condiciones provocada por ciertos Síndicos en la Sede Central, fue necesario que la que escribe cortara sus relaciones con ellos. Todo su dinero personal había disminuido a mil novecientos dólares. Ella se trasladó a Oceanside con esta pequeña cuenta personal, pero ella poseía el último don de Max Heindel, los derechos de propiedad de los libros que Max Heindel y la que escribe había escrito, y de los cuales la Corporación de la Fraternidad, hizo libre uso durante años, sin que nunca se hubiesen exigido los derechos de autor.

Después de un tiempo, la Corporación de la Fraternidad comenzó a sufrir, porque los que estaban en la Sede Central no podían imprimir ni con los clisés ni con el tipo con el fin de surtir de nuevo su menguante existente de libros. Ellos vinieron (de su propia libre voluntad) e hicieron una oferta de una pequeña renta mensual, si la que escribe les permitiese imprimir los libros registrados. El permiso fue entonces dado libremente y hoy día estos libros están saliendo como siempre. Se extendieron documentos cediendo estos derechos de propiedad de los libros para que fueran usados para enviar o difundir las enseñanzas, y estipulando que ningún heredero ni ningún miembro puede nunca usarlos para provecho personal. La que escribe, después de todos estos años de amoroso servicios, está protegida financieramente por el resto de su vida por causa de la Renta.

Con sus horros ella ha construido para sí misma en los terrenos de la Fraternidad una pequeña casa de un piso y cuatro cuartos, en la cual puede permanecer sin ser molestada hasta que esté preparada para unirse a su querido esposo en el Gran Más Allá.

EL SANATORIO DE MT. ECCLESIA

En 1936, Mrs. Gertrude Smith de Canadaigua, Nueva York, falleció y dejo a la Fraternidad Rosacruz un considerable legado, para ser usado enteramente en un Sanatorio. Esta mujer de generoso corazón fue una probacionista que había recibido gran beneficio de nuestro departamento de curación espiritual, y como reconocimiento deseaba hacer posible la realización del plan de Max Heindel de establecer un gran sanatorio en la Sede Central para beneficio de la Humanidad. Encontró la muerte en un accidente automovilístico el 5 de septiembre de 1936- Paso más de un año antes de que la heredad fuera clarificada y los fondos fueron entregados a la Fratermidad. Este dinero ha sido ahora usado para edificar   un hermoso y moderno edificio de 40 cuartos, que ha sido denominado Sanatorio de Mt. Ecclesia. Sus puertas fueron abiertas para recibir  pacientes inmediatamente después de su dedicación, el día de navidad de 1938. Fue destinado al cuidado de pacientes mediante los más recientes métodos de hidroterapia, terapia física, terapia cromática, diatermia de onda corta, dieta vegetariana, terapia colónica y masaje. Fueron suministrados un dietista residente, enfermeras registradas y un doctor.

EDIFICIO DEL DEPARTAMENTO DE CURACION

Ha sido edificado el Departamento de Curación, construido con doce lados y con doce cuartos para secretarias que están asignadas de acuerdo con los doce signos del zodíaco. Los pacientes en la lista de correspondencia también son asignados a estas secretaria de acuerdo con sus signos solares.

El año de 1940 abrió la quinta década del siglo para la Fraternidad, con maravillosas perspectivas. Los departamentos son presididos por experimentados probacionistas y en toda forma el trabajo es ahora protegido y el futuro de la Fraternidad Rosacruz está asegurado.

Mucho trabajo ha sido realizado en 1940, y se asegura que un cierto número de jóvenes conferencistas está siendo preparado para conferencista de campo. Cuando se consigan los fondos y éstos  estén preparados, ellos saldrán al campo y llevarán este gran mensaje al mundo. Recordamos la predicción de Max Heindel, dada en su lección para los estudiantes de junio de 1912 ( reimpresa en las Enseñanzas de un Iniciado, página 155, edición inglesa) : “Ví a nuestra Sede Central y a una procesión de personas provenientes de todas partes del mundo para recibir la enseñanza. Los ví saliendo de allí para llevar el bálsamo a los afligidos de cerca y de lejos”.  Esta profecía está volviéndose verdadera rápidamente, porque puede decirse que las enseñanzas han cubierto el globo, y los visitantes que son atraídos a la Sede Central también  están viniendo de todas partes del mundo. Los visitantes a menudo pregunta por qué es que las flores de Mt. Ecclesia son mucho más bellas que en otros jardines, y por qué el color amarillo es tan prevaleciente, porque, verdaderamente, tres cuartas partes de todas las flores son amarillas. La estrella de cinco puntas que fue trazada por Max Heindel y que rodea a la cruz, está plantada sólidamente con margaritas que florecen la mayor parte del año y forman una brillante estrella amarilla-naranja; la principal carretera que viene desde la Puerta Este u original, también está bordeada de estas margaritas amarillas.

NUESTRA PUERTA DE ENTRADA

Hablando de la puerta debemos decir a ustedes que cuando se comenzó el edificio del Sanatorio, fue trazada una nueva carretera que entra a los terrenos desde el oeste y es ahora llamada la Puerta Oeste. Esta nueva entrada está trazada como la primera, con dos grandes leones blancos colocados uno en cada lado. Así es que ambas tienen este mismo signo de Leo, porque el trabajado de la Fraternidad Rosacruz en esta y en la venidera Era  de Acuario  va a poner el fundamento sobre el cual se edificará la Religión de la Nueva Era.

El mensaje y misión rosacruz está bajo los signos de Leo y Acuario, y lo más extraño de todo es que Max  Heindel nació bajo el signo de Leo, con tanto el Sol como la Luna en el Ascendente en Leo, y su esposa ( la que escribe ) tiene Leo saliendo, con el Sol y la Luna en el signo de Acuario, mientras que los miembros que han contribuido más al servicio durante los años de precursoría, también están bajo estos dos signos.

Un movimiento que va a ser tan poderoso en influencia mundial, que predica y enseña la religión  Cristiana, que trabaja al parejo con las Iglesias, Enseñando los más profundos misterios que están contenidos en la Biblia, naturalmente deben ser gobernada por estos dos signos (Leo-Acuario),  y debe trabajar bajo ellos, y los pilares de las puertas de nuestras dos entradas que conducen a la Sede Central Rosacruz, con el tiempo serán decorados con los símbolos de Acuario y el León. Ambas darán la bienvenida a todos los que entren a los terrenos de la Fraternidad Rosacruz en Mt. Ecclesia, El monte de las iglesias.

Las enseñanzas Rosacruces están ahora cubriendo el mundo y la parte bella del trabajo es que su mensaje está animando a las personas a regresar a sus iglesias, las está conduciendo de regreso a su Biblia, y en toda forma está llenando su misión.

Al cerrar este comentario, la que escribe da al mundo una historia de las luchas y las victorias de un gran movimiento, un movimiento que da la esencia alrededor de la cual las nuevas formas de la religión Acuariana serán plasmadas. Se nos ha dicho por parte del Maestro de la Antigua Orden Rosacruz que las enseñanzas que ellos trasmitieron a Max Heindel algún día se convertirán en el fundamento de la religión Acuariana. Estas no enajenarán el afecto de las masas por la Religión Cristiana, sino que fortalecerán la fe de la generación venidera en las divinas verdades que están contenidas en la Biblia. Explicarán los muchos misterios y aclararán las cosas que por causa de falta de comprensión han enviado a numerosas personas a buscar las religiones orientales o medievales. Las Enseñanzas   de los Rosacruces dan al mundo un Cristo glorificado, estimulando a los hombres y a las mujeres a regresar a la Biblia con el conocimiento de que la Religión Cristiana ha venido para quedarse, y de que el Cristo es verdaderamente el HIJO DE DIOS, EL Maestro más grande que haya aparecido en un cuerpo físico.

La que escribe está escribiendo estas líneas a la edad de sesenta y seis años (1941), está disfrutando de la mejor salud, y espera estar con ustedes muchos años, pero desea retirarse de la dirección activa tan pronto como aparezca trabajadores. Actualmente ya en parte está libre del trabajo ejecutivo, y tan pronto como aparezcan miembros que estén preparados para atender la edición de la revista y la redacción de las cartas y lecciones, desea que estos deberes también sean levantados de los hombres que han ayudado a continuar este trabajo por espacio de treinta y dos años. Su deseo es ver la obra continuada por parte de trabajadores experimentados y dignos de confianza.   

Muchas informaciones erróneas se han publicado acerca del origen de la Fraternidad Rosacruz. Para esclarecer, este asunto, vamos a narrar detalladamente cómo y cuándo Max Heindel se encontró con los Hermanos Mayores y recibió su iniciación. Emplearemos además sus propias palabras para que el relato resulte más fehaciente.

Durante el verano de 1905, el exceso de trabajo y su intensísimo deseo de obtener conocimientos espirituales, fueron causa de que Max Heindel cayera seriamente enfermo en Los Ángeles, sufriendo un ataque cardíaco, que durante meses lo tuvo en estado desesperante. Una gran parte del tiempo que duró esta enfermedad, lo pasó fuera del cuerpo físico, trabajando conscientemente, y buscando la verdad en los planos invisibles.

Se hallaba en la mayor pobreza; hubo días en este período de su vida en que le faltó hasta el pan, y en algunas ocasiones estuvo durante dos días seguidos sin probar bocado. A pesar de ello, continuó buscando sabiduría, y en cuanto se lo permitió su salud, dio conferencias para difundir la ciencia astrológica.

 En mayo de 1906, su trabajo fue interrumpido en San Francisco por el gran temblor de tierra, y entonces se fue a Seattle y al es de un norte del país, para continuar sus disertaciones. Después curso de conferencias se vio obligado otra vez a pasar una temporada en un hospital, a causa de otro ataque cardíaco.

En 1907, dando conferencias en Minesota, fue visitado por una amiga que desde hacía meses le instigaba a ir a Berlín, para encontrarse allí con una persona que era un extraordinario conferenciante y profesor. Esta amiga insistió mucho en que fuese a Alemania, y llegó, en su afán, hasta ofrecerle pagar todos sus gastos, y al fin, logró que aceptara.

Una vez en Alemania, Max Heindel asistió a las conferencias y clases del referido profesor, pero al poco tiempo se dio cuenta de que esta persona no podía ofrecerle gran cosa, y que lo que enseñaba no era nuevo para él. Defraudado en sus esperanzas, compró su pasaje de vuelta a América. Cuando volvió a su habitación muy desalentado, comprendiendo que había abandonado un trabajo importante en América para correr detrás de una, vana ilusión, un Hermano Mayor de la Orden Rosacruz, uno de los Hierofantes de los Misterios Menores, se presentó a él y le ofreció comunicarle aquellas enseñanzas que él anhelaba, a condición de guardar el secreto. Durante años, Max Heindel había buscado y rogado a Dios que le dejase encontrar algo que pudiese apaciguar el ansia de conocimiento de su alma en este mundo. Pero a pesar de haber sufrido de este modo y de haber conocido el vehemente deseo de su corazón, él no pudo dar esta promesa al, Hermano Mayor y se negó a aceptar cualquier enseñanza que él no estuviese autorizado para trasmitir luego a sus hermanos ansiosos también de sabiduría. El instructor se marchó.

 ¿Puede el lector figurarse lo que debe lógicamente sentir un hombre hambriento que durante días no ha probado bocado, al ver a una persona que le ofrece un pedazo de pan, y antes de poder probarlo, se marcha y se lo lleva? Esto, poco más o menos, sucedió a Max Heindel. Su desencanto fue intenso al ver que había hecho un tan largo viaje para encontrarse con alguien que, según la promesa hecha por su amigo, era un Iniciado, resultando luego ser toda pura ilusión.

Cuando el Instructor abandonó la estancia, Max Heindel se quedó durante horas presa de gran perplejidad, y pasó después varios días muy triste, considerando que ahora tenía que volver a América y empezar de nuevo su trabajo donde lo había dejado, después de haber perdido inútilmente tiempo y dinero. Sorpresivamente, el Instructor apareció otra vez en su habitación y le anunció a Max Heindel que había salido vencedor de la prueba, añadiendo que de haber aceptado el primer ofrecimiento. es decir, de no revelar a nadie estas enseñanzas, él no habría vuelto. Le dijo también que el candidato elegido al principio, que había recibido la enseñanza de los Hermanos Mayores durante siete años y que, por casualidad, era el mismo que ellos habían empleado para atraer a Max Heindel a Berlín por mediación de su amiga, había fracasado en la prueba en el año 1905. Le expresó además, que él, Max Heindel, había sido ya observado por los Hermanos Mayores durante varios años y escogido como candidato más apto en caso del posible fracaso del primero. Además, le manifestó que las enseñanzas deberían ser publicadas antes del fin de la primera década del siglo, es decir, antes de fines de diciembre de 1909.

En esta última entrevista con el Instructor, éste le indicó cómo llegar al Templo Rosacruz que existe cerca de Berlín. En este templo se quedó Max Heindel más de un mes en comunicación directa con los Hermanos Mayores y bajo su instrucción personal, recibiendo así la mayor parte de las enseñanzas contenidas en el Concepto Rosacruz del Cosmos. El primer manuscrito de este libro, que fue escrito mientras Max Heindel estaba en el templo, según indicación del instructor, no era más que un bosquejo. La pesada atmósfera psíquica de Alemania era particularmente adaptada a la comunicación de pensamientos místicos con la conciencia del candidato, y se le dijo que las 350 páginas del manuscrito que acababa de escribir no le satisfarían cuando llegase a la atmósfera eléctrica de América, y que él entonces desearía escribir nuevamente todo el libro. En su gran entusiasmo, él no quiso creerlo en un principio, imaginándose haber recibido un mensaje maravillosamente completo; pero la predicción de los Hermanos Mayores resultó ser verdad. Después de haber pasado algunas semanas en la ciudad de Nueva York, se dio cuenta de que, en efecto, era así. El estilo de redacción del manuscrito, entonces no le agradó. y, por consiguiente, se dispuso a escribirlo otra vez de nuevo.

Alquiló una habitación barata en el séptimo piso de una casa de vecindad, y durante el verano excesivamente caluroso del año 1908 estuvo sentado día por día en su cuarto desde las siete de la mañana hasta las nueve o diez de la noche, sin siquiera salir a la calle para almorzar. Con un vaso de leche y unos bizcochos se quedaba trabajando hasta la noche, y luego salía para cenar, generalmente nada más que legumbres. Después de un paseo por las calles calurosas de Nueva York, volvía a casa para trabajar aún hasta media noche. Cuando el calor se hizo demasiado intenso, se fue a la ciudad de Búfalo, donde terminó el trabajo en septiembre del mismo año.

El nuevo problema que entonces se le planteó era saber cómo publicar el libro y dónde encontrar los fondos para ello. Después de los grandes calores se marchó a Columbus, en Ohio, donde empezó a dar conferencias y lecciones, y donde la señora Rath-Merrill, con su hija, le ayudaron para dibujar los diagramas. En esta ciudad pasó varios meses con buena suerte, dando lecciones y conferencias y luego fundó allí el primer Centro Rosacruz. Se fue luego a Seattle, donde tenía numerosos amigos desde el año 1906, esperando lograr que alguno de ellos le ayudara para imprimir el libro. Y, en efecto, el señor Patterson fue este amigo, que no solamente le ayudó para encontrar un editor, sino que, siendo él mismo impresor, le pudo dar muy buenos consejos para la organización de la venta. Antes de imprimirse el Concepto Rosacruz del Cosmos, Max Heindel empezó a divulgar las enseñanzas recibidas por medio de conferencias apropiadas, y después de cada una de ellas distribuía gratuitamente copias mimeográficas de una serie de veinte lecciones sobre la Interpretación Esotérica del Cristianismo, o, como luego, se le ha denominado, Cristianismo Rosacruz. Empezando por la primera conferencia, «El Enigma de la Vida y de la Muerte», él daba a cada uno de los asistentes un ejemplar para llevárselo y estudiarlo. Estas copias las sacaba con su máquina por la noche después de las conferencias. Con un pequeño martillo y unos clavos en su bolsillo, y sus cartones-anuncios bajo el brazo, andaba muchos kilómetros todos los días para colocar estos avisos donde pudieran ser vistos por mucha gente.Escribía sus artículos en los periódicos y él mismo los ponía en manos de sus editores, los que, algunas veces estaban muy mal dispuestos para la publicación de estas nuevas enseñanzas. Sin embargo, gracias a su encanto personal, él podía generalmente ganarlos para su causa, Y algunas veces obtuvo una página entera, propaganda que siempre le valió un numeroso público. Después de haber dado veinte conferencias en Columbus, Seattle, North Yakima y Portland, llevó el manuscrito del Concepto Rosacruz del Cosmos, y las veinte conferencias a Chicago, donde todo se publicó por fin. Citaremos las propias palabras de Max Heindel respecto a su trabajo en Chicago: «el Concepto Rosacruz del Cosmos fue publicado en noviembre de 1909, unas cinco semanas antes del final de la primera década del siglo. Unos amigos habían editado el manuscrito original, pero, naturalmente, yo tuve que repasarlo antes de darlo a la imprenta; luego corregí las pruebas y lo leí después otra vez para asegurarme de que todos los errores estaban rectificados. Hice otra lectura cuando la composición fue dividida en páginas, y di instrucciones a los grabadores y al impresor respecto a la colocación de los grabados. Me solía levantar a las seis, trabajando hasta las doce de la noche, venciendo mil dificultades y teniendo que soportar el ruído horroroso de las calles de Chicago, algunas veces hasta el extremo límite de mi energía nerviosa. Pero pude vencerlo todo y añadir varios detalles interesantes al libro. Sin embargo, sin la asistencia eficaz de los Hermanos Mayores yo seguramente hubiese sucumbido. Era obra de ellos, y ellos me sacaron a flote; pero, estuve casi completamente agotado cuando todo quedó ultimado».

 Casi toda la edición de la obra, con excepción de algunos centenares de ejemplares, fue depositada en casa de una mujer que estaba al frente de una empresa editorial. Debiendo bastante dinero, esta mujer, se valía de los ejemplares de la edición del Concepto Rosacruz del Cosmos, depositada en su domicilio, para enviarlos como pago de lo que debía a los editores. Y, cuando más tarde, Max Heindel pidió que le enviasen más ejemplares, resultó que la primera edición de dos mil ejemplares estaba agotada. Al dirigirse después a esta mujer para que le enviase fondos, Max Heindel recibió tan solo una carta llena de insultos. Para quitarse la deuda de encima, la mujer se declaró en quiebra. De este modo, se impuso la impresión de una segunda edición, a la cual fue añadido un índice de sesenta páginas. Parece que la pérdida de las dos terceras partes de la edición primera, hubiera debido resultar una calamidad para un hombre de escasos medios financieros; pero fue todo lo contrario. Resultó ser un hecho providencial, porque la mujer en cuestión había estado en relación con el movimiento Nuevo Pensamiento y asociaciones teosóficas durante varios años, y había sido su proveedora de libros, que sabía procurarse de grandes casas editoriales. No pudiendo pagar su deuda de otro modo, ella instigó a estas casas a que aceptasen el Concepto Rosacruz del Cosmos, obra hasta entonces muy poco conocida, promoviendo así una demanda que era un buen medio para la difusión de las enseñanzas rosacruces en muchas partes del mundo. Después de haber establecido Centros de Estudios de la Fraternidad en Columbus, North Yakirna, Seattle y Portland, Max Heindel volvió a los Ángeles en diciembre de 1909 para iniciar su trabajo allí. Para continuar el relato es necesario que la autora del presente escrito haga constar su propia intervención. Antes de abandonar Max Heindel la ciudad de Los Ángeles por primera vez, entre los años 1898 y 1906, la autora, que era entonces la señorita Augusta Foss, y Max Heindel, habían sido íntimos amigas pasando mucho tiempo junto estudiando astrología y asuntos similares. Cuando Max Heindel volvió a Los Ángeles, en 1909, con las enseñanzas rosacruces, la autora encontró en el Concepto Rosacruz del Cosmos precisamente lo que había buscado durante años. Esto dio satisfacción a su más íntimo anhelo. Era el alimento del que su alma estaba hambrienta. Enseguida empezó ella a trabajar con intensidad, y ayudó a Max Heindel dando conferencia y clases. Con tres conferencias públicas por semana, él llegaba a llenar una gran sala que contenía mil personas. En el año 1910, sin embargo, su salud no le permitió seguir. Entonces la autora continuó las clases de Max Heindel, teniendo hasta 120 alumnos en el curso de astrología. Un poco después, él cayó gravemente enfermo del corazón, y cuando estuvo en el hospital ya casi a punto de morir, tuvo una experiencia extraordinaria. He aquí sus propias palabras: «En la noche del 9 de abril de 1910, cuando la Luna Nueva estaba en Aries, mi Instructor apareció en mi habitación y me dijo que aquella noche había comenzado una nueva década, y que en los venideros diez años yo tendría el privilegio de dar al mundo una ciencia de curar tal como se describirá luego, y una panacea espiritual, de la cual hablaré ahora. La Fraternidad facilitará ayuda para la gran obra.

«Esto era la primera indicación que se había dado respecto de una obra semejante. La noche antes había terminado mi trabajo en el nuevo Centro de Estudios de la Fraternidad, en Los Ángeles. Había viajado y dado conferencias seis días de los siete de la semana, y estando enfermo, me había retirado del trabajo para reponer mis fuerzas. Sabía que era muy peligroso abandonar el cuerpo físico conscientemente durante una enfermedad, porque entonces el éter está más tenue que nunca y el cordón plateado se rompe fácilmente. En estas condiciones, la muerte causaría el mismo sufrimiento que el suicidio, y por esta razón, los Auxiliares Invisibles deben, por prudencia permanecer siempre en su cuerpo físico mientras estén enfermos. Pero requerido por mi Instructor, yo estuve dispuesto al vuelo del alma para ir al Templo, y un guardián se quedó para cuidar del cuerpo enfermo.

«Conforme indicamos previamente en nuestra literatura, hay nueve grados en los Misterios Menores de todas las Escuelas Esotéricas, y la Orden Rosacruz no es ninguna excepción a la regla. El primero corresponde al Período de Saturno, y los ejercicios correspondientes se hacen el día de Saturno o sábado a medianoche. El segundo grado corresponde al Periodo del Sol y su rito particular se celebra a las doce de la noche del domingo. El tercer grado corresponde al Período de la Luna, y se celebra el Lunes a media noche, y así sucesivamente con el resto de los primeros siete grados; cada uno corresponde a un período y su rito se celebra el día apropiado. El octavo grado se celebra en el momento de la Luna nueva y de la plena; el noveno grado, en los solsticios de verano e invierno.

 «Cuando un discípulo asciende a hermano lego o hermana lega, él o ella es introducido en el rito celebrado la noche del sábado. La próxima iniciación los autoriza a asistir a los servicios de media noche del domingo, y así sucesivamente. Es de notar, sin embargo, que mientras todos los hermanos legos y hermanas legas tienen libre acceso, en sus cuerpos espirituales, al templo durante todos los días, están excluidos de los servicios de media noche de aquellos grados a los cuales aún no pertenecen. No hay tampoco un guardían invisible que está colocado a la entrada pidiendo la palabra de pase de los que desean entrar, sino que hay una muralla alrededor del Templo, invisible, pero impenetrable a todos aquéllos que no han recibido el «Abrete Sésamo». Cada noche esta muralla es de distinta construcción, de modo que si un alumno, por error o por descuido, tratara de entrar en el Templo cuando los ejercicios que se celebran sean superiores a su grado, muy pronto se daría cuenta de que es muy posible dar con la cabeza contra una muralla espiritual, y que semejante experiencia no es de ningún modo agradable.

«Como queda dicho, el octavo grado, celebra sus reuniones en el momento de la Luna nueva y de la llena, y todos los que no han llegado a él, quedan excluidos de aquel servicio de media noche, el que esto escribe, igualmente, porque estos grados no son cosas banales que se puedan obtener mediante pago de algunas monedas menudas, sino que requieren un desarrollo espiritual mucho mayor que el de mi estado actual, y al cual no llegare hasta después de varias otras existencias, aunque no carezca ni de la voluntad ni de la aspiración de llegar hasta allí, ahora. Por consiguiente, el lector comprenderá que en la noche de la Luna nueva en Aríes en 1910, cuando el Instructor vino a buscarme, no era para llevarme a aquella sublime asamblea del octavo grado, sino a otra reunión. de distinta naturaleza.

«Además, aunque esta reunión se celebrara en la noche, en California siendo la hora distinta de Alemania, los ejercicios de la Luna nueva se habían celebrado ya en este país varias horas antes, de manera que cuando llegamos al Templo mi Instructor y yo, el sol estaba ya muy alto en el cielo de Europa. «Cuando llegamos al Templo mi Instructor, me esbozó la tarea de la Fraternidad, tal como los Hermanos querían que la llevase a cabo. «Después entramos en el Templo, donde los doce Hermanos estuvieron presentes. Estaba arreglado de modo distinto de lo que había visto previamente; pero por falta de espacio no puedo dar más detalles. Mencionaré, tan sólo tres esferas, suspendidas una encima de la otra en el centro del Templo; la esfera del medio, estaba a media distancia entre el suelo y el techo, y también era mucho más grande que las otras dos, que estaban suspendidas encima y debajo.

Los distintos modos de visión superiores al plano físico, son: la visión, etérea, o de rayos X; de color, que nos abre el Mundo del Deseo; y, la visión de tonos, que nos deja penetrar en la Región del Pensamiento Concreto, como está explicado muy detalladamente en el libro Los Misterios Rosacruces. «Mi desarrollo de esta última fase de vísíon espiritual habla sido muy incipiente hasta el momento mencionado, porque es un hecho que, cuanto más robusta es nuestra salud, tanto más estamos compenetrados con el mundo físico, y tanto menos capacitados para tomar contacto con las esferas espirituales. Personas que pueden decir: «No he estado enfermo ni un solo día de mi vida», al mismo tiempo revelan el hecho de que están perfectamente a tono con el mundo físico, y de que son totalmente incapaces de entrar en contacto con las regiones espirituales. Esto había sido casi mi caso hasta el año 1905, a pesar de haber yo sufrido horribles dolores toda mi vida, como consecuencia de una operación quirúrgica en la pierna izquierda durante mi niñez. La herida no quería curarse nunca, y sólo se cerró cuando dejé de comer carne, y entonces desapareció también el dolor. Pero mi resistencia durante todos aquellos años era tal que nunca se me conocía la menor expresión de dolor en la cara, y fuera de esto, gozaba yo de perfecta salud. Era, sin embargo extraño, que cada vez que perdía algo de sangre como consecuencia de haberme cortado alguna vez, la sangre no se coagulaba y perdía siempre una gran cantidad. Pero después de dos años de una dieta limpia, la pérdida casual de una uña entera, una mañana, no me hizo perder más que una gotas de sangre y pude escribir en mi máquina la misma tarde, no produciéndose tampoco ni un átomo de pus durante la formación de la nueva uña.

«Sin embargo, la construcción de la parte espiritual de la naturaleza trajo desarmonía para el cuerpo físico, el cual se hizo más sensitivo a la atmósfera alrededor de él, y el resultado era un agotamiento. Éste era tanto más completo cuanto que la resistencia al mal antes mencionada, que me sostenía en pie durante meses, cuando yo hubiera debido ceder y descansar, produjo el resultado final de llegar hasta dos pasos de la muerte. El agotamiento de una robusta salud física es necesario antes de que sea posible llegar a un equilibrio con el mundo espiritual y cuanto más fuerte y vigoroso el instrumento, tanto más enérgico debe ser el método para vencer su resistencia. Después vienen años de una condición fluctuante e irregular de salud, hasta que, finalmente, estamos en condiciones de poder arreglarnos para mantener la salud en el mundo físico, mientras que podemos al mismotiempo funcionar en las regiones superiores. Así me ha sucedido a mí; un trabajo abrumador, físico y mental, hasta el día presente’ ha puesto a mi cuerpo físico en una condición poco agradable. Los amigos me han prevenido y yo he tratado de hacerles caso; pero era preciso hacer el trabajo. Hasta la llegada de alguna ayuda, me veo obligado a continuar sin consideraciones para mi salud, y la señora Heindel está conmigo en esta tarea, como en todo lo demás. «De esta condición precaria se ha desprendido, sin embargo, una creciente habilidad para funcionar en el mundo espiritual. ientras que, como queda dicho, en el momento de la experiencia relatada, la visión de tonos y la capacidad de funcionar en la región del Pensamiento Concreto eran indiferentes y limitadas, sobre todo a su más baja subdivisión, una pequeña ayuda de los Hermanos aquella noche me puso en condiciones de tomar contacto en la cuarta división, donde se hallan los arquetipos, y de recibir allí la enseñanza y el entendimiento de aquello que es considerado como el más elevado ideal y la mas alta misión de la Fraternidad Rosacruz.

 «Vi nuestra sede principal y una larga cola de personas viniendo de todas las partes del mundo para recibir la enseñanza. De allí las ví salir luego para llevar el bálsamo a los a los de cerca y de lejos.

«Mientras que aquí en este inundo es necesario investigar con el fin de descubrir lo que sea, allí la voz de cada arquetipo nos trae consigo, cuando toca nuestra conciencia espiritual, un conocimiento de lo que aquel arquetipo representa. Así llegó a mi aquella noche una comprensión que está muy por encima del poder de mis palabras, porque el mundo en el cual vivimos está basado en el principio del tiempo, pero en la alta región de los arquetipos todo es un eterno ahora».

El lector habrá notado por lo que antecede, que Max Heindel era capaz, con ayuda del Instructor de actuar en la cuarta división de la Región del Pensamiento Concreto, donde se hallan los Arquetipos. Esto sólo es posible después de haber pasado por la tercera iniciación, o tercer grado, que corresponde al Periodo Lunar. Sólo después de haber pasado por el tercer estrato de la Tierra, un hombre puede moverse libremente en la cuarta división de la Región del Pensamiento Concreto.

Durante esta iniciación en los Misterios más profundos los Hermanos le informaron que una Iglesia o Templo debería construirse en Mount Ecclesia, donde la Panacea descripta antes había de prepararse. Esta Panacea no puede prepararse si previamente los Probacionistas no han reunido las condiciones necesarias. Dos de sus ingredientes fueron enseñados a Max Heindel; pero el tercero fue dejado para ser preparado por los Probacionistas; en razón a su consagración a la vida espiritual. Nuestro Templo fue erigido e inaugurado el 25 de diciembre de 1920, antes de terminarse la segunda década del siglo. Este Templo, la Ecclesia, fue construido con el propósito de facilitar medios más poderosos para curar las enfermedades. Asambleas curativas se celebran en este sagrado lugar a ciertas horas, todos los días, por los Probacionistas que han consagrado su vida a esta tarea. También asisten los Hermanos Mayores, quienes emplean la Sede Central como un punto de concentración. A esto se agrega la tarea de los Auxiliares Invisibles que son Probacionistas diseminados por el mundo. El poder curativo generado en la Ecclesia ha robustecido la obra de dichos Auxiliares, de manera que las curaciones efectuadas son frecuentemente milagrosas y nuestra obra de curación se extiende como una cadena sin fin alrededor del globo.

Es de desear que nuestra escuela de salud pueda también ser pronto una realidad, porque es necesario que algunos de los que sufren puedan estar allí donde se les puedan enseñar buenos métodos de vivir y una dieta apropiada, como también alimentos espirituales, cuya falta ha causado muchos sufrimientos a causa de la muerte por inanición, a la cual está expuesta el alma.

La autora quisiera contar más detalles de la hermosa obra realizada por Max Heindel y del gran regocijo y de los privilegios que resultaron para ella, por ser esposa de un ser tan notable, escogido como mensajero de los Hermanos Mayores, pero el espacio no lo permite.

No importan cuántas órdenes o jefes aparezcan con distintas pretensiones: «por sus obras los conoceréis». La Fraternidad Rosacruz ha dado la prueba de su justificada existencia durante catorce años y ha demostrado por su obra que ella es el canal por el cual actúan los Hermanos Mayores.

 Para concluir y dar más luz a los fervorosos estudiantes sobre el asunto tratado, transcribimos a continuación parte de un artículo publicado en la revista Rays from the Rose-Cross, sobre las enseñanzas de Max Heindel respecto a la Orden Rosacruz.

SIETE ETAPAS EN EL SENDERO DE LA INICIACIÓN ROSACRUZ

1.- Curso preparatorio de doce lecciones basadas en el libro Concepto Rosacruz del Cosmos.

  1. – Período de estudiante. Estos reciben lecciones mensuales durante un lapso de dos años.

3.- Período de Probacionistas. Se les envían instrucciones en forma de cartas mensuales durante cinco años. El Hermano Mayor imparte al Probacionista una enseñanza científica definida para defenderle contra los peligros de decepción en el Mundo del Deseo, y le hace pasar por una prueba antes de admitirlo como discípulo.

  1. Período de Discípulo. Estos son preparados para la Iniciación bajo la dirección de los Hermanos Mayores, quienes les dan ciertas instrucciones individuales que son absolutamente secretas.
  2. 5. Período de Hermano Lego. Estos hermanos o hermanas legos viven en varios países del mundo occidente, y han recibido una o más Iniciaciones en las Escuelas de Misterios Menores. Están capacitados para abandonar sus cuerpos físicos conscientemente, asistir a los servicios y tomar parte en el trabajo espiritual en el Templo de los Hermanos de la Rosacruz, habiéndole enseñado el método de abandonar su cuerpo y de reintegrarse en él a su voluntad, por uno de los Hermanos Mayores.

 6.- Período de Adepto. Éstos son graduados de una de las Escuelas de Misterios Menores (7 escuelas, 9 iniciaciones). Un Adepto puede consumirse para su uso un nuevo cuerpo, y no necesita renacer como un niño. Su vehículo está completamente bajo su control y generalmente dura muchos centenares de años.

  1. 7. – Período de Hermano Mayor. Éstos son graduados de las Escuelas de Misterios Menores (7 escuelas, 9 iniciaciones), y también de las Escuelas de Misterios Mayores (5 escuelas, 4 iniciaciones).

 La Orden Rosacruz, fundada en el siglo XIII, es una de las Escuelas de Misterios Menores. Las otras Escuelas de Misterios Menores son variantes graduadas para servir a las necesidades espirituales de los más precoces entre las razas primitivas de los pueblos orientales y meridionales, con los cuales trabajan. Christian Rosenkreutz es el décimotercer miembro de la Orden Rosacruz. Solamente los Hermanos de la Orden tienen derecho a usar el nombre de «Rosacruz». Siete de los Hermanos de la Orden Rosacruz van al mundo cada vez que la ocasión lo requiere, apareciendo como hombres entre otros hombres, o trabajando en sus vehículos invisibles con otros o a favor de otros, según el caso lo requiere. Pero es preciso no olvidar nunca, que en ningún caso, jamás, ejercen influencia sobre alguien, contra su voluntad, sino que sólo ayudan a aumentar el bien donde sea que lo hallen. Cuando alguno de los siete Hermanos trabaja en el mundo, emplea un cuerpo físico igual que los demás hombres, y vive en una casa que la gente, en general, considerará una vivienda de una persona de buena posición, pero sin ostentación alguna. Tiene oficinas o posición de distinción en la comunidad donde vive, pero todo esto solamente para justificar su presencia y no crear suspicacias respecto a lo que es, quién es y su manera de vivir. Pero fuera de esta casa y dentro de ella, allí está lo que puede llamarse el Templo. Es etéreo y distinto de nuestros edificios corrientes. Se podría comparar a la atmósfera «áurica» que rodea a la Ecclesia en la Sede Central; es mucho más extenso que en el edificio material, y es etérea. Se podría llamar más bien una iglesia espiritual tal como se halla alrededor y a través de los edificios donde la gente se dedica a cosas espirituales y, naturalmente su color es distinto según la clase del lugar. El Templo Rosacruz es una cosa extraordinaria y no puede compararse con ningún otro edificio etéreo, envuelve y penetra a través de la casa donde viven los Hermanos Mayores. Esta morada está de tal modo empapada de espiritualidad, que mucha gente no estaría muy a gusto allí.

Cinco de los Hermanos Rosacruces nunca abandonan el Templo, y aunque posean cuerpos físicos, todo su trabajo se hace desde los mundos internos.

 A pesar de que los Hermanos Mayores son humanos, están muy por encima de nuestra condición humana. Un período considerable de una vida intensamente activa como ayuda visible, ha de ser vivida por el aspirante antes de que haya evolucionado su alma a un tal grado de luminosidad que atraiga al Instructor. Al mismo tiempo el alumno está acumulando un poder interior, en la misma proporción.Un estudio fácil o cómodo, o una contemplación de ensueño no son cosas que atraerán al Instructor. El mismo es un servidor en el más alto sentido de la palabra. nadie que no sirva a los demás con toda su alma, debe esperar encontrarle. Pero cuando viene, no necesita credenciales, porque la primera frase pronunciada por él nos convencerá, y así sucederá con cada palabra que él diga al discípulo. Porque estando provisto de la conciencia que todos poseeremos en el llamado Período de Júpiter (una conciencia pictórea auto consciente), cada frase del Instructor llevará a la concepción interior del alumno una serie de imágenes que ilustrarán con gran exactitud su significación. Por ejemplo, cuando él quiera explicar el proceso de la muerte, el discípulo verá interiormente cómo el espíritu sale del cuerpo; podrá también ver el desarrollo del cordón plateado, la ruptura del átomo-simiente en el corazón cómo sus fuerzas salen del cuerpo y se unen al espíritu. El Hermano Mayor puede efectuar esto con su discípulo del siguiente modo: fija su atención sobre ciertos hechos que él desea imprimir en la mente de su discípulo; y éste que se ha hecho apto para la Iniciación, desarrollando dentro de él mismo ciertos poderes, los cuales, sin embargo están aún latentes, es como un diapasón que gradua el tono, conforme a las vibraciones de las ideas emitidas por el Hermano Mayor, en las imágenes. Así que el discípulo no sólo ve las imágenes, sino que puede también responder a la vibración; y vibrando con el ideal presentado por el Hermano Mayor, el poder latente dentro de él se convierte entonces en energía dinámica, y su conocimiento interior es elevado hasta el nivel requerido para la Iniciación que se le quiere conferir. Ésta es la razón por la cual los secretos de la verdadera Iniciación no pueden ser revelados. No es un ceremonial exterior, sino una experiencia interior. Esta es la descripción más aproximada que se puede dar de lo que es la Iniciación a una persona que no ha pasado por ella. No hay ningún secreto respecto a las imágenes en el sentido de que alguien no quisiera comunicarlas; pero el secreto radica en el hecho de que no existen palabras humanas que puedan describir adecuadamente una experiencia espiritual. Es verdad que la Iniciación tiene lugar en el Templo particularmente apropiado a las necesidades de cierto grupo de individuos que vibran dentro de cierta octava, y que hay también otros presentes; pero no es lo que dicen o hacen lo que constituye la Iniciación, porque ésta es una experiencia interna, por la cual los poderes latentes que han madurado dentro de nosotros se transforman en energía dinámica, y la Iniciación enseña al discípulo a servirse de ella.

MRS. MAX HEINDEL

Mt. Ecclesia, 1923. LA FRATERNIDAD ROSACRUZ

 La Fraternidad Rosacruz es un movimiento para la difusión de una enseñanza definida, lógica y continuada, concerniente al origen, evolución y desarrollo futuro del mundo y del hombre, que demuestre a la vez los aspectos espirituales y científicos. No busca el proselitismo, sino más bien el hacer de las enseñanzas cristianas un factor viviente en la Tierra, animando a los hombres a permanecer en sus iglesias, dándoles explicaciones que el tiempo ha obscurecido. Y a aquellos que han cortado toda relación con su congregación, les ofrece un anclaje temporal hasta el momento en que despierten a una comprensión más profunda del poder perfeccionante y de la inefable belleza de las enseñanzas cristianas.

LA FILOSOFIA ROSACRUZ POR CORRESPONDENCIA Con el objeto de promulgar estas enseñanzas tenemos un Curso Preliminar por Correspondencia, en doce lecciones, usando el «Concepto Rosacruz del Cosmos» como libro de texto. Cualquiera puede enrolarse como estudiante, escribiendo al Secretario General, siempre que no sea hipnotizador, médium, vidente, quiromántico o astrólogo profesional. Estas lecciones no se venden, pero se confía en aquellos que reciben esa ayuda, esperando que contribuirán, en la medida de sus posibilidades, a sufragar los gastos que se originan. Al terminar esas doce lecciones el estudiante pasa al Curso Regular, que comprende una carta mensual y una lección sobre filosofía Rosacruz en sus aspectos prácticos. Estos cursos se destinados a preparar al estudiante para un trabajo superior, que lo capacitará para probar más profundamente el misterio de la vida y del ser. Cuando el estudiante de las enseñanzas rosacruces se ha compenetrado de la verdad de ella y está ya preparado para cortar toda relación con cualquier otra orden oculta o religiosa – Las Iglesias Cristianas y los Ordenes Fraternales exceptuadas- puede asumir la obligación que lo admite en el grado de Probacionista.No queremos insinuar, en manera alguna, con la cláusula anterior, que las demás escuelas de ocultismo no sirvan -lejos de ello.- muchos caminos conducen a Roma, pero llegaremos con menos esfuerzos si seguimos uno solo de ellos, que si sigzagueamos de un sendero a otro. Nuestro tiempo y energías están limitadas en primer término, y están aún más escatimadas por nuestros deberes de familia y sociales que no podemos descuidar para atender al propio desenvolvimiento. Con objeto de conservar el minimum de energías que legítimamente tenemos a nuestra disposición, los Guías insisten en que cortemos la relación con las demás órdenes. El método de realización rosacruz difiere de otros sistemas en un punto especial. procura, desde el mismo comienzo, emancipa al discípulo de toda dependencia de los demás, haciéndolo confiado en sí mismo en el más alto grado, de manera que pueda permanecer solo en todas las circunstancias y luchar con todas las condiciones. únicamente el que está bien equilibrado puede ayudar al débil.

Cuando el probacionista ha cumplido con los requisitos exigidos y completado el término de probación, puede solicitar instrucciones individuales de los Hermanos Mayores por medio del Secretario General.

 Se dará gustosamente, a solicitud, más extensa información. La correspondencia debe dirigirse al

 General Secretary,

The Rosicrucian Fellowship,

Mt. Ecclesia,

P.O. BOX 713 Oceanside, California, U. S. A.

OBRAS SOBRE FILOSOFIA ROSACRUZ

Damos a continuación una nómina de los libros sobre Filosofía Rosacruz, escritos por Max Heindel, que fue el fundador de La Fraternidad Rosacruz, y el agente acreditado de la Orden Rosacruz para dar el contenido de estas obras al mundo:

 «CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS» La Orden Rosacruz da de tiempo en tiempo enseñanzas esotéricas a la humanidad en tal forma que su expresión esté de acuerdo con el desarrollo intelectual de la época. Esta obra es la última de sus revelaciones, habiendo sido las enseñanzas recibidas y publicadas por Max Heindel, que fue la persona elegida para dar estos conocimientos al público. Desde 1909 el Concepto Rosacruz del Cosmos ha llevado luz, comprensión y alivio del alma a centenares de miles de personas en todos los lugares del mundo. Más de veinte ediciones han sido lanzadas en inglés y se ha traducido también a los idiomas más importantes. La gran simplicidad y lucidez de expresión a través de toda la obra, se suma a su gran interés y valor informativo, siendo por lo tanto consultada más y más por los buscadores de la verdad, pues contiene contestaciones iluminadoras a los problemas de la vida aquí y en el más allá. En síntesis, puede decirse que este libro contiene una completa delineación de las Enseñanzas de la Sabiduría Occidental, hasta donde es posible hacerlo público, y no existe otra obra que contenga una exposición tan completa de los factores que integran la creación del universo y del hombre, estando todas sus afirmaciones en armonía con las investigaciones científicas.

Se compone de tres partes principales. La primera, titulada: «Constitución Actual del Hombre y Método de su Desarrollo», describe los mundos visibles e invisibles, el hombre y el método de la evolución, el renacimiento y la ley de causa y efecto. La parte segunda: «Cosmogénesis y Antropogénesis» se condensa el esquema de la evolución en general y la evolución de nuestro sistema solar y de la Tierra en particular. Por último, la parte, tercera: «Futuro Desarrollo e Iniciación del Hombre», trata de Cristo y su misión, de un método para, adquirir el conocimiento directo, de las siete escuelas de Ocultismo Y los siete rayos, del simbolismo de la Rosacruz, de Christian Rosenkreuz y la Orden de los Rosacruces, etcétera.

«CRISTIANISMO ROSACRUZ»

 Este libro se compone de una serie de 20 conferencias dadas por el autor, de cuyos títulos más sugestivos mencionamos algunos. Aquí pueden encontrarse las respuestas que han acosado a los pensadores de todos los tiempos; soluciones razonables que Iluminan la mente y consuelan el corazón, ¿Dónde están los muertos? – Visión espiritual y mundos espirituales – La muerte y -la vida en el purgatorio – Vida y actividad en el cielo – Astrología: su alcance y limitaciones – Los ángeles como factores de la evolución – Lucifer ¿tentador o benefactor? El misterio del Santo Grial – La fuerza futura: ¿Vril 0 qué? Etc.

«FILOSOFIA ROSACRUZ EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS»

 (2 tomos) Estos libros contienen las contestaciones a cuantas dudas y problemas puedan presentarse al estudiante. Un verdadero tesoro de conocimiento oculto. Abarca temas tales como: La armonía de las esferas – Las pirámides y los planetas – Almas gemelas y el matrimonio – El peligro de los ejercicios de respiración – Cómo nos capacitan para ser auxiliares invisibles – Diferencia entre el clarividente, el iniciado y el adepto – La Logia Blanca y su relación con la Orden Rosacruz – etc.

 «LOS MISTERIOS ROSACRUCES»

 Esta interesante obra proporciona un entendimiento comprensivo de las enseñanzas secretas de la Mística Orden. Un libro escrito con una claridad y percepción extraordinaria. Detallamos algunos de sus principales capítulos: La Orden de los Rosacruces y la Fraternidad Rosacruz – Tres teorías de la vida – El misterio de la luz, del color y de la conciencia – El gran silencio – Auxiliares Invisibles y médiums – Una descripción de la residencia general de la Fraternidad Rosacruz.

 «EL VELO DEL DESTINO»

La serie de lecciones impresas en este volumen tratan acerca del lado Invisible de la vida, que señalan las fuerzas ocultas que determinan nuestro destino, y contienen un tesoro Inestimable de enseñanzas y llevan un mensaje de amor cristiano impregnado de sabiduría divina, que solamente un iniciado en profundos misterios podría transmitirnos. Se refiere a: El cuerpo del alma – El guardián del Umbral – Obsesión de hombres y de animales – Espiritus errabundos – Elementales Creación del ambiente, etc. Esta obra está adicionada con unos tratados sobre: El efecto oculto de nuestras emociones. La Oración: Una invocación mágica, y Métodos prácticos para alcanzar el éxito. Los dos libros antes citados: Los Misterios Rosacruces y El Velo del Destino, han sido publicados en un volumen.

 «ENSEÑANZAS DE UN INICIADO»

 Este volumen de los escritos de Max Heindel, abarca mensajes que envió en sus cartas mensuales a los estudiantes. «Luz Mística sobre la primera Guerra Mundial», es el título de cuatro capítulos significativos de este libro. Se demuestra en ellos la causa de los conflictos del mundo y la parte que representan los Directores Invisibles de la Evolución. Abarca también los siguientes temas: El Signo del Maestro – ¿Qué es un trabajo espiritual? – El camino de la sabiduría – La muerte del alma Condenación y salvación eternas – La responsabilidad del conocimiento – El método científico del desarrollo espiritual.

«CARTAS A LOS ESTUDIANTES»

Estas cartas son el contacto personal del autor con cada estudiante de la Fraternidad Rosacruz y comprenden desde la Navidad de 1910 hasta su fallecimiento, acaecido en enero de 1919. He aquí algunos títulos seleccionados de las noventa y siete cartas: Cómo dominar nuestras estrellas – La alimentación carnívora y el alcohol – El papel del mal en el mundo – Métodos de desarrollo Orientales y Occidentales – Maestros espirituales verdaderos y falsos – Las almas «perdidas» y las rezagadas – Un tribunal interno de la verdad – Ejercicios diarios para el cultivo del Maestro, etcétera.

 «RECOLECCIONES DE UN MISTICO”

 Las materias de este libro recopilan los últimos escritos de Max Heindel. Contienen algunos de sus más profundos pensamientos, y son el resultado de años de investigación. Se compone de 24 lecciones, algunas de cuyos títulos detallamos: Iniciación: qué es y qué no es – El sacramento del matrimonio – El pecado Imperdonable – Magia: blanca y negra – El silencio, el sonido y el desarrollo del alma – Nuestro gobierno invisible – El magno misterio de la Rosacruz – Por qué soy Rosacruz etc.

 «MASONERIA Y CATOLICISMO»

Es un tratado esotérico de los hechos referentes a estas dos grandes Instituciones. Si Ud. está interesado en los símbolos de la Masonería Mística, el conflicto entre los Hijos de Caín y los Hijos de Seth, las alegorías relacionadas con la construcción del Templo de Salomón, la Reina de Saba, y el Gran Artífice Hiram Abiff, no deje de leer este libro. Además conocerá Ud. las enseñanzas que da el autor acerca de Lucifer, el ángel rebelde, el Misterio de Melquisedec, la Piedra Filosofal de los Alquimistas, el Sendero de la Iniciación y la Edad Futura. Este libro ha sido considerado como el más profundamente oculto entre todas las obras de Max Heindel.

«INICIACION ANTIGUA Y MODERNA»

 En el contenido de este libro se hallan algunas de las más preciadas gemas pertenecientes a las fases más profundas de la religión Cristiana. Los diversos pasos como los vemos perfilados en la vida de nuestro Salvador Jesucristo, forman el plan general de la Iniciación para la humanidad. En esta obra se ofrece una visión más profunda y mística de este proceso alquímico, puesto que se efectúa dentro del propio cuerpo del hombre. Este volumen será muy bien recibido en las bibliotecas de muchos sacerdotes, pues hará sonar una nueva nota de inspiración y de ánimo para todos aquellos que trabajan en Su nombre. Trata de materias tales como: El Tabernáculo en el desierto – La Anunciación y la Inmaculada Concepción – El Bautismo – La Tentación – La Transfiguración – La última cena y el Lavatorio de pies – El huerto de la agonía – Las «estigmatas» y la Crucifixión.

«LOS MISTERIOS DE LAS GRANDES OPERAS»

Las enseñanzas secretas encerradas en los grandes mitos dados a la humanidad, según se ha revelado en las grandes óperas. El plan evolutivo y los métodos de desarrollo espiritual vemos que está oculto en las imágenes de las fábulas populares. Indica cuál es la verdadera naturaleza de la música, por qué debe haber disonancia y armonía, de «dónde» viene la música, cuál es la relación entre el espíritu humano y la música, etc. El Método empleado por el autor hace a este libro no solamente útil para los estudiantes de nuestra filosofía, sino también para el músico y el investigador del «folklore». Trata de «Fausto», la ópera de Gounod basada en la famosa obra de Goethe, y de los siguientes dramas musicales de Wagner: «Parsifal», «El anillo de los nibelungos», «Tannhauser» y «Lohengrin».

 «EL CUERPO VITAL» y «EL CUERPO DE DESEOS»

 El autor desarrolla en estos trabajos dos conceptos fundamentales de la Escuela de Sabiduría Occidental, a saber: que todo desarrollo oculto comienza en el cuerpo vital, y que el cuerpo de deseos debe ser dirigido, pero no reprimido; transmútando las bajas emociones en altos anhelos, mediante el servicio cumplido por devoción a elevados ideales. Contenido parcial: «El Cuerpo Vital». Evolución pasada del cuerpo vital del hombre – Su naturaleza y sus funciones – Salud y enfermedades – Sueños y ensueños – La muerte y los mundos Invisibles – Hacia el renacimiento – El cuerpo vital de los animales y plantas – Relación del cuerpo vital con el desarrollo espiritual Efectos de las oraciones, los rituales y ejercicios – Desarrollo positivo y negativo – La Iniciación antigua, etc. «El Cuerpo de Deseos».El Mundo del Deseos planetario – Su relación con el mineral, la planta, el animal y el hombre – El cuerpo de deseos del hombre en el mundo físico – Efectos de las emociones- La influencia del pensamiento – El cuerpo de deseos del hombre en el mundo invisible – El Purgatorio – Espíritus apegados a la Tierra y sus víctimas – El primer y segundo cielo – La espiritualización del cuerpo de deseos del hombre – Seres superiores como factores – Preparación para la vida superior, etc. (Los dos libros en un solo tomo.)

«PRINCIPIOS OCULTOS DE LA SALUD Y CURACION”

 El autor, un experto clarividente e investigador de los mundos superfísicos, dedicó mucho tiempo para indagar las causas reales de los desarreglos físicos y mentales, cómo se revelan en los planos superiores, y esta compilación de sus escritos concernientes a la salud y curación del organismo humano, considerado desde el punto de vista oculto, proporciona a los interesados en obtener y mantener la salud una valiosísima Información. Contenido parcial: Causas de las afecciones físicas Desórdenes mentales – Herencia y enfermedad – Ciencia de la nutrición – Bases terapéuticas de la luz, del color y del sonido – La mente y la curación – Efectos de la extracción de órganos físicos — Sistema curativo de la Fraternidad Rosacruz – Causas de la mortalidad infantil – Cómo ayudar a los que han muerto – etc.

LIBROS SOBRE ASTROLOGIA

Nuevamente la divina ciencia astrológica está apareciendo a la luz del día. Relegada en la Edad Media al laboratorio y cuartos de estudio de los alquimistas y filósofos, vilipendiada y tachada de superstición estúpida por el materialismo científico del siglo XIX aparece con el resurgimiento espiritual del siglo XX, para dar un medio más al hombre para conocerse a sí mismo, dominando y conociendo las leyes naturales de las que él es una parte. En los libros que indicamos queda claramente expresada la utilidad de la astrología y los medios lícitos y convenientes de su empleo, ya que generalmente se la ha usado para fines bastardos, prostituyendo su noble finalidad, que es el emplearse solamente en el bien espiritual del hombre. He aquí el detalle de varias obras que se complementan:

«ASTROLOGIA CIENTIFICA SIMPLIFICADA»

Este es un libro de texto completo en el arte de erigir un horóscopo y capacitará al estudiante para instruirse en los detalles matemáticos de la astrología. El contenido es el siguiente: Los planetas, los siete Espíritus ante el Trono – Tiempo y Lugar – Signos y Casas – Posición calculada de los planetas- Los aspectos – Enciclopedia Filosófica.

 «EL MENSAJE DE LAS ESTRELLAS»

En esta obra, traducida de la novena edición Inglesa, los fundamentos de la interpretación astrológica se dan en un lenguaje al alcance de cualquier inteligencia. Los autores, ya que este libro fue escrito por Max Heindel y Augusta Foss de Heindel, dan un sistema de diagnosis médico basado en el horóscopo y el cual se fundamenta en muchos años de experiencia práctica. Contenido parcial: El Zodíaco y la evolución – Cada planeta y sus aspectos – Influencia de cada signo – Niños de los doce signos – Su «suerte» en la vida – Efectos patógenos de los signos y los planetas – Las glándulas endocrinas – Método de Progresión y Predicción – etcétera.

«ASTRO-DIAGNOSIS»

Para quien desea profundizar lo que se llama astrología médica, este libro, por los mismos autores, es una excelente guía para obtener el conocimiento que se relaciona con las enfermedades y sus causas como lo demuestran los astros. Compuesto de 32 capítulos e ilustrado con 107 cartas natales, es un tratado completo y comprensivo del tema.